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Fútbol

Yanowsky Reyes, de tapar huecos en la calle a jugar para el “Loco” Abreu

Yanowsky Reyes se va un año al Boston River de Uruguay / Monagas

15 años atrás, Yanowsky Reyes se vestía con ropa de trabajo y se paraba bajo el abrazador sol barquisimetano. Junto a su hermano, Yonaiker, y otros niños del barrio San Juan preparaban asfalto para tapar los huecos de las maltratadas calles frente al mercado popular de la zona.

No había mayores conocimientos sobre la preparación del asfalto. Tampoco algún adulto supervisaba el trabajo, pero los niños tenían que salir a trabajar. Para entonces tenía 10 años y una estatura por debajo de los que trabajaban y jugaban fútbol con él.

“De la calle aprendí lo bueno y lo malo. Escuché muchos tiros y vi peleas, pero nunca me dejé llevar por eso”, cuenta Yanowsky desde la ciudad fronteriza de San Antonio. Desde ahí se prepara para pasar a Cúcuta, volar a Bogotá y Sao Paulo hasta llegar a Montevideo. Allí lo espera la directiva de Boston River y su técnico, el histórico Sebastián “Loco” Abreu.

De endemoniada velocidad, el diminuto extremo larense volverá a experimentar el fútbol extranjero. Entre 2015 y 2016 jugó en la filial de los Tiburones de Veracruz y Albinegros en México. Ahora irá a Uruguay con un contrato de un año para con el equipo para el que dirige y juega el histórico jugador charrúa.

Sebastián “Loco” Abreu es técnico y jugador del Boston River / AFP

“Cuando me dijeron que Boston River me quería me metí en internet para buscar más información. Los primero que me consigo es que es el equipo del “Loco” Abreu y me emocioné. El primer recuerdo que tengo de él es cuando se la picó a Ghana en el Mundial de Sudáfrica”.

Para ese entonces Yanowsky tenía 15 años y jugaba en Internacional FC de Barquisimeto. Con ese equipo ganó un nacional sub 15 en Valencia y allí llamó la atención de los ojeadores del Caracas FC que se lo sumaron a sus categorías menores. Un año después debutó en Copa Venezuela haciéndole un gol a la UCV.

Su historia con el fútbol comenzó cuando tenía cinco años, en la humilde academia Los Coquitos de San Juan. Un equipo que entrena en una cancha de tierra sin medidas cercanas a las oficiales. Su cancha a duras penas tiene una cerca mitad de bloques y mitad de un maltratado alfajol con filosos alambres sueltos.

Ese fue su segundo hogar. Su casa principal todavía es la misma, en la calle 36 entre carreras 11 y 12, allí, detrás del mercado. Cerca de donde Yanowsky debía ir a tapar los huecos en las calles y cerca también queda la Plaza San Juan, donde tuvo un puesto de perros calientes cuando ya había cumplido 14 años. Siempre junto a Yonaiker, su hermano.

Consuelo lo llevó a su primera cancha

“A ella le debo todo lo que soy”, es lo primero que dice Yanowsky al preguntarle por Consuelo, su abuela. Aquella señora que lo cuidaba se dio cuenta que sus nietos jugaban mucho con una pelota y de inmediato los llevó a la academia más cercana.

Pero además del fútbol, los chicos tenían que salir a trabajar. “La calle frente al mercado estaba llena de huecos, bueno, todavía lo está. Junto con el grupo preparábamos el asfalto y los tapábamos, la gente que pasaba en carro nos daba dinero en los potes”.

Eran como 10 chamos los que iban a trabajar en la calle. Primero tapando huecos, luego en el puesto de perros que abría de cinco de la tarde a una de la mañana.

Yanowsky Reyes anotó 9 goles con Monagas en dos años / Prensa Monagas

“En el barrio se aprende de todo, tanto lo bueno como lo malo. Siento que a mi hermano y a mí no nos afectó tanto eso porque teníamos la mente clara de lo que queríamos. Gracias al fútbol hemos tenido una carrera profesional”.

Pero algunos de sus amigos de aquellos años no han corrido con la misma suerte. “Lamentablemente algunos están muertos y otros presos, pero de nuestra parte tengo que darle gracias a Dios que el fútbol nos permitió evitar pensar en otras cosas”.

Yanowsky Reyes, el pequeño delantero que siempre destacaba

El apodo de “enano” siempre lo ha acompañado. Previo a aquel nacional sub 15 donde Caracas FC se lo llevó, su entrenador en el Internacional, Ramón Camacaro, lo tenía como referencia. “Mira a Yanowsky, le voy a colocar a Ramón Sánchez para que lo marque”, dijo una tarde en la cancha del Club Kilovatico.

“Ramón, pendiente con la marca de Yanowsky”, le dijo al espigado central de más de 1.80 metros de estatura. El delantero apenas superaba la cintura de su marcador, quien luego jugó para Aragua y Yaracuyanos. Lo encaró sin miedo en el uno contra uno, a pura velocidad pero también al fue al choque, sin miedo.

“Todos saben que soy veloz y encarador. Siempre he tenido que lidiar con eso de jugar contra marcadores con mayor estatura que yo. Pero he encontrado la forma de contrarrestar eso”.

En aquel nacional el Internacional FC fue campeón y Yanowsky salió goleador. Los ojeadores del Caracas se quedaron con el jugador y se llevaron a su compañero Kenny Romero. Yoneiker, su hermano, fue a hacer una prueba con los Rojos del Ávila y también quedó, por lo que los tres se unieron a la cantera.

Yonaiker llegó a ser capitán de la filial del Caracas y Yanowsky anotó ante UCV por Copa Venezuela, pero la historia no tuvo un final feliz. Los hermanos y Kenny Romero fueron apartados del club por motivos de indisciplina.

Su primer gol con Caracas fue en la Copa Venezuela ante UCV / Prensa Caracas

“Eramos tres chamos inmaduros. Siento que teníamos todo pero no teníamos nada, solo una mente de tres niños que vivían solos en Caracas. En aquel tiempo salieron muchas cosas en los periódicos, que su nos portamos mal, pero no sabíamos lo que hacíamos”.

Apenas al salir del Caracas llegaron a Llaneros de Guanare. “Fue lo mejor que me pudo pasar, allí estaba Miguelangel Acosta que me puso a jugar. Puede explotar mi talento y después no me sacaron más”.

Primero México y ahora Uruguay… Algún día, la vinotinto absoluta

La primera experiencia para Yanowsky Johan fue en Veracruz, allí logró jugar con el filial. Luego formó parte de Albinegros para terminar regresando a Venezuela con Llaneros. Monagas fue su siguiente parada por dos años en los que anotó 9 goles para cerrar con Zulia.

Al no salir Zulia, Reyes entrenaba con el Deportivo La Guaira hasta recibir el llamado de su agente, Pablo Martínez. “Me dijo que en Boston River necesitaban un volante por fuera. Hasta ahora no he podido hablar con el técnico ni con algún directivo pero supongo que cuando esté allá lo haré”.

El “Loco” Abreu es un personaje. Ha jugado con 37 clubes distintos, además de ser un histórico con la celeste. Desde 2019, con el salvadoreño Santa Tecla, viene haciendo de jugador y técnico, por lo que ahora dirigirá al barquisimetano.

El barquisimetano formó parte de la vinotinto sub 20 en un Sudamericano / FVF

“Me encantaría jugar junto a él. He visto poco del equipo pero he seguido la carrera del “Loco” Abreu en los últimos años, cuando estuvo en Botafogo y en otros equipos”.

Por ahora Yanowsky viaja solo, en diciembre espera llevarse a Thiago y Luka, sus dos hijos. Ya habló con su amigo Junior Paredes, exZulia y actualmente en el Montevideo City, le dijo que el frío es terrible.

“No me gusta mucho el frío pero es algo a lo que debo adaptarme. Voy a un fútbol competitivo a buscar mu sueño, quiero en un futuro vestir la vinotinto”.

Acerca del autor

Miguel Ángel Valladares

Soy periodista egresado de la Universidad Fermín Toro de Barquisimeto, Venezuela en 2007. Fui fundador y coordinador de deportes del Diario La Prensa de Lara por ocho años. Me apasiona el deporte. Cubrí eventos internacionales como la Copa América 2007 y 2011. Me gusta contar historias.

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