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No lloren, ustedes son nuestros campeones

Publicado en Columnistas Mariann García | 11 junio, 2017 4:24 pm

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Mariann García.- El 11 de junio de 2017 quedará grabado en nuestras memorias. No se alzó la copa del mundo, pero se elevó la esperanza de treinta millones de venezolanos. Los guerreros de la Vinotinto sub 20 nos cumplieron un sueño: escuchar el Gloria al Bravo Pueblo en la final de un Mundial.

 

Su llanto de este domingo tampoco lo olvidaré. Cuando los vi con sus ojos aguados mis lágrimas también salieron. Me partió el alma su dolor porque sé que sufrieron por no llevar la copa a su país. Ellos sabían que estaban en capacidades para ser campeones del mundo.

 

Capaz es muy pronto para que entiendan la magnitud de su logro. Pero algún día se darán cuenta que fueron una pieza clave en la historia de Venezuela.

 

Más allá de lo futbolístico, estos chamos se convirtieron en una lección de vida, en la bandera blanca que representa la paz, el motivo de sonreír, y por sobretodas las cosas, nos recordaron la palabra esperanza.

 

“Este es el venezolano que queremos: el que va adelante y trabaja por ello”, esas fueron las palabras de Rafael Dudamel, el director técnico de la selección nacional, al culminar el torneo.

 

Y es verdad. Estos muchachos son unos guerreros que nos enseñaron a luchar, a no bajar los brazos aunque el marcador sea adverso, creer que se puede alcanzar la meta, sentir que Venezuela está para grandes cosas.

 

En medio de un país envuelto entre marchas, represión, odio y tristeza, ellos fueron luz. Hicieron que el mundo los admirara. Llegaron hasta la última instancia gracias a un trabajo en equipo. Confianron los unos a los otros. Reconociendo las capacidades de cada uno y aplicándolas en la cancha.

 

Aún queda mucho camino por recorrer. Apenas están en el segundo piso de la vida y saben lo que son tres prórrogas mundialistas, una tanda de penales y la gran final de un Mundial. ¡Naguará! Se dice fácil, pero no lo es.

 

Luzcan su medalla de plata con orgullo porque nadie les regaló nada, han sido cientos de días trabajando por este sueño, lejos de la familia, olvidándose de las banalidades y pensando sólo en un objetivo. ¡Lo lograron! Son nuestros campeones del mundo.

 

Son una gran generación y le pido a Dios que me dé la oportunidad de verlos en un Mundial de mayores. Confío en un ustedes y sé que este grupo nació para brillar.

 

Ahora volverán a sus casas, recibirán el abrazo de sus seres amados y elogios de un país que los admira. Tocará tomar decisiones junto a sus agentes y decir por dónde continuará este camino de manera individual. Sólo espero que sus próximos destinos estén cargados de aprendizaje para que puedan seguir evolucionando como lo han hecho hasta ahora. Eso sí, nunca se olviden de dónde vienen ni a dónde van.

 

Que su ejemplo se refleje en la Venezuela que queremos ver. Este es el momento de los jóvenes y ustedes así lo han asumido.

 

Gracias por su entrega, garra y coraje. Hoy más que nunca me siento orgullosa de ser venezolana y tener corazón Vinotinto.

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@TRIANGULOD

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