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Curiosidades

Kathy Switzer, la osada mujer que hizo historia en el Maratón de Boston en el 67

La igualdad de género es una realidad que viene haciendo frente a la sociedad desde hace décadas. En 1967 Kathrine Virginia Switzer fue una de las valientes que marcó un antes y un después en la historia de la lucha social femenina, al romper las reglas y convertirse en la primera mujer que corrió, “legalmente”, el legendario Maratón de Boston.

El deporte, como otras grandes áreas, desde sus comienzos estuvo dominado por hombres. Y aunque la mujer, hoy por hoy, logró crear su espacio en esta vertiente; en su mayoría las disciplinas más populares, de máxima categoría, se mantienen dominadas por el área masculina.

Sin embargo, en la actualidad, siguen naciendo figuras como Switzer quienes se mantienen trabajando por cambiar este obcecado panorama.

Kathy revolucionó 1967

Un buen periodista suele ser osado, valiente, curioso y justo. Kathy Switzer que para ese entonces cursaba esta irreverente carrera, en la Universidad de Siracusa de Nueva York, cumplía con todas las características.

La fuente deportiva era la pasión de la chica de 20 años de edad y al enterarse que en el Maratón de Boston del 1966 Roberta “Bobbi” Gibb, una colega suya, lo corrió sin estar inscrita, Kathrine quiso ir un paso más adelante. Se registró sin revelar su género con las iniciales de su nombre y su apellido: KV Switzer.

De esta manera, la joven nativa de Alemania, consiguió su espacio en la competición y le fue otorgado el número 261. Pero las cosas no fueron tan fáciles. Al momento de arrancar la carrera, Jock Semple, directivo y jurado del maratón, descubrió entre la multitud a Kathy y enseguida se abalanzó sobre ella para impedirle su participación.

Switzer se encontraba respaldada por su novio, Tom Miller, un jugador de fútbol americano que, gracias a la fuerza que lo caracterizaba, voló de un empujón a Semple. Asimismo, la irreverente muchacha se mantuvo hasta el final en la carrera.

“Instintivamente giré mi cabeza hacia los lados y me encontré con la mirada más malvada que haya visto. Un hombre enorme mostraba los dientes y antes de que pudiera reaccionar tomó mi hombro y me sacudió hacia atrás, gritando: ‘Sal de mi carrera ahora y dame ese número’”, escribió en el libro de sus memorias, Kathy.

Para ese entonces se pensaba que las mujeres no estaban aptas para correr los 42,2 kilómetros que exige el Maratón de Boston. Kathrine demostró con tiempo registrado que todos estaban equivocados. En 4 horas y 20 minutos llegó a la meta.

La incursión de la mujer

Kathy Switzer logro, con esta hazaña, darle un giro al Maratón de Boston y a su propia vida. Desde ese momento se convirtió en un ícono de la lucha por los derechos de las mujeres.

En 1971, gracias a lo logrado por Kathrine, el Maratón de Nueva York, fue el primero en aceptar mujeres de forma oficial. Un año después el Maratón de Boston le siguió los pasos y permitió oficialmente la inscripción de personas del género femenino en la competición.

Con 28 años, Switzer, nuevamente con el dorsal 261, obtuvo su mejor marca personal en el Maratón de Boston de 1975, al llegar segunda en 2 horas, 51 minutos y 33 segundos.

Regreso y despedida del 261

En abril de 2017, 50 años después de la hazaña de KV Switzer y con siete décadas vividas; la legendaria mujer corrió nuevamente en la competición que la hizo famosa con su número 261. Ese día llegó a la meta e inmediatamente, en su honor, fue retirado su mítico dorsal del Maratón de Boston.

Y, aunque parecía que el camino de Kathy había llegado a su fin, en noviembre del mismo año lo volvió a hacer; corrió por última vez el Maratón de Nueva York, el mismo en el que esta mítica atleta aficionada quedó campeona en 1974.

Finalmente, para cerrar con broche de oro su historial, cumplió su último deseo como running: correr por primera vez el Maratón de Londres.

Justamente un año después de despedirse de Boston, en abril de 2018, volvió a pegarse en el pecho el número 261 pero esta vez en Inglaterra. Con 71 años de edad, llegó a la meta en 4 horas, 44 minutos y 49 segundos; ocupó el sexto lugar en su categoría, en una carrera en la que había soñado siempre participar.

Kathrine Virginia Switzer, hasta el día de hoy, ha corrido 42 maratones y aunque no tiene estipulado volver al asfalto, no sorprendería que en cualquier momento decidiera reactivar el 261.

Acerca del autor

María Isabel Moya

Editora Jefe en este Triángulo. Venezolana, guaireña. Apasionada del buen periodismo, aún más si es escrito. Licenciada en Comunicación Social de la UCAB y Locutora de la UCV. Una década en la fuente deportiva entre medios digitales, impresos, audiovisuales y el área institucional. Cautivada sobre todo por el béisbol.

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