fbpx
Baloncesto

Paul Pierce: 20 años del nacimiento de La Verdad

Paul Pierce-Verdad-NBA
Paul Pierce llegó a la NBA con los Celtics. Foto AFP

La carrera de Paul Pierce estuvo llena de éxitos. Ganó un título con los Boston Celtics en 2008, se alzó con el Juador Más Valioso en esas Finales y se estableció como uno de los mejores jugadores de una de las franquicias más laureadas de la NBA. Sin embargo, ninguno de esos logros fue tan grandes a lo que sucedió el 25 de septiembre del 2000, cuando empezó la leyenda de La Verdad.

Irónicamente, el apodo que acompañó a Pierce durante su afamada trayectoria vino del peor día en su vida. Horas en la que se debatió si iba a permanecer con vida y, por unos centímetros, pudo cambiar las canastas por una camilla en la que estaría postrado.

Semanas antes de la tragedia, todo era felicidad en el basquetbolista. Se había ganado un puesto en el quinteto titular de los Celtics, tras su año de debut en el que promedió 16.5 puntos y 19.5 a la temporada siguiente, por lo que la franquicia veía en él una esperanza tras una extendida crisis: ocho años sin balance ganador (1993-2001), seis sin playoffs (1995-2001) y una década sin ganar una eliminatoria.

La noche del 25 de septiembre del 2000, los Celtics temieron lo peor. Paul Pierce, acompañado de unos compañeros de equipo, se acercó a un grupo de mujeres para conversar, pero su intención incomodó a otros individuos. Tras una discusión, Pierce recibió 11 puñaladas y un botellazo en la cabeza, lo que dejó su vida pendiendo de un hilo. Volver a jugar baloncesto, ni aparecía en las conversaciones en ese momento.

Celtics Life: Paul Pierce stabbed 17 years ago today
Paul Pierce recibió 11 puñaladas hace 20 años

De acuerdo a los reportes médicos, el alero tuvo que ser intervenido quirúrgicamente para en uno de sus ojos. Además, otra operación en un pulmón, porque por lo menos tres heridas fueron a su estomago y otras cinco a su espalda. Esos ataques lo mandaron al hospital casi sin respirar. Tony Battie, su compañero en los Celtics y uno de los que estaba con él en el Buzz Club, fue el que lo trasladó a emergencias.

Paul Pierce no solo se recuperó, sino que sorprendió al mundo semanas después. El 1 de noviembre, cuando todavía debía estar en recuperación, salió a la cancha con su camiseta con el dorsal 34 para enfrentarse a los Detroit Pistons. Anotó 28 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias en más de 38 minutos en pista, ayudando a los Celtics a celebrar una victoria, tras semanas preguntándose si su estrella iba a vivir. Esa temporada, no se perdió ningún juego.

“Desde una situación muy dura se recompuso, recuperó la pasión por el baloncesto. Lo dio todo por la gente de Boston”, dijo maravillado Kenny Anderson, quien no podía creer cómo Pierce destacó de esa forma tras múltiples noches en una camilla. “Seguramente lo normal es que hubiera muerto, digamos las cosas como son. Fue apuñalado varias veces, es de locos. Y vivió, y siguió jugando. Es increíble cómo se recuperó de todo eso. Y siguió en la misma ciudad donde había sucedido todo”.

Paul Pierce, un jugador diferente

Cuando llegó el Draft universitario de 1998, los Celtics no tenían en sus planes seleccionar a Paul Pierce. No por falta de interés, sino que al tener la décima selección, era poco probable que estuviera disponible cuando les tocara su turno.

Alguien con sus condiciones ofensivas y una dureza especial, era poco probable que otros equipos lo dejaran pasar. Cuando otros nueve conjuntos tomaron otros caminos, Boston no dudó. Dos años después, con una tragedia a las puertas, comprendieron que tenían un jugador especial.

“Siguió en la misma ciudad donde había sucedido todo. Normalmente se huye de algo así, pero continuó 11 o 12 años jugando allí, en Boston”, recordó Anderson sobre Pierce. “A día de hoy me sigue pareciendo todo increíble”.

No solo La Verdad volvió semanas después del incidente, sino que llevó sobre sus hombros el peso de estar en una franquicia tan exigente. Lideró al primer Big Three de la NBA, con Kevin Garnett y Ray Allen, junto a Doc Rivers en el banquillo, ganó una Final contra los Lakers de Kobe Bryant.

“Apuntad esto: me llamo Shaquille O’Neal y Paul Pierce es la puta verdad. Citadme en eso, no voy a quitar ni una coma. Sabía que era bueno, pero no sabía que podía ser tan bueno. Paul Pierce es la verdad (the truth)”, fue la icónica declaración de O’Neal, bautizando a uno de los basquetbolistas más duros que jugó en la NBA.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

Agregar comentario

Click aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.