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Curiosidades

Entrenadores venezolanos se reinventan en la cuarentena de Argentina

Entrenadores venezolanos
Kevin Urdaneta daba clases de tenis y por la cuarentena empezó a trabajar de delivery / Cortesía Kevin Urdaneta

El ruido del gimnasio ha desaparecido. Las pelotas de tenis ya no golpean en la cancha de arcilla. Los bates se han guardado y solo quedan las clases a través de una videollamada. En Argentina, la cuarentena por el Covid-19 detuvo todas las actividades físicas. Los entrenadores venezolanos se han tenido que reinventar para subsistir. 

El 19 de marzo, el presidente Alberto Fernández anunció la cuarentena total en el país sureño. En un principio la orden era por 15 días. Sin embargo, aún persiste. Las escuelas deportivas y gimnasios se mantienen cerrados. Algunas clases son virtuales, otras ya no se hacen. 

En el caso de las academias de tenis, la mayoría de los entrenadores cobran por clases. Es decir, tienen más de dos meses sin recibir un sueldo. Esta es la situación del venezolano Kevin Urdaneta, quien desde hace dos años forma parte de Factor Tenis en Buenos Aires. Mensualmente de lunes a sábado veía a 50 alumnos, lo que le servía para tener una estabilidad económica. 

Kevin dictaba clases a alumnos entre 5 y 17 años / Cortesía Kevin Urdaneta

“La academia me pagó solo los 20 días de trabajo del mes de marzo, ya que el tenis no es como un gimnasio, sino que trabajas en base a las clases dadas. Cobro una mensualidad, pero si logro hacer los 30 días de trabajo”, explicó el entrenador y comunicador social que ha contado con la ayuda de su novia. A pesar de que hubo la intención de dictar clases virtuales, no lo pudo concretar. 

El deporte se detuvo, pero los gastos de Kevin no. Por el contrario, hace unos meses comenzó el diplomado de Derecho y Management del Deporte FIFA. “Me tocó salir a la calle a trabajar de Rappi, Glovo y Uber Eats con mi bicicleta. Es un trabajo que, si lo sabes hacer, te irá bien”, contó quien en medio de la pandemia sale con su tapaboca y guantes como medida de protección. 

Delivery, la primera opción para generar ingresos a los entrenadores

Kevin Urdaneta no es el único de los entrenadores venezolanos que se subió a la bicicleta para trabajar. Algunos de los que hacen vida en el beisbol también tuvieron que cambiar el bate por las dos ruedas. Claudio Silva es manager en el equipo Ferro Carril Oeste de Argentina y de igual forma, trabaja con videos para futbolistas. 

“El beisbol aquí no te da para vivir, pero sí te regala otras cosas como amistades”, recalcó el andino. En 2014 se vino a vivir a Argentina y por casualidad encontró al equipo de la colonia de venezolanos. En aquel momento jugaba y también hacía de árbitro. Desde hace un par de años dirige la categoría prejunior de Ferro. 

Su club no le ha dejado de pagar el sueldo, aunque con algunos retrasos. Los trabajos de video se paralizaron, ya que no hay fútbol. Por ende, tuvo que tomar en serio la cuenta de Glovo que en algún momento había solicitado. “Esta vez me tocó trabajar con la bicicleta. Rebajé como diez kilos”, confesó mientras hacía una pausa en su trabajo. 

¿Por qué la primera opción siempre es el delivery? En Buenos Aires desde hace muchos años la población está acostumbrada a este servicio. Antes era solo de los locales, ahora hay empresas que se dedican a este rubro. 

“El delivery tiene que tú vas percibiendo plata diariamente y otro porcentaje te cae en el banco. Eso ayuda a que la pelees en el mes”, expresó el entrenador venezolano que dos veces a la semana dicta clases a sus alumnos por Zoom. 

Quiso emprender como entrenador personal y llegó la cuarentena 

Hace más de dos meses, el entrenador venezolano, Diego Barrios Otahola no pisa un gimnasio. En febrero tomó la decisión de renunciar a la mitad de sus horas como personal fijo para ser entrenador personal. Los ingresos iban a aumentar porque era más rentable, pero apareció la cuarentena y sus planes se modificaron. 

“Yo tengo un salario protegido por el gimnasio, hasta ahora no han dejado de pagarme.  Sin embargo, es parcial porque yo renuncié a la mitad de mis horas. Muchos de los clientes no están entrenando, solo me mantengo con algunos”, declaró quien en Venezuela se dedicaba a la preparación física de futbolistas. 

Hace dos años emigró a Buenos Aires con la intención de probar en el área de la psicología deportiva. Por cuestiones de la vida y oportunidades de empleo llegó al gimnasio donde tiene un año ejerciendo. Actualmente cursa una Maestría en Actividad Física y Entrenamiento Deportivo. 

Solo tres de sus alumnos persisten con la asesoría a distancia. Para evitar tocar sus ahorros por falta de ingresos, Diego también se subió a su bicicleta para hacer entregas a domicilio. “Por las mañanas estoy haciendo delivery de una tienda de ropa, del emprendimiento de una amiga. Por las tardes, tengo un amigo que tiene una fábrica de productos químicos y trabajamos juntos”, detalló el joven de 24 años. 

Aunque el saber que aún falta mucho para volver a la actividad física le genera angustia y ansiedad, se sigue preparando para el día que le toque retornar a los gimnasios. 

Entrenador online 

El entrenador José Palencia estaba acostumbrado al trato personal con sus alumnos en el gimnasio. Diariamente los orientaba con sus rutinas de ejercicios. Sin embargo, durante la cuarentena ha mutado según las exigencias del gimnasio y sus clientes. 

“Yo empecé generando contenido para el Instagram del gimnasio. Después dábamos clases en vivo a través de Instagram, Zoom y YouTube. Luego, pasamos a atender a los socios de manera individual por WhatsApp y una aplicación que hizo la empresa. Ahora solo lo hago por la App”, relató. 

Su sueldo, como el de sus compañeros entrenadores, no se ha visto afectado. Palencia trabaja en uno de los pocos gimnasios de Buenos Aires que tiene a su personal con contrato fijo y beneficios. El objetivo de la empresa es que los socios no se den de baja, así que los motivan a brindar la mejor atención.

“Nos han buscado una forma de que podamos ejercer nuestra labor desde casa. Si bien no es lo mismo, por lo menos seguimos trabajando”, enfatizó Palencia. A través de su cuenta de Instagram sigue publicando entrenamientos de manera jocosa y con instrucciones sencillas. 

Si algo sabe hacer un emigrante es volver a empezar. No ha sido fácil para cada uno de estos entrenadores venezolanos que viven en Argentina, pero a pesar de las dificultades, no se detienen y buscan seguir adelante. 

Acerca del autor

Mariann García

Soy comunicadora social. Nací entre el mar y las montañas de Venezuela, pero hace más de tres años emigré a Argentina. Tengo diez años cubriendo la fuente deportiva. Me apasiona contar sus historias y descubrir el lado B de sus protagonistas.

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