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LVBP tiene el visto bueno de MLB

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La temporada 2020-2021 podría ser cancelada /Foto LVBP

No se sabe cómo, ni dónde o, con exactitud, con cuáles peloteros, pero desde los equipos de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) existe la confianza de que se jugará la temporada 2020-2021. Esa es la conclusión a la que llegaron una vez que Major League Baseball (MLB) accedió a que los equipos trabajaran de la mano con el Estado venezolano para armar un protocolo de seguridad para jugar en medio de una pandemia.

Sobre el gobierno de Nicolás Maduro todavía persisten sanciones que impide a los ocho equipos de la LVBP recibir dinero desde esa vía. Sin embargo, en “MLB saben que no tenemos cómo pagar un protocolo de seguridad”, reconoció a Triangulo Deportivo el directivo de un equipo. Además, “están al tanto” que todo lo referente a temas de sanidad, salud y lo que tenga que ver con la pandemia es manejado por el Estado, por lo que solo una cooperación de ellos haría posible jugar en estas condiciones.

Pero, por más obvio que parezca, en la LVBP había nerviosismo. La conducta reciente de MLB, que mira de reojo todo lo que provenga desde Venezuela, provocó que los conjuntos criollos temieran lo peor cuando solicitaron aprobación para trabajar junto al gobierno de Nicolás Maduro.

En este momento, todos los elementos se confabulan contra la temporada 2020-2021 de la LVBP. No obstante, los equipos se niegan a capitular. Beisbol Venezolano
Los equipos intentan estar preparados en caso de que haya temporada / LVBP

“Pensamos que nos iban a decir que no”, expresó otro gerente. “Eso es algo que la Confederación del Caribe también manejó. Todas las ligas necesitaban el apoyo del Estado de cada país, porque no hay forma de que los equipos puedan manejar los asuntos de una pandemia de forma privada. Y eso sucede en República Dominicana, México y en todos lados”.

LVBP espera esta semana la respuesta del Estado

Ahora la pelota se encuentra en las manos de las autoridades venezolanas. En la LVBP realizaron varias peticiones para poder jugar y, aunque la fecha en que prometieron recibir respuesta (15 de septiembre) no se cumplió, esperan que sea antes del día 20.

Esas exigencias son básicas: abrir los aeropuertos para permitir la llegada de jugadores. O, en todo caso, tener la aprobación para alquilar un vuelo chárter para que lleguen a Venezuela. Además, del dinero para el transporte, protocolo sanitario y todo lo referente a la protección de la salud de los involucrados una vez inicie el torneo.


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“Verbalmente, siempre nos dijeron que estaban dispuestos a aceptar eso”, reveló un directivo de un conjunto de la LVBP sobre una de las conversaciones con el exministro de la Juventud y el Deporte, Pedro Infante, quien dejó el cargo este mes de septiembre. “Pero una cosa es decir y otra es que esté sobre una mesa el dinero, la gasolina para los autobuses, etcétera”.

¿Cómo se jugará? He ahí el dilema

Sobre los escritorios de la LVBP reposan numerosas ideas del posible formato para jugar en la temporada 2020-2021. Se habló de un calendario con 38, 36, 34 y 28 juegos. Hasta uno más alentador de 42 encuentros por cada equipo, sin embargo, todas las ideas permanecen en discusión hasta no escuchar la aprobación de “órdenes superiores”.

También de dividir a los ocho equipos en dos grupos. Similar a lo que sucedió en el pasado con la divisiones orientales y occidentales, lo que permitiría separar a los conjuntos y evitar proliferaciones. Cada idea se discutió, no obstante, ninguna se concretó hasta el momento.

Este jueves, los presidentes de los ocho equipos que pugnan en el seno de la LVBP conversarán por videoconferencia sobre el tema que les atañe: la próxima temporada
José Bernardo Pérez / Cortesía

Lo único que tienen claro en la LVBP es la creación de una “burbuja”. La opción que más gusta es que haya cuatro sedes, en la que los peloteros estarán resguardados en hoteles y con muchas limitaciones. De las habitaciones a los vestuarios, pasar por el campo, de regreso a las duchas y, cuando termine el juego, todos a sus cuartos. Comen, alistan, distraen y se visten bajo un reglamento que deben cumplir sin chistar.

“Todo dependerá del dinero. Personalmente creo 28 encuentros es lo más probable: cuatro contra cada equipo. Dos de visitantes y dos como home club”, afirmó una fuente consultada por Triangulo Deportivo.

“Si hay algún contagiado, cada club tendrá que pagar el seguro, mandarlo a una clínica y que el Gobierno haga las pruebas. De haber más positivos, retirarlos del róster y meter a otros. Esa esa la única forma de poder jugar, similar a lo que pasa en las Grandes Ligas, pero todo dependerá de si tenemos los recursos para pagar eso”, continuó.

Caso de Tigres y Magallanes sigue igual

Más allá de que MLB permitió que en la LVBP trabajaran junto al Estado, es algo solamente para definir el protocolo de seguridad. Los casos de Tigres de Aragua y Navegantes del Magallanes, sancionados por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), sigue igual. Sobre Bravos de Margarita, tampoco hay mucha diferencia y es un tema aislado a lo que concedió MLB.

Tanto bengalíes como bucaneros tienen las mismas limitaciones de la zafra anterior. Si en definitiva se juega en la zafra 2020-2021, no contarían con jugadores pertenecientes al beisbol organizado.

“Quizás se les permita tener más importados. Pero ese es otro tema, porque seguramente se bajará la cantidad de extranjeros por equipo porque no se tendrá tantos recursos para ocho peloteros, pero todavía estamos en discusión”, dijo un trabajador de la LVBP.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

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