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Curiosidades

El orgullo de ser un padre Vinotinto

Cada tercer domingo del mes de junio se celebra en Venezuela el Día del Padre,  este año coincide con el partido de Venezuela ante Brasil en la Copa América.  Padre e hijo no estarán físicamente juntos, pero sí mentalmente porque con los años han aprendido a superar las distancias a través de la tecnología.  Roberto Rosales Altuve dejará el alma en la cancha por su país, mientras que Roberto “Chicho” Rosales estará frente a su televisor alentando a su hijo y sintiendo mariposas en la barriga como la vez que lo vio debutar.

La familia Rosales Altuve tiene el fútbol en la sangre, el señor “Chicho” fue el primer director técnico de su hijo y expresa que no fue tan complicado cumplir ese rol porque “Robertico” es una persona enfocada en lo que quiere.  “Él siempre ha sido muy trabajador y ha estado pendiente de los pequeños detalles que pueden hacer la diferencia a la hora de aplicarlos“, contó a Triángulo Deportivo en una entrevista que dejó ver el profundo amor que siente por su “muchacho”.

Hay tres palabras que siempre escucharemos decir a los Rosales: Disciplina,  humildad y sacrificio. Desde pequeños los hijos del señor Roberto las han escuchado como los valores que debe cumplir cada persona.”Las he utilizado tanto en el ámbito deportivo con los equipos que he estado como en en la familia“.

A pesar de considerarse el fanático número dos del dorsal dieciséis de la Vinotinto -la uno es su madre-, confiesa  que como DT y padre aún hay muchos consejos que le da a su hijo: “Siempre hay algo que aprender y corregir, la ventaja está en asumirlo y mejorar, además de no conformarse con lo hecho. Le recuerdo que falta mucho camino por recorrer y el conformismo es el primer enemigo“.

Cada vez el lateral derecho sale a la cancha su padre siente la adrenalina como si fuera el primer partido, está orgulloso de ver cada una de sus actuaciones y reconoce perfectamente el temperamento de su pupilo.  “Él vive cada partido con mucha intensidad“, destaca con respecto a la personalidad de “Roro”, como le dicen algunos amigos.

No podrá estar en Santiago de Chile alentando; sin embargo,  afirma que toda su familia estará frente al televisor porque cree que: “Venezuela escribirá otra página muy bonita en su historia”. Sus ratos juntos valen oro porque son pocos, y aprovechan cuando tienen al legionario en casa. “Tratamos de disfrutarlo al máximo, conversando, comiendo, haciendo todo lo que hace una familia, es un poco difícil la privacidad, pero es el precio a pagar“.

La relación entre padre e hijo va más allá,  no importa la fecha sino los momentos entre ellos,  por eso no perdimos la oportunidad de cerrar esta bonita historia preguntándole al jugador del Málaga sobre lo que significa su progenitor para él “Mi papá para mí es lo máximo,  es el mejor y gracias a él puedo decir que me siento orgulloso de la persona que soy, de los valores que tengo y espero poder aplicarlo con mis hijos“, remató vinotinto con la emoción que lo caracteriza cuando habla de los suyos.

Ambos Roberto Rosales son ejemplos de padres, el mayor con sus cuatro hijos y el otro con su pequeño Nico y la princesa Anto.

Acerca del autor

Mariann García

Soy comunicadora social. Nací entre el mar y las montañas de Venezuela, pero hace más de tres años emigré a Argentina. Tengo diez años cubriendo la fuente deportiva. Me apasiona contar sus historias y descubrir el lado B de sus protagonistas.

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