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Beisbol

Clásico de la Chinita no sobrevivió a la pandemia

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El Clásico de la Chinita es una de las tradiciones más importantes en Venezuela. Foto Águilas

Ni siquiera Javier González, historiador venezolano con una poderosa memoria y poseedor de un amplio registro de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), recordó la última oportunidad que no se realizó el tradicional Clásico de la Chinita. El encuentro, uno de los tesoros del estado Zulia, es la más reciente víctima de la pandemia.

En cada oportunidad que el calendario marcaba el 18 de noviembre, Maracaibo no era la misma. Procesiones, un clima religioso, fiestas, celebraciones y danzas se apoderaban de la ciudad. Sin embargo, a las 11 de la mañana todos estaban pendiente del juego de las Águilas.

Desde 1933, cuando el general Vicencio Pérez Soto, presidente del estado Zulia —rango que identificaba a la máxima autoridad de cada estado venezolano durante la época— decidió organizar un evento deportivo en el que se enfrentarían los dos mejores equipos de beisbol para homenajear a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, la Chinita.

El “Clásico de La Chinita” vive en el corazón de todos los zulianos
La pandemia canceló el tradicional juego de la Chinita. Foto Águilas

De esa forma nació una tradición. Con aquel enfrentamiento entre Concordia de La Victoria, equipo del estado Aragua, y Pastora, cuadro zuliano, en el moderno estadio del Lago. Fue el primer Clásico de la Chinita, el origen de un juego que será especial para generaciones de peloteros.

“Sin lugar a duda será algo extraño. Ya estaba acostumbrado a hacer lo mismo todos los años. Ya tenía su rutina y, dentro de ella, estaba ver el juego de las Águilas”, expresó un Pedro Lugo, aficionado zuliano, marabino y rapaz. “Fue hace poco que comprendí: ‘este año no veré el Clásico de la Chinita’. Tremenda broma nos echó este virus”.

Tras ese experimento de 1933, se tuvo que esperar seis años para otro Clásico de la Chinita. Luego se frenó su realización hasta 1952, edición en que Gavilanes se llevó su único clásico al derrotar al Pastora con marcador de 6-1. No fue hasta 1964, cuando la LVBP decidió que Maracaibo sería la sede cada 18 de noviembre de un juego, para continuar con la celebración de un día fundamental en la historia del estado Zulia.

Clásico de la Chinita: contra viento y marea

Las calles de abarrotaban, imágenes de la Virgen de la Chiquinquirá se paseaban por todos los templos. Las camisetas de las Águilas no tardaban en aparecer durante las procesiones, por lo que era imposible ocultar que todos los 18 de noviembre son un día especial para los fanáticos del beisbol en el estado Zulia.

Sin embargo, para los peloteros también. Los nacidos en el occidente lo veían como el escenario perfecto para honrar sus raíces, mientras que jugadores importados quedaron encantados con el escenario vivido en el parque, uno diametralmente opuesto a lo observado en Estados Unidos u otros circuitos del Caribe.

“Siento mucho orgullo de participar en el juego de la Chinita”, dijo en 2018 Eliéser Hernández, quien apuntaba a ser el abridor para ese duelo ante los Tiburones de La Guaira. “Es un encuentro de mucha tradición. Cuando me tocó jugar, lo disfruté como ningún otro”.

Hernández, nacido en Ocumare del Tuy, no tenía mayor vinculación con Maracaibo más allá de pertenecer a las Águilas. Sin embargo, durante esa campaña le solicitó a Lipso Nava abrir el Clásico de la Chinita, porque un escenario que no deseaba perderse. “Si me lo dan, me sentiría muy orgulloso”, dijo el pitcher de los Marlins de Miami.

“Podrá parecer mentira, pero me parece que todos los zulianos estaremos tristes”, continuó Lugo, que nunca imaginó un noviembre sin beisbol. “Son tantas cosas que ya no tenemos, pero el Juego de la Chinita siempre lo veía. Ahora ni eso. Para nosotros es algo importante”.

La realidad es que el Clásico de la Chinita sobrevivió a todo tipo de trabas. Durante las épocas más difíciles del país, cuando la LVBP inició, siempre el 18 de noviembre se celebró un juego en Maracaibo. En condiciones adversas, problemas políticos, lesiones y tristezas, el estado Zulia se despertó temprano para ver beisbol.

Ni siquiera la temporada 2019-2020 de la LVBP, recortada por la crisis económica del circuito, lo evitó. Las Águilas superaron a los Tiburones 10 a 3, triunfo 27 de los alados en el festivo encuentro.

Tampoco la naturaleza fue un impedimento. Durante dos oportunidades el Clásico de la Chinita finalizó de noche, porque la lluvia retrasó el inicio. En 2017, tras una inesperada precipitación, se tuvo que esperar más de seis horas, pero se llevó a cabo. “Desde 1952 se venía jugando regularmente”, expresó Javier González, quien no encontró evento que evitara tal evento.

Hasta que apareció una razón lo suficientemente fuerte como para detener la tradición. La pandemia que provocó el coronavirus evitó el inicio de la temporada de la LVBP y mantendrá solitarias las calles de Maracaibo. No habrá procesiones y las imágenes de la Virgen de Chiquinquirá aparecen para desaparezca el coronavirus del mundo.

“Todavía es un día especial. Más durante estos días que se necesita orar mucho, pero no es lo mismo sin un juego de pelota”, cerró Pedro Lugo, que espera reanudar su rutina para 2021.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

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