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Las inspecciones de MLB señalan el camino de la LVBP

Arrancó el proceso de inspección de los estadios de la LVBP por parte de MLB, que opera como balizaje para la temporada 2020-2021.
Estadio Universitario de Caracas /Federico Parra/AFP.

El proceso de inspección de los estadios de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) por parte de Major League Baseball (MLB) opera como balizaje para la temporada 2020-2021.

Desde esta semana, el supervisor designado por MLB para verificar si los parques donde se jugará pelota invernal cumplen con los parámetros de habitabilidad que exige la oficina del comisionado para enviar allí a su recurso humano, recorre los terrenos y dictaminará si son aptos para alojar a personal de la Gran Carpa.  

La evaluación que hace MLB de los parques de la LVBP es un procedimiento de rutina en condiciones normales, pero en un escenario en el cual se ha puesto en duda la realización del campeonato, la ejecución del procedimiento es una señal poderosa. La clave está en el itinerario de visitas.

El supervisor designado por Las Mayores ya hizo el primer test al estadio Universitario de Caracas. Este miércoles la parada fue en el José Pérez Colmenares de Maracay. El jueves le tocó el turno al José Bernardo Pérez de Valencia; la siguiente parada es en el Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto. 

No están previstas inspecciones al Alfonso Chico Carrasquel de Puerto La Cruz, ni al Nueva Esparta de Margarita; ni al Luis Aparicio El Grande de Maracaibo; ni al recién estrenado estadio de Macuto, en el estado La Guaira. Esas serán, se infiere del recorrido, las cuatro sedes destinadas a alojar el certamen bajo la modalidad de hábitats controlados.


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Con respecto a Barquisimeto, se han planteado la opción de que sea la sede de la postemporada. Hay resistencia de algunos equipos a trasladarse hasta allá durante la fase regular, pero hay voces que dan por sentado el uso del Antonio Herrera Gutiérrez. “Uno de los escenarios que se ha planteado consiste en albergar a Cardenales de Lara y Navegantes del Magallanes en Valencia; a Tigres de Aragua, Caribes de Anzoátegui, Bravos de Margarita y Águilas del Zulia en Maracay; y a Leones del Caracas y Tiburones de La Guaira en el Universitario”, abundó otro ejecutivo.  

Todavía faltan inspecciones. En las siguientes, MLB va a certificar si los estadios llenan sus requisitos de bioseguridad estipulados para este tiempo de pandemia. No se hicieron esta vez para darle tiempo a los equipos de adecuarse a las demandas biosanitarias del Big Show. Son exigencias costosas que requieren modificaciones en la infraestructura de los estadios, las cuales toman tiempo. Y el tiempo apremia, sobre todo si el Gobierno insiste en su pretensión de desarrollar un calendario con un número de juegos similar al de la zafra anterior. Los recursos, como el tiempo, escasean.

“Supongamos que en nuestro estadio también van a ser home club los Bravos de Margarita. Eso exigiría remodelaciones en los clubhouses”, apuntó un directivo de los Navegantes del Magallanes. “Y estamos sobre la hora”, añadió otro gerente. “Para hacer una temporada de cuarenta juegos por equipo tendríamos que arrancar, como muy tarde, el 15 de noviembre. Y no queda mucho margen para organizar todo lo que se necesita”.  Una fuente consultada por Triángulo Deportivo aportó que para este viernes se espera respuesta de las autoridades con respecto al beisbol profesional.  

Aún persisten algunas dudas sobre cómo se librará la refriega 2020-2021. “Hay muchos esfuerzos de todos los actores”, apuntó un oficial de la LVBP. “Pero nada se concreta”.  Otro ejecutivo de equipo se atrevió a afirmar que “en pocos días” habrá certezas. “Hay avances. Un poco lentos, pero soy optimista”.  

Hay equipos que ya están pidiendo cotizaciones de hotelería, otro indicador favorable. También hay organizaciones asegurando el equipamiento, lo que incluye las pelotas. “La mayoría de los elencos tienen reservas de pelotas de la temporada anterior”, subrayó un directivo.

Por lo pronto, el ojo vigilante de las Grandes Ligas capta señales de vida para una LVBP que se desarrollará en condiciones excepcionales y en extremo adversas. La reducción de plazas es un doloroso, pero necesario retroceso para un circuito que no ha hecho sino ampliar su radio de acción sobre el mapa de Venezuela en los últimos sesenta años.

Acerca del autor

Carlos Valmore Rodríguez

Periodista deportivo, especializado en la fuente de beisbol. Graduado en la UCAB en 1999. He trabajado en El Nacional, Líder, Meridiano, Unión Radio, IVC, Beisbolplay.

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