fbpx
Baloncesto

Leonardo Rodríguez fue un pescador de ilusiones del baloncesto venezolano

Leonardo Rodriguez
/ @cocodrilosbbc

Leonardo Rodríguez fue un soñador empedernido. Así, como Santiago, aquel viejo marinero que una vez se lanzó a navegar por las aguas del Caribe, buscando pescar algo tras una larga sequía; el “Señor Baloncesto” se lanzó al agua de su pasión, el basket, hasta llevarla a lo más alto. Al cielo donde siempre apuntaban sus esperanzas y sus sueños.

La voz de Leonardo Rodríguez retumbaba en cada gimnasio que visitó. Anoche, tras lidiar con un largo padecer, se apagó en Caracas, a sus 79 años de edad. En Venezuela, y sin exagerar, el mundo del basketball tiene un antes y un después de su presencia.

Hombre apasionado e inteligente, Rodríguez nació en el Estado Guarico, un 26 de noviembre de 1941. Estudió economía en la Universidad Central de Venezuela, y terminó siendo la pieza principal para la fundación de la Liga Especial de Baloncesto, por allá por el año 1974. Uno de esos actos que te define. Tal y cómo ese momento en el que aquel viejo marino del libro de Ernest Hemingway, decidió lanzarse a las turbulentas aguas en busca de un botín en forma de pez.

Pasaron muchas lunas. Demasiadas, quizás para Rodríguez. Años de esfuerzo sostenido, entre sus labores junto a Pepe Delgado Rivero como comentarista de la Liga Especial en RCTV, como docente y dirigente del circuito rentado; para que finalmente todo tuviera todo sentido en 1988.

https://twitter.com/TrianguloD/status/1322728068679716866/photo/1

El fruto de su esfuerzo

En ese año 1988, Trotamundos de Carabobo obtuvo el primer título suramericano de clubes para un equipo venezolano en la historia. Si no hubiese sido por aquella idea de Rodríguez, de tener un torneo veraniego, para que ese grupo de muchachos talentosos que estudiaban en Estados Unidos, cómo Iván Olivares, Alexander Nelcha, Carl Herrera o Gabriel Estaba; tuvieran el roce y el fogueo necesario para seguir siendo competitivos, todo lo que estaba ocurriendo no habría sido posible. 

Era el viejo Santiago enganchando aquel pez espada, en el picado Mar entre Key West y Cuba. Era el sueño de Leonardo, ese idealista con nombre de pintor del renacimiento, haciéndose realidad.

Histórico

El grito de Rodriguez era inconfundible. “Si, si, siiiiiiiii”. Venezuela estaba a punto de dar el que hasta ese día, el golpe más importante de la historia del baloncesto. El Fórum de Valencia estaba a reventar esa noche de Mayo de 1991, cuando la selección nacional lograba su primer campeonato suramericano de naciones.

Rodríguez estaba allí, tras el sonido de la chicharra y la consecución de la victoria sobre Brasil, con su inconfundible estilo y semblante, parado frente a Omar Walcot, uno de los pilares de aquella selección que sacudió al continente; preguntándole en medio de la algarabía del coso carabobeño, relatando la historia. Apasionado y metódico.

Sus dotes como comentarista de baloncesto, eran dignos de admiración y respeto. Siempre tenía un diagnóstico adecuado, para cada jugada, en cada momento. Lo didácticas de sus explicaciones, además, daban claridad a su audiencia, que junto a él, aprendía de la historia del juego, o del funcionamiento de la defensa en zona, por solo nombrar un ejemplo.


Lea también:


Olímpicos

Esas virtudes además, quedaron manifiestas junto a la enorme pasión que ponía en su trabajo, un sentimiento nacional que se desbordaba, cómo en el preolímpico de 1992, cuando la misma selección campeona de Suramérica batió en los cuartos de final a Canadá por 76-72. 

“Ya Ganamos! Ya Ganamos! Ya Ganamos! Ya Ganamos!”, repetía insistente Leonardo Rodríguez, casi a punto de caerse de la mesa de transmisión, emocionado, al borde del llanto, al ver que su pez espada, ese que salió a pescar en 1974 cuando creó la Liga Especial, estaba casi en el barco. Su aventura estaba llevando a Venezuela por primera vez a los Juegos Olímpicos, en Barcelona 1992.

La hazaña se redondeó al vencer en semifinales a Brasil, para enfrentarse en la final contra el primer Dream Team que organizó Estados Unidos.

Era notable el orgullo de Rodríguez al ver a Carl Herrera codeándose con Michael Jordan, a Gabriel Estaba marcando a Charles Barkley, o a “Él Mago” Sam Shepard intentando detener a Clyde Drexler. Era la culminación de aquella magnifica obra, que a la postre se convirtió en la Liga Profesional de Baloncesto, a la que también dirigió por muchos años, antes de retirarse formalmente.

Un enorme pez espada en su barco. Tan grande, que cambió el basketball para siempre en Venezuela. Los amigos de Santiago, el viejo del cuento de Hemingway, solo valoraron el tamaño de su botín y su enorme sacrificio, con el pasar del tiempo. Es posible que a Rodríguez le ocurra lo mismo.

“Señor Baloncesto”

A Leonardo Rodríguez, ese que lanzó el balón al aire y las esperanzas al cielo del basket en Venezuela, se le recordará por la gallardía de haber batallado contra viento y marea por sus sueños. Nadie podrá decir que no los cumplió. 

Además, Rodríguez fue un gran defensor del gremio periodístico, llegando a ocupar cargos de relevancia en el Círculo de Periodistas Deportivos de Venezuela, y cómo no, su nombre está escrito con letras doradas en el Salón de la Fama del baloncesto venezolano. 

La lucha de Rodríguez dejó los cimientos para hacer que el basket se convirtiera en el deporte de conjunto más laureado de la historia de Venezuela. Irónicamente, se despidió de este plano el mismo día en que el balón se puso a volar nuevamente en Margarita, con la Superliga venezolana. 

Hoy, no solo su familia afligida llora su ausencia. Todo el deporte venezolano extrañará a ese caballero apasionado, idealista, que puso a volar el balón naranja hasta lo más alto del firmamento. Paz a su alma. Hasta siempre, “Señor Baloncesto”. 

Acerca del autor

Pablo García Escorihuela

Periodista deportivo venezolano (UCV) con 15 años de experiencia cubriendo distintas disciplinas deportivas para medios escritos (impresos y web) y radio (comentarista). Soy especialista en fútbol, con gusto por el béisbol, el baloncesto y el fútbol americano; trabajé en Líder, Meridiano, El Nacional, AM y FM Center; vivo desde hace tres años y medio en Estados Unidos, desde donde aporto mi visión del deporte.

Agregar comentario

Click aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.