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Beisbol Medicina

Operación Tommy John: origen, motivo y razón del monstruo de los lanzadores

John

A Thomas E. John se le acabaron todas las opciones para recuperarse de la delicada lesión que tenía en el ligamento colateral medial del codo izquierdo, razón por la que no podía continuar una prometedora carrera en las Grandes Ligas. Hizo todo lo que le recomendaron. Descansó, se rehabilitó, fue a especialistas y nada lo resolvió. Las pruebas seguían enseñando una inestabilidad que le provocaba dolor, además no dejarlo rendir al mismo nivel.

Todo parecía terminarse para un brazo con capacidad para engañar a los bateadores del máximo nivel. En 12 temporadas, el pitcher de 31 años ganó 124 encuentros, trabajó 2165.2 episodios y la efectividad de 2.97 enseñaba el porqué era importante recuperar la salud de ese brazo.

Por eso, solo le quedó aceptar la propuesta que le realizó el jefe médico de los Dodgers de Los Ángeles, el doctor Fran Jobe. Un procedimiento que, nunca se realizó anteriormente en un pitcher, no lo iba a dejar jugar por más de un año y no había ninguna garantía de éxito por la ausencia de precedentes. Pero era tal desesperación del zurdo John, que ingresó al quirófano el 25 de septiembre de 1974.

“Con esto tengo una posibilidad entre cien para volver al montículo. Pero si no hago nada, no tengo ninguna”, respondió Tommy John al doctor.

El procedimiento es más sencillo de explicar que de hacer. Y Jobe, un veterano de la medicina, ya había realizado esa intervención en soldados que regresaban heridos de la guerra. Solo debía sustituir el ligamento lastimado, por otro del cuerpo que sea completamente prescindible para un pitcher. Por eso escogió el antebrazo derecho de John, removió el tendón y lo implantó en el codo izquierdo.

Ahora era el turno de Tommy John. Se rehabilitó, se separó del estadio de beisbol por un año, fortaleció su brazo y extendió 14 temporadas más su presencia en las mayores. Ganó otros 164 juegos, añadió otras 2544.2 entradas y finalizó su carrera con 46 años.

2020, otra prueba del cambio de visión sobre la operación Tommy John

Muchas lunas pasaron desde aquel día en el que Tommy John dijo un sí tembloroso cuando le propusieron la intervención. Ahora la ciencia avanzó, razón por la que los lanzadores le perdieron el miedo al procedimiento.

En 2020, cuando todavía se desconoce cuándo el primer lanzador arrojará una pelota al receptor, son varios los brazos lastimados que se someterán a la operación Tommy John.

Noah Syndergaard (Mets de Nueva York) Chris Sale (Medias Rojas de Boston) y Luis Severino (Yanquis de Nueva York), escogieron el procedimiento médico en el mejor momento de su carrera. Prefieren perder un año de actividad, pero escoger un método que dio grandes resultados recientemente. Tyler Beede (Gigantes de San Francisco), Reggie Lawson (Padres de San Diego) y Andrés Muñoz (Padres de San Diego), serpentineros con menos cartel que también irán a esa cirugía.

Jacob deGrom, ganador de los dos últimos Cy Young en la Liga Nacional, se operó en 2010. Johan Santana, Chris Carpenter, José Fernández, Adam Wainwright y Zach Wheeler son otros que tomaron un segundo aire tras acudir a ese procedimiento en el pasado.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

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