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Curiosidades

Boca Juniors campeón: un amor de generaciones

“¡Dale Boca!”, gritaba León en el Obelisco de Buenos Aires tras el triunfo de Boca Juniors (1-0) ante Gimnasia y Esgrima
El cuadro argentino se tituló campeón / Mariann García

“¡Dale Boca!”, gritaba León en el Obelisco de Buenos Aires tras el triunfo de Boca Juniors (1-0) ante Gimnasia y Esgrima. Los hombros de quien le enseñó el amor por su equipo  lo sostenían mientras él derrochaba felicidad. La noche del 7 de marzo del 2020 quedará grabada en la memoria de su padre Leonardo. El título 69 significa la primera celebración entre padre e hijo.

La última jornada de la Superliga Argentina estuvo rodeada de suspenso. River Plate era líder con 46 puntos, Boca Juniors lo seguía con 45. Los de Marcelo Gallardo viajaron a Tucumán para enfrentar al equipo de casa. Por su parte, los de Miguel Russo recibían a Gimnasia y Esgrima del ídolo boquense Diego Armando Maradona. En la ciudad de Buenos Aires todo era silencio, quienes no fueron a la cancha vieron el partido en los bares, pizzerías o en sus casas.

Leonardo Molina le tenía fe al Boca de sus amores, pero dudaba que iban a celebrar un nuevo campeonato. Sin camisa ni bandera, se fue con su hijo León a la casa de su madre, donde hace 17 años se reunía con su padre. Allí, al minuto 19 gritó un gol del partido que no estaba viendo, Javier Toledo marcó por Tucumán. El resultado le daba la esperanza de un desempate. Aunque al 35´, Matías Suárez igualaba por River y el título era del rival. Nervios, angustia y un 0-0 en La Bombonera.

Leonardo es socio del club, pero no pudo conseguir entradas porque le pedían haber asistido a dos de los últimos partidos del torneo. “Boca me recuerda a mi viejo, él me enseñó a amar a Boca”, aseguraba con los ojos llorosos. Su padre lo hizo hincha mientras miraban a Maradona en la cancha. Él ahora comparte la misma pasión con su pequeño de dos años. “¡Gool de boca!”, gritaron a la par al minuto 72. El capitán Carlos Tévez apareció para hacer el de la gloria.

Algunos cohetes sonaban en la ciudad. Los hinchas seguían en silencio. Todos a la espera del  pitazo final. En el Obelisco, la policía se ordenaba en las vallas de seguridad que protegían un conocido Mcdonald’s de la zona. “Ya está, se terminó. Ganó Boca”, dijo el seguridad del local. Boca Juniors campeón de la Superliga. Después de una mala racha, pudo hacer un sprint final para empatar un encuentro y ganar 6. Sumaron 48 puntos. Leonardo y León estaban listos para festejar su primer título padre e hijo.

Festejo con un recuerdo del abuelo

“Mamá no tengo nada de Boca para ir al Obelisco con León”, expresó Leonardo con lamento. Dejó las camisetas en su casa y su madre le dio una sorpresa. Ella guardaba, desde hace 17 años que falleció su padre, una gorra y una bandera de Boca Juniors. Las lágrimas de Leonardo no tardaron en salir. Por primera vez, festejaba un título con su hijo y, de alguna manera, su padre también estuvo presente. “No sé por qué mi vieja guardaba estas cosas de mi viejo. Es hermoso”, comentó.

León disfrutaba del festejo como si estuviese acostumbrado a estar entre gran cantidad de hinchas. No lloraba, reía y besaba el escudo de la camiseta que le regaló, esa misma noche, el nuevo esposo de su abuela. Todos querían una foto con el bebé que agitaba los brazos. Su padre orgulloso y con un gorro prestado pasaba de la sonrisa al llanto en cuestión de minutos.

“Esto es algo muy emocionante; un campeonato junto a mi hijo, además, con las cosas que eran de mi padre. ¡Es muy lindo!”, enfatizó el hombre de 34 años, quien recuerda ser de Boca desde que tenía 7 años. Su primer ídolo fue Maradona, ahora respeta al capitán Tévez. “El golazo que metió es impagable, es el ídolo indiscutible de Boca. No hay con qué darle”, dijo sobre Carlitos. El Apache pasó de estar en la banca a regalarles un nuevo título, su décimo con el Xeneize.

De Entre Ríos al Obelisco

“¡Dale Boca!”, gritaba León en el Obelisco de Buenos Aires tras el triunfo de Boca Juniors (1-0) ante Gimnasia y Esgrima

Matias Duarte y su familia viajaron más de cinco horas desde la provincia de Entre Ríos a Buenos Aires.  Aunque él ya sabía que era la última fecha de la Superliga, fue hasta La Boca para intentar adquirir entradas. No consiguieron. A pesar de no ir a la cancha, aprovecharon para comprar la primera camiseta de su hija Delfina.

La rubia de 4 años no sabía quién es Salvio, el nombre que estaba impreso en su camiseta. Sin embargo, con su voz tímida confirmó que era de Boca. Ella junto a sus padres vieron a su equipo titularse campeón en una pizzería que estaba a metros del Obelisco. “Casi morimos de un infarto porque también había otra chica de River. Por suerte, el gol lo hizo boca”, confesaba el hombre que salió corriendo del local con su hija en los hombros para festejar.

Matías agitaba sus brazos en plena avenida Corrientes. Desde que era muy niño su hermano mayor lo hizo hincha de Boca. Esa pasión se la trasladó poco a poco a su niña. La última vez que Boca Juniors ganó la Superliga, en 2018, Delfina solo tenía dos años y no entendía nada.

“Ahora sí ve los partidos conmigo y festeja. Me encanta vivirlo con ella”,  aseveró con emoción mientras su esposa tomaba una foto para el recuerdo.

La fiesta en el Obelisco arropó a todos los hinchas del club con más títulos oficiales en Argentina (69). No importaba la edad ni el color, todos eran bienvenidos. Hasta las personas que con ropa elegante salieron de los teatros y aprovecharon el momento para grabar la celebración. Los cánticos a Boca Juniors fueron la banda sonara de una noche inolvidable. Sus corazones estaban felices y exaltados por un amor que se regalan entre generaciones.

Acerca del autor

Mariann García

Soy comunicadora social. Nací entre el mar y las montañas de Venezuela, pero hace más de tres años emigré a Argentina. Tengo diez años cubriendo la fuente deportiva. Me apasiona contar sus historias y descubrir el lado B de sus protagonistas.

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