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El gran misterio de los guantes en el juicio de O. J. Simpson que lo salvó

O. J. Simpson
O. J. Simpson en el juicio / Twitter

Acreedor de distintos premios en la NFL, entre ellos: el reconocimiento que recibió por sus actuaciones destacables en el campo de fútbol, lo convirtieron en uno de los jugadores más importantes del mencionado deporte, durante los década de los 70, Orenthal James Simpson, logró también formar parte del Salón de la Fama. Pero, todas estas victorias quedaron empañadas en 13 de junio de 1994, cuando una prueba, que parecía ser contundente, lo señaló como el primer sospechoso de un doble asesinato.

La exesposa de O. J. Simpson, Nicole Brown Simpson y su amigo Ronald Goldman fueron hallados sin vida con heridas punzantes en el patio de la residencia de la mujer, ubicada en Brentwood, al oeste de la ciudad. Cuando los oficiales encontraron los cuerpos inertes, inmediatamente decidieron ir a la propiedad del famoso para informarle sobre la situación. Sin embargo, lo que menos imaginaron es que encontrarían en ese lugar una prueba clave para hallar al homicida.

O. J. Simpson y Nicole / Foto: AP Clarín

Simpson sorprendió a los oficiales

Resulta que cuando las autoridades descubrieron muertos a Brown y a Goldman también se dieron cuenta que en la escena del crimen había un guante ensangrentado, con el ADN de las víctimas, tal y como señaló el informe policíaco. No obstante, en el lugar del homicidio solo hallaron un guante, ¿Dónde estaba el otro? Nada más y nada menos que en la parte trasera de la camioneta Bronco del exjugador, con la sangre también de los fallecidos.

Y es que las autoridades entraron a la casa de Orenthal cuando este nunca respondió al llamado de la policía, quienes lo buscaron para informarle sobre las muertes. Sí algunos de los oficiales pensó sorprender al legendario futbolista con la mala noticia, pues realmente se equivocó, debido a que la sorpresa se la llevaron ellos al encontrar la prueba que convirtió a O. J. en el primer sospechoso del asesinato.

Una captura de película

Posteriormente, Juice, conocido así en el deporte, protagonizó uno de los momentos más épicos de Estados Unidos. Fue perseguido por la justicia con varias cámaras que capturaron el episodio, mismo que sucedió en la fecha final de la NBA, por lo que el duelo de ese entonces fue suspendido históricamente, ya que la persecución policial fue televisada y la mayoría de las personas estuvieron más atentas a la huida del estadounidense que al encuentro deportivo. Incluso, según señala el portal Infobae, casi 95 millones de personas vieron en vivo como el hombre intentaba escapar por las autopistas de Los Ángeles, pero poco después este decidió bajarse del automóvil y entregarse.

De inmediato Simpsons lo encarcelaron sin derecho a pagar ninguna fianza, pero luego de una semana se declaró inocente. Lo que provocó una extensa investigación policial que buscaba descubrir la verdad. El proceso judicial, que tuvo por título “El juicio del siglo”, comenzó en enero de 1995 hasta octubre del mismo año.

La prueba que lo incriminó lo salvó

La fiscalía sostuvo en la corte que O.J debería ser declarado culpable por el guante que se encontró en su propiedad y faltó poco para que el jurado se convenciera de la teoría. Sin embargo, los representantes legales de Juice aseguraron que dicha prueba lo puso uno de los oficiales, Mark Fuhrman, para incriminar al famoso ya que supuestamente el agente era racista.

Para aquel momento, la situación de Simpson provocó que las personas eligieran un equipo al cual defender: el que aseguraba la inocencia del exdeportista o el que lo señalaban como culpable. Claro está, que dichos bandos solo se guiaban por el color de piel del sospechoso. Esta controversia generó tensión en el fiscal del caso Chris Darden, quién también era afroamericano, detalle por el que fue señalado como traidor por distintas personas de pieles oscuras.

Simpson / Foto: Marca

El pueblo en contra del fiscal

“Hubo amenazas hacia mí, mi familia y mis hijos por lo que crearon un nivel de estrés completamente diferente. Realmente hizo que fuera difícil procesar y centrarse en el caso”, dijo Darden en 2016 a ABC News, y es que su trabajo era hacer todo lo posible para demostrar que el ídolo de muchos había asesinado, al mismo tiempo, a dos personas sin piedad.

La presión que llevaba el fiscal en el juicio, lo llevó a solicitar que Orenthal se probara los guantes durante el juicio, sin imaginar que el resultado iba a ser sorprendente, pues la prenda no le quedó al supuesto homicida. Las imágenes que registro el proceso dejó ver que los guantes le quedaron pequeños a Juice, descartándolo como el asesino.

Quienes vieron el juicio televisivo se dieron cuenta que las pruebas no encajaban en las manos de O. J. por lo que Johnnie Cochran, abogado del acusado, dijo: “sí no encaja, debe absolver”.

Pasaron 25 años desde que muchos vieron como los guantes nunca le quedaron al exfutbolista, en consecuencia, algunos de los protagonistas del proceso legal comentaron tiempo después lo que creyeron que pasó.

Detalles que pudieron interferir en el proceso

Por su parte, Darden aseguró que los guantes cabían en las manos de O. J. “pero fue una gran imagen para la defensa y fue una gran actuación de Orenthal”, dijo el fiscal en 2016 a la revista People. Además, en otra entrevista, para Today, comentó: “Creo que el asunto del guante fue la jugada más brillante en la sala del tribunal penal e la historia de la jurisprudencia estadounidense. Creo que Johnnie rompió el revestimiento… Hubo algunos desgarros adicionales en el forro, por lo que los dedos de O. J. no pudieron llegar hasta el guante”.

Marcia Clark, fiscal principal del caso, aseveró a NBC News que el motivo por el cual los guantes no le quedaron al sospechoso, pudo haber sido porque los guantes de látex que utilizó Juice antes de colocarse los otros, para evitar contaminarlos, ya que estos pudieron causar una fricción que arruinara el ajuste.

De igual manera, otros especialistas aseguraron que los químicos que utilizaron para que la sangre en los guantes no se perdiera, pudieron haber provocado que estos cambiarán de tamaño o que se volvieran menos flexibles.

¿Utilizó Simpson sus problemas con la artritis para beneficiarse?

Por otra parte, existe una declaración clave para que entendieran por qué las pruebas en contra de Simpson no funcionaron más. Y es que Lawrence Schiller, autor de American Tragedy: Tne Uncensored Story of the OJ Simpson, contó ABC News que el acusado había dejado de tomar sus medicamentos para la artritis, lo que pudo haber causado que sus dedos cambiaron de tamaño.

“Nadie en la defensa sabía lo que estaba haciendo Simpson, excepto Robert Kardashian, amigo de la leyenda. No era que los abogados lo ayudaron. Pues Kardashian lo descubrió un día mientras hablaba con él”, soltó Schiller.

Asimismo, en 1995 el propio Darden comentó lo mismo a Los Ángeles Times: “El señor Simpson tiene artritis y lo analizamos los medicamentos que toma y algunos son antiinflamatorios. Y nos dicen que no ha tomado el medicamento durante un día, y le causó hinchazón en más articulaciones e inflamación en sus manos”.

O. J. Simpson en el juicio / Foto: Bajadoz 7 Días

Inocente ante cualquier acusación

No obstante, ante la posible causa del por qué no le quedaron los guantes al famoso, la corte lo declaró el 3 de octubre del 1995 a Juice como no culpable por el doble crimen. Dos años más tarde, le ordenaron al norteamericano pagarle a la familia de Brown y a la de Goldman 33,5 millonarios de dólares por ser el primer sospechoso del asesinato.

Finalmente, el 13 de noviembre de 1995 las autoridades apresaron a un delincuente de nombre Glen Edward Rogers, mejor conocido como Te Cross Contry Killer, por haber asesinado a cinco mujeres y lo condenaron a pena de muerte, sin embargo, aún continúa en espera la fecha de ejecución. Glen, durante su estadía en la prisión le comentó a una oficial que había acuchillado a la exesposa de Orenthal y a Rondal porque supuestamente el jugador de fútbol se lo había pedido.

Aunque las mayoría de las declaraciones anteriores apuntaban a O. J. como el máximo responsable del doble homicidio, el misterio de los guantes nunca se resolvió.

A pesar que O. J. Simspon no resultó encarcelado por el doble crimen, en 2008 si lo condenaron de 9 a 33 años de prisión bajo 12 cargos, que destacan secreto y robo a mano armada, pero en 2017 consiguió la libertad por buen comportamiento.

Acerca del autor

Stefania Colina

Licenciada en Comunicación Social, graduada en la Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR). Enfocada en la fuente de farándula y espectáculos. Agradecida con Dios por cada oportunidad que me brinda para crecer personal y profesionalmente.

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