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Dolor o molestia después del ejercicio: ¿cuándo hay que parar de entrenar?

El ejercicio no debería producir dolor nunca, esa es la primera premisa de la que hay que partir siempre que hagas deporte a nivel amateur.
Cortesía Freepik

A todos nos suena eso del “no pain, no gain“, es decir, que sin sacrificio no se consigue el beneficio. El ejercicio no debería producir dolor nunca, esa es la primera premisa de la que hay que partir siempre que hagas deporte a nivel amateur. ¿Cuándo debemos parar?

No eres Rafa Nadal ni otros deportistas de élite que están acostumbrados a convivir y jugar con dolor. Tienes que atender a esta alarma que envía tu cuerpo ante una posible lesión para que descanses y analices qué te podría estar pasando. Lo que no hay que olvidar es que la molestia y el dolor se pueden confundir, y a veces no sabemos cuándo hay que parar de entrenar y tomarse un respiro.

Al día siguiente de un intenso entrenamiento, muchas veces sientes grandes molestias sobre tus músculos. Estas se conocen como Dolor Muscular de Aparición Tardía.

El gran problema lo encontrarás cuando te hayas fijado una meta que cumplir. Por ejemplo: si llevas un trimestre preparando un 10k como la Caracas Rock o simplemente quieres cumplir de manera individual una media maratón. Forzar la maquinaria después de las primeras molestias resulta contraproducente para tu salud, pero puede más el deseo por conseguirlo que el incremento en el riesgo de sufrir una lesión.


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En este duelo entre lo emocional y lo racional. Mi consejo es que abandones el entrenamientos hasta que el dolor muscular desaparezca por completo. Y para no perder todo el trabajo realizado, puedes comenzar con una rutina paralela sin cargas excesivas de entrenamiento

De esta manera aprenderás a conocer tu propio cuerpo. Escúchalo y no sobrepases tus límites. El progreso en los entrenamientos debe producirse de manera paulatina. Este es el pilar sobre el que se sustenta la práctica deportiva.

Seis diferencias entre dolor y molestia

  1. Las molestias son más normales que el propio dolor y tienen una duración que oscila entre 1 y 2 días.
  2. Las molestias generan incomodidad, cansancio y pesadez del cuerpo y suelen presentarse tras la finalización del entrenamiento. En este sentido, las molestias son positivas porque significan que te estás adaptando a los entrenamientos y progresando a nivel anaeróbico y aeróbico.
  3. Si se siente en todo el cuerpo, nos encontramos frente a unas molestias referidas a un cansancio general. Es muy fácil notarlo en las piernas.
  4. El dolor puede aparecer ante la falta de descanso y la ausencia de una activación previa al inicio de los entrenamientos.
  5. El uso inapropiado de calzado deriva en la aparición de dolor. Por ejemplo, es habitual que tengas dolor si entrenas en superficies muy duras como el asfalto.
  6. El dolor se manifiesta en lugares específicos del cuerpo.

Recomendaciones

  • Descansa un día a la semana para sintetizar las proteínas encargadas de crear el músculo, la hemoglobina y la reparación de tejidos.
  • Si estás con un entrenador o personal trainer que planifique tu plan de entrenamientos acorde a tu estado físico actual y a las modalidades deportivas.
  • Varía el tipo de ejercicios: combina en tu plan de entrenamiento los ejercicios de resistencia, velocidad y fuerza.
  • Cambia la zona del cuerpo que entrenas: puedes realizar ejercicios de espalda, pierna y pecho con el fin de no cargar siempre las mismas partes.
  • Duerme bien por lo menos 6 horas y no olvides de hidrátate de forma continua: antes, durante y después del ejercicio.

Acerca del autor

Kevy Oropeza

Venezolano. Licenciado en Fisioterapia, egresado del Colegio Universitario de Rehabilitación May Hamilton. Tengo 15 años laborando como fisioterapeuta en el FutVe y actualmente soy el fisioterapeuta de la selección absoluta de Venezuela, la Vinotinto.

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