fbpx
Fútbol

2020: el año del bullying para el Barcelona

Barcelona cierra un 2020 gris y sin títulos / AFP

Cuando Javier Alberola Rojas sonó el pitazo final en Camp Nou el 29 de diciembre, marcó el final de la pesadilla para Barcelona. ¿El final o el comienzo? Es difícil saberlo ahora. El resultado fue un empate a un gol ante Eibar que dejó un nuevo sabor amargo, uno que este año se volvió frecuente en las papilar culés. Un año en que conocieron el bullying.

Según la Real Academia Española, el bullying se asocia con el acoso en centros de enseñanza. En la cultura popular la palabra se ha aplicado para la definir la burla. Barcelona lo sufrió en carne propia en este 2020, algunos resultados deportivos y decisiones gerenciales fueron blanco implacable de los ya tradicionales memes. Pero para los barcelonistas, las consecuencias han sido más graves que la burla.

Un gigante del fútbol mundial no puede darse el lujo de sufrir tanto en un solo año calendario, pero lo hizo. El empate ante el Eibar provocó cerrar el pandémico 2020 en la sexta posición de la tabla con 25 puntos, a siete de la cima que ocupan los dos equipos de Madrid, el Real y Atlético. La diferencia está en que los colchoneros tienen dos partidos menos.

Barcelona cerró el año empatando en casa ante el Eibar / AFP

Luego de la igualdad ante el Eibar, al técnico Ronald Koeman no le quedó otra que seguir preocupando a sus parciales. “Está muy complicado (ganar la liga). Nada es imposible pero hay que recortar muchos puntos al líder, un Atlético que está fuerte, gana muchos partidos y encaja pocos goles”.

Pero la verdad hay que decirla y al holandés le ha tocado llegar para darle estabilidad a un vestuario revuelto. Mientras sus movimientos van moldeando la grandeza de un equipo con linaje dan los resultados esperados, el parto se ha vuelto doloroso.

Aquí intentaremos resumir un 2020 con más sombra que claridad para el Barcelona. Un año en el que han experimentado cambios drásticos, seguramente necesarios, pero que han dejado cero títulos y el bullying de muchos propios y extraños.

El despido de Ernesto Valverde le dio la bienvenida al 2020

Luego de dos años y medio al frente del Barcelona, el ciclo de Ernesto Valverde terminó el 13 de enero. El extremeño llegó a Camp Nou para sustituir a Luis Enrique y su exitosa etapa. En su valija se llevó un botín para nada despreciable, más si se compara con un 2020 cuyas victorias pueden caber en un equipaje de mano.

Ernesto Valverde fue despedido pese a ser líder de la liga / AFP

El 13 de enero llegó la comunicación del despido de Valverde cuando Barcelona era líder de la tabla. El mister gozaba del apoyo de referentes de la plantilla por lo cual su despido no cayó de la mejor manera.

Con Valverde, Barcelona ganó dos ligas (2017-18 y 2018-19), una Copa del Rey y otra Supercopa de España. En el año en que llegó sumó un doblete al ganar la liga (perdiendo solo un juego) y la Copa. Pero así como acumuló títulos, también le pesó haber sido eliminado por la Roma en un partido increíble por los cuartos de final de la Champions League en 2018. La derrota 3-0 en el Olímpico dejó una imagen opaca del Barcelona de Messi.

Grau y Abidal se fueron a Qatar a buscar a Xavi para regresarlo al Barcelona

En el 2015 el legendario Xavi Hernández decidió transitar la última parte de su carrera como jugador en Qatar. Fichó por el Al Sadd con el que jugó cuatro temporadas y en 2019 inició su etapa como técnico allí.

Mientras a Ernesto Valverde parecía que le costaría menos caer que seguir guindando, dos directivos del Barcelona se fueron hasta Qatar para entrevistarlo. Óscar Grau, CEO del Barcelona, y Eric Abidal, secretario técnico, aprovecharon que visitarían a Dembelé, que se recuperaba de una de sus tantas lesiones, para tantear a Xavi.

Varios medios españoles, como Marca, aseguraron que las relaciones de Xavi con Bartomeu no terminaron bien. La estrella culé estaría más ligado a Víctor Font para las elecciones del 2021 por lo que, además su compromiso en Qatar, decidió rechazar la oferta.

Se dijo que a Xavi se le ofreció un contrato de dos años y medio. Pero Hernández dejó pasar el tren para concentrarse en el Al Sadd. Todo parece indicar que, a pesar de no tomar el equipo, en algún momento el cerebro del Barcelona más ganador de la historia será el técnico. Pero no ahora.

Barcelona seguía dando tumbos. Con un técnico en preaviso no oficial y con la carga pesada de haber perdido, un par de semanas atrás, la Supercopa española ante el Atlético en Arabia.

Llega el “desconocido” Quique Setién y la humillación ante el Bayern

“Ayer estaba paseando al lado de las vacas en mi pueblo y hoy estoy entrenando al Barcelona”. Esa frase de Quique Setién hizo ruido en toda España. Marca le dedicó una portada de su finca con un puñado de vacas. Así pasaba el tiempo el técnico hasta que le dio el sí al equipo azulgrana.

Antes de llegar a Barcelona había sido técnico de equipos como Lugo, Logroñés, UD Las Palmas y Real Betis. Nada que ver con el currículo que estila tomar en cuenta en Barcelona. No había dirigido a algún club grande cuando se hizo cargo del archirrival del Real Madrid.

“Cuando voy a un equipo garantizo una cosa: va a jugar bien. No tengo un currículum extenso ni títulos, pero he demostrado que me encanta esta filosofía. El objetivo es ganar todo lo que se pueda ganar. Este club no tiene otro camino que mejorarse a sí mismo cada año y conseguir los máximos títulos posibles”.

Quique Setién

En siete meses al frente del equipo, ganó 16 juegos, empató cuatro y perdió cinco. Pero, aunque los números pueden mostrar un balance positivo, las derrotas pesaron demasiado. Cedieron por la mínima ante el Athletic por la Copa del Rey, también perdieron en casa (2-0) con el Real Madrid. Luego del parón por el covid-19, el equipo merengue remontó la ventaja del Barcelona para ganar la liga.

Quique Setién nunca pudo darle brillo al Barcelona / AFP

Pero el mayor bochorno llegó en la Champions League ante el Bayern Múnich. La escandalosa derrota de 8-2 no solo eliminó al Barcelona, sino que provocó un terremoto del cual Setién sacó la peor parte. Despedido y sin pago, por lo que el técnico entabló una demanda.

El mundo conoció el significado de “burofax” gracias a Messi

“Por medio de la presenta carta, yo Lionel Andrés Messi Cuccitini solicito que se proceda a resolver el contrato de relación laboral que ocupo actualmente en su distinguido club, amparándome en la cláusula número 24 que me permite disfrutar de esa facultad”.

Así decía el famoso burofax con el que Lionel Messi hizo enardecer a los fanáticos del Barcelona. Pero no contra el argentino, sino contra una directiva que acumulaba tropiezos en la dirección de un equipo que carecía de brillo… y de títulos.

Después de 16 temporadas, 34 títulos y seis balones de oro, el astro se quiso ir. Las decisiones de Bartomeu, los repetidos malentendidos con Abidal y el poco tino para los refuerzos hicieron mella en una relación que parecía eterna.

El burofax de la discordia

A esto se le suma la salida del uruguayo Luis Suárez, gran amigo y socio en el campo de Messi. El charrúa salió por la puerta de atrás y fichó por el Atlético de Madrid a costo cero. Por lo que se puede decir que el Barcelona regaló a uno de los delanteros centros más poderosos de la liga. Pese a su edad.

Pero el camino hacia la puerta de salida para Messi era muy complicado. La elevada cláusula de rescisión de contrato complicaba su fichaje, aún para poderosos económicamente como el PSG y el mismo Manchester City de Guardiola.

“Nunca iría a juicio contra el Barcelona porque es el club de mi vida. Si esa es la única vía para salir, me quedo”.

Lionel Messi

Bartomeu ganó la pulseada. Messi se quedaba sí o sí, a pesar de su intención de irse. Pero a pesar de haber ganado, Bartomeu se ganó más enemigos, al punto de que se le pidió repetidamente que dimitiera como presidente.

Bartomeu no quiso renunciar, pero al final tuvo que hacerlo

El episodio con Lionel Messi socavó aún más las pobres bases que sostenían a Josep María Bartomeu como presidente. A pesar de ello sorprendió con unas declaraciones en las cuales dijo preferir esperar dejar la cabeza del blaugrana luego de las elecciones del 2021.

“No hay motivos para renunciar. No es un buen momento para dejar el club en manos de un gestor. Por el caso Messi nunca se me pasó por la cabeza dimitir”. Pero el agua se le subió al cuello y en septiembre tuvo que darle marcha atrás a esa decisión. Presionado por la opinión pública y su proceder en el tema Lio Messi, aunque logró retenerlo, provocó tener que renunciar.

Bartomeu fue el enemigo número uno de los barcelonistas en 2020 / AFP

En medio de tantos problemas, Ronald Koeman renunció a la selección de Países Bajos para tomar las riendas de su amando Barcelona. Se decía que llegaría para limpiar el vestuario como lo hizo en su momento con el Valencia. También que daría mayor protagonismo a una cantera prodigiosa pero que ha carecido de figuras en el primer equipo.

Lo cierto es que con el empate ante el Eibar termina un año gris para Barcelona. Con el sexto lugar en la tabla y mirando al 2021 con cierta reserva. Lionel Messi podría irse libre a otro lugar. ¿Seguirá el bullying?

Acerca del autor

Miguel Ángel Valladares

Soy periodista egresado de la Universidad Fermín Toro de Barquisimeto, Venezuela en 2007. Fui fundador y coordinador de deportes del Diario La Prensa de Lara por ocho años. Me apasiona el deporte. Cubrí eventos internacionales como la Copa América 2007 y 2011. Me gusta contar historias.

Agregar comentario

Click aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.