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Fútbol

Venezuela – Brasil: ocho goles a favor y muchas historias que contar

El último enfrentamiento entre ambos terminó sin goles. / AFP

Este viernes 13 de noviembre, la Vinotinto disputará su duelo oficial número 26 con su similar de Brasil. El mismo tendrá validez para la Fecha 3 de las Eliminatorias Conmebol al Mundial de Qatar 2022 y se jugará en Sao Paulo.

Si bien es cierto que La Canarinha supera ampliamente a los criollos en el historial, los últimos resultados plasman un cambio entre unas décadas y otras. Aun así, Venezuela acumula un triunfo frente a otros veintiuno de los amazónicos y tres empates.

Pero una cifra preocupante, es que en más de cincuenta años de historia, solamente siete futbolistas venezolanos han podido anotarle gol a Brasil. En Triángulo Deportivo hablamos con cuatro de ellos y rememoramos sus anécdotas en estos partidos.

Una época difícil, con bonitos recuerdos

El primer enfrentamiento entre Venezuela y Brasil se llevó a cabo en 1969. No obstante, los criollos tuvieron que esperar veinte años para marcar un gol ante este rival, siendo el ariete uruguayo-venezolano Carlos Maldonado el autor en la Copa América de 1989.

Pero los duelos en aquel momento tenían una particularidad: ni siquiera los mismos venezolanos apoyaban a su selección. Así lo recordó el actual entrenador de la Academia Puerto Cabello, en la Liga Futve.

“En los años 70-80, todo el mundo le iba a Brasil. Yo viví en mi época, gente venezolana yendo a los estadios con la franela de Brasil. Era algo que uno no lo podía entender siendo jugador. Después cambió un poco y la Vinotinto empezó a crecer y creer”, dijo.


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Aun así, aseguró que disfrutó esta época. “Los Venezuela – Brasil son una historia aparte. Los viví bonito, no teníamos las herramientas y acercamientos que tenemos hoy con los jugadores internacionales. Antes solamente lo veíamos en televisión”.

¡Llegó el primero en Eliminatorias!

Aunque fue Carlos Maldonado quien se estrenó ante Brasil, no fue sino en 1993 cuando Juan García anotó el primero ante este equipo en Eliminatorias Conmebol. Específicamente en el estadio Polideportivo de Pueblo Nuevo en San Cristóbal. La Canarinha ganó 1-5, pero en aquel momento anotó el 1-4, momentáneo.

“Fue un saque de José ‘Cheo’ Gómez, quien era el portero. Me metí entre los centrales y Taffarel y la pude cabecear. Haberle marcado a Brasil significó mucho para mí, por ser el primer gol en Eliminatorias ante ellos”, recordó García sobre aquel hecho.

Esta generación de la selección brasileña quedó campeón del Mundial de Estados Unidos 1994, dándole un sabor más especial al tanto. “Los partidos contra Brasil siempre son especiales y se viven de una manera especial. Jugar contra ellos representa una de las emociones y responsabilidades más grandes que puedas tener como futbolista”.

Juan García considera que aunque en la actualidad la brecha entre una y otra selección se acortó, siguen siendo juegos difíciles. “Las distancias se han acortado entre las selecciones, pero ningún partido es fácil. Menos en nuestras Eliminatorias, que son las más difíciles”.

Un doblete Vinotinto opacado por la realidad

Si romper el cero en el arco de Brasil tardó muchos años y más de una goleada, marcar dos tantos en un mismo partido se veía lejano. Aún más si lo hacía un mismo jugador, pero Ruberth Morán rompió con este mito en el 2004, en pleno premundial de Alemania 2006.

El resultado final nubló toda la alegría de aquel importante momento, a tal punto de que no los celebró. “Al momento era más la ofuscación. Había cierta conciencia de enfrentar a Brasil, con tantas figuras por delante, pero al momento ni siquiera lo celebré, yo que normalmente tenía celebraciones eufóricas”, dijo.

Cabe acotar que fueron tres los goles que anotó ese día el ariete criollo, pero uno de ellos quedó anulado. “Fue una emoción que despertó como a los cuatro días. Una vez terminada la jornada de Eliminatoria, empecé a sentir la repercusión de haber hecho dos goles”.

A diferencia de la anécdota anterior de Maldonado, en la década de los 2000, con el impacto del Boom Vinotinto, los fanáticos empezaron a apoyar un poco más al combinado nacional.

“Logramos identificar a la gente con nuestro juego, a ser importantes para nuestra propia gente. Empezamos a convencerlos de que teníamos una selección, funcionando en el gusto, el paladar y la retina. Todavía hay cosas en la memoria de la gente”, recordó Ruberth.

“El haber jugado como se jugó, tan sincronizado y con una idea clara de juego. Principalmente había un objetivo en común. Esto fue lo más importante de aquella época, que como selección teníamos un objetivo claro. Eso es lo que de alguna manera ha faltado, desde mi punto de vista, en estas selecciones”.

Aunque no se vea reflejado en el marcador, no es un secreto que se ha cortado la brecha entre el fútbol de la selección nacional y los otros combinados.

“Futbolísticamente hemos recortado espacios. Esa brecha histórica que nos dejaba muy lejanos a una aspiración. Hoy, haciendo lo correcto y sin pensar en milagros, con un funcionamientos colectivo claro y estableciendo los objetivos comunes, la selección podría jugar de igual a igual, independientemente si es Brasil o Alemania”, destacó el merideño.

Desde España, Ruberth Morán sostiene este análisis tras lo demostrado por los jugadores a nivel individual con sus clubes. “Falta sumar eso al colectivo. Los jugadores lo demuestran individualmente en la élite, tanto en Europa como en Sudamérica”.

Un gol con mucha historia

En el 2008 ocurrió un evento impensable: Venezuela, con goles de Giancarlo Maldonado (quinto) y Ronald Vargas (sexto), derrotó por primera vez a Brasil, durante un cotejo amistoso en Estados Unidos. Esto conllevó una gran alegría para todos los aficionados del balompié en el país.

Vargas, quien también conversó para TD, considera que es una de las mejores anotaciones que ha hecho. “Para mí, en lo personal, es uno de mis mejores goles en mi carrera. No sólo por la acción, sino lo que representó para mi el gol y el triunfo. Eso hizo un cambio muy grande en mi carrera y fue un impulso adicional”.

Para el volante, disputar estos partidos es una motivación. “Siempre se vive de manera inquietante, pero a la vez motivante. Ya que esos son los partidos que todos queremos jugar, o yo en lo personal lo veo así”, dijo.

Además, considera que la experiencia de estos duelos son importantes. “Son partidos donde no hay manera de perder, porque incluso hasta perdiendo ganas mucho y ganando obviamente el resultado es el triple”, aseguró.

En 2015 llegó nuevamente el gol ante Brasil

Por su parte, en la Copa América de Chile disputada en 2015, Nicolás “Miku” Fedor anotó el séptimo gol venezolano en la historia ante Brasil. En aquel momento, el ariete caraqueño descontó un 2-0, pero quedaba poco tiempo en el reloj.

La acción llegó tras un cabezazo por parte del delantero, aprovechando un rebote que quedó en el área luego de la ejecución de un tiro libre de Juan Arango. “Fui con la fe que voy siempre en todos los balones, tuve la dicha que hubo ese rebote y pude hacer ese gol de cabeza. Fue mi último gol con la selección”, recordó Miku.

La Vinotinto quedó eliminada en aquel certamen. “Fue triste porque salimos de una copa donde creo que teníamos muy buen equipo. Los resultados, sobre todo contra Perú, no se nos dieron y tocó ir fuera. Teniendo un equipo, para mi juicio, mejor que en 2011”, indicó.

Fedor disputó sólo 26 minutos entre dos partidos, pero igual colaboró ofensivamente con la Vinotinto. “Se lo dediqué a mi hija Nicole, que había nacido unos años antes. Fue la primera vez que dediqué un gol como los estoy marcando ahora, haciendo señales con las manos. Ella me lo pidió y lo hice”, resaltó el criollo.

Además de este compromiso, el actual jugador del Deportivo La Coruña de España también jugó en otras oportunidades ante Brasil de forma oficial.

Brasil Vinotinto
Gol Miku en Copa América 2015. / AFP

“Los enfrentamientos se vivían con gran intensidad, por la jerarquía del rival. Pero si algo caracterizó a mi generación, fue que nos quitamos el miedo de la cabeza. Dejamos de respetar a los rivales dentro de la cancha y los mirábamos de tú a tú”, analizó Miku.

Tomando en cuenta la poca cantidad de goles en el historial, cree que las cosas pudieron haber sido mejor. “Ocho goles, para mí que personalmente soy muy autocrítico y exigente, me parece un porcentaje muy vago de nuestra selección contra Brasil. Ojalá que el viernes no sean ocho, sino más de eso y hagamos un buen partido”.

Asimismo, lo realizado en aquel 21 de junio de 2015 se convirtió en una hazaña especial para él. “Después de diez años al servicio de la selección nacional, que mi último gol haya sido contra el mejor del mundo y en una Copa América, para mí es un bonito recuerdo”.

El octavo, pero no el último

En octubre de 2015, es decir meses más tarde de la derrota por Copa América, Christian Santos marcó lo que sería el último tanto hasta ahora de Venezuela ante Brasil. Sucedió en la jornada dos de las Eliminatorias Conmebol de Rusia 2018, específicamente en el estadio Castelao de Fortaleza, el día 13.

Para el ariete y actual jugador del VFL Osnabruck en Alemania, fue su primer gol vistiendo la camiseta nacional. “Es el primer gol que marqué con la selección y que fuese contra Brasil, en su casa, lo hace un poco más especial. Espero que no sea el único”, resaltó.

A sus 32 años y con buenos números en Europa, sigue con ganas de estar en la Vinotinto. “Aún con mi edad, espero volver a la selección, tengo mucho que dar. Sobre todo puedo aportar goles, que es muy importante”.

En la misma tónica de Ronald Vargas, líneas anteriores, Christian Santos asegura que este tipo de encuentros aportan mucho en la psicología del jugador. “Brasil es considerado una de las mejores selecciones. Medirse a ese nivel, te da autoestima sobre todo cuando lo haces bien”.

Asimismo, jugar ante la élite del fútbol colabora con esa premisa. “Es un reconocimiento porque te mides con los mejores y Brasil pertenece con sus jugadores a la élite del fútbol. Es un partido de cuales te hace la piel de gallina cuando estas en el túnel. Tienes un extra de motivación, de mostrar que estás preparado y puedes hasta ser superior. Momentos por cuales merece todo el esfuerzo”.

Acerca del autor

Alberto Gardeazabal

Nací en Caracas, Venezuela. Lasallista y Licenciado en Comunicación Social de la Universidad Monteávila. Gerente Deportivo FIFA de la Universidad Metropolitana. Con cinco años de experiencia en medios web, periodismo institucional, locución y producción radial.

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