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Columnistas

Edson y la estocada del destino

Sorpresivamente le llegó la muerte a Edson Alejandro Acosta, un exseleccionado nacional de esgrima, en la especialidad de espada.
Edson Acosta / Fevesgrima

Si usted escucha completa la Sonata 2 para piano de Federic Chopin puede que se sorprenda con los sonidos “festivos” de esta enorme obra de arte musical. Es tan perfecta que sorprende en medio de los allegros con la famosa “Marché Funebre” que todos conocemos y que se popularizó en las películas de terror de antaño. 

Así de sorpresiva como la marcha de Chopin, le llegó la muerte a Edson Alejandro Acosta, un exseleccionado nacional de esgrima, en la especialidad de espada. Falleció el 11 de julio, después que un cable de alta tensión cayera sobre él; mientras hacía una enorme cola de dos días para cargar combustible. 

Edson era de Ciudad Bolívar el estado que ha dado las generaciones más importantes de la esgrima venezolana en los últimos 20 años. Se formó en la escuela de la dominante espada bolivarense por donde pasaron Wolfang Mejía, Benry Martínez, María Gabriela Martínez y por supuesto los hermanos Limardo. 

La desaparición de los Juegos Nacionales ha sido la causa del retiro de muchos talentos venezolanos quienes han terminado como Edson Acosta en otras labores. El tope más alto para él, probablemente, fue a la Copa del Mundo de 2006 cuando llegó a ser el número cinco de Venezuela. Acosta fue dos veces campeón nacional (se acuerdan de mi primera columna sobre la ausencia de los Juegos Nacionales) pues “Sensi”, como le conocían sus amigos más cercanos; ganó entre otros reconocimientos la medalla de oro en la espada por equipos de los Juegos Nacionales de Los Llanos 2007, la última vez que este evento vio una competencia adulta de esgrima en el país.

Edson junto a José Benavides y José Gómez representaron a Portuguesa en esos Juegos; ya que el Instituto Regional del Estado Bolívar (IDEBOL) no permitió que los esgrimistas que representaban a ese estado compitieran. Al no poder estar el “equipo titular” de Bolívar, la astucia de la dirigente en aquel entonces, Noris Gascón, hizo que los tres atletas antes nombrados participaran por otro estado. Resultado: ganaron la competencia por equipos. 

Con Edson tuve muchos encuentros en eventos del ciclo olímpico. Tras el retiro como atleta, él se convirtió en “armero” de los seleccionados nacionales de Venezuela. Era quien preparaba los sables, floretes y espadas de los competidores, un trabajo que vi de cerca en el año 2013. Ese año viajamos de Caracas a Budapest y compartimos estadía en el Mundial cuando Rubén Limardo fue subcampeón del mundo.   

Edson Acosta junto a Rubén Limardo / Facebook

Después de mucho tiempo, Acosta terminó ayudando a levantar la esgrima del estado Aragua donde intentó subir el nivel. Sin embargo, la situación del país y los sueldos más que míseros de los entrenadores; le llevó a dejar por completo el deporte de sus amores y buscar solventar la vida de manera diferente. 

Cualquiera pudiera interpretar que su muerte se trató de una mala pasada del destino; pero en la canción “Casi que me pierdo”, de la agrupación argentina de reggae en español Los Cafres; hay una frase reflexiva y lapidaria que describe este momento… Dice: “La suerte es amiga de la acción”. ¿Qué por qué escribo esto? Quizás la suerte igual no le acompañaría a Edson en otros aspectos, pero… ¿Ustedes se imaginan que un exseleccionado nacional tuviera la oportunidad de ser entrenador con un sueldo digno? Al menos como armero, como lo fue en algún momento; y que no hubiese tenido que cambiar esto para convertirse en un trabajador del campo y del transporte informal de la caótica, por demás, Ciudad Bolívar, como lo venía haciendo. 

¿Se imaginan que el gimnasio Jesús “Chuchú Gruber”, cuna de campeones de la talla de Rubén Limardo; el cual se ubica en el estado más grande del país, no fuese un nido de malandros, tráfico de drogas y un depósito de enfermedades que es en lo que se ha convertido hoy en día? ¿Se imaginan que ahí se formaran nuevamente los talentos que van a los Juegos Nacionales?

Situación actual del Gimnasio Chuchú Gruber del estado Bolívar.

¿Ustedes se imaginan qué habría pasado si la preocupación de Edson Acosta no hubiese sido la de hacer una larga cola por gasolina en un país petrolero y por el contrario perder el sueño en la formación de un nuevo campeón en la esgrima? ¿Se imaginan eso?  

Suena la Marcha fúnebre otra vez…

Acerca del autor

Juan José Sayago

Periodista deportivo especializado en eventos del Ciclo Olímpico. He cubierto cuatro Juegos Panamericanos y tres Juegos Olímpicos. Soy comentarista de diferentes disciplinas y asesor de comunicaciones de atletas de alto rendimiento.

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