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Curiosidades

El bueno, el malo y el feo del deporte venezolano en 2020

Las actuaciones de Daniel Dhers fueron de lo mejor para el deporte nacional en 2020/ AFP

El 2020 terminó en llamas, distinto a como comenzó. Lleno de anécdotas para recordar y aprender, otras para reflexionar y llorar. Esta serie concatenada de hechos hace recordar aquel film del género western de 1966 llamada “El bueno, el malo y el feo” protagonizada por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach.

En ella, tres cazadores de recompensas buscan un tesoro que ninguno de ellos puede encontrar sin la ayuda de los otros dos. Así que los tres colaboran entre sí, al menos en apariencia. ¿Pero qué tal si le aplicamos el nombre de la película a las vivencias del deporte venezolano en el atípico año 2020?

Pasó de todo. Atletas tuvieron grandes actuaciones en deportes tradicionales, otros tuvieron que luchar ante la desatención de las autoridades. Inclusive, un campeón olímpico tuvo que salir en bicicleta a repartir comida en Polonia para generar ingresos.

Un año que debió ser olímpico no lo fue por culpa de un enemigo invisible que sometió, y aún somete, a la humanidad. El deporte profesional sufrió y tuvo formatos y fechas poco convencionales, pero sobre todo, tuvo atletas tratando de sobreponerse a todos los obstáculos que, dentro y fuera del país, se le presentaron.

El bueno: Yulimar Rojas

Sí, este pintaba ser el año en el que el atletismo venezolano al fin ganara una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. Yulimar Rojas la tuvo cerca en Rio 2016, pero su revancha ante la colombiana Catherine Ibargüen tenía fecha y hora. Aunque el destino tendría otros planes y la cita en Tokio tuvo que reprogramarse por culpa de la pandemia mundial.

Pero Yulimar Rojas se preparó al máximo para esos Juegos Olímpicos y tuvo un año increíble. La saltadora triple venezolana comenzó el año con una marca de 15.03 en Francia, lo que le valió romper un registro suramericano. Días después, en Madrid, saltó para 15.43, quebrando el récord mundial indoor de la Tatyana Lebedeva, vigente desde 2004, con 15.36.

Yulimar Rojas fue la atleta venezolana más destacada en 2020 / AFP

Entre agosto y septiembre ganó la Liga de Diamante en Mónaco y la reunión en Castellón, en la que dejó un registro de 14.71, la mejor marca del mundo al aire libre.

Estas actuaciones la llevaron a recibir el reconocimiento de la Federación Internacional de Atletismo Amateur como la “Atleta Femenina del Año”, un logro inédito para el atletismo venezolano.

El malo: Baja cantidad de atletas clasificados a los Juegos Olímpicos

La década termina con un paciente en cuidados intensivos, el deporte venezolano. Desde hace 10 años, los resultados vienen en caída libre producto de la crisis del país y la poca inversión que el Estado ha destinado al deporte.

Los resultados saltan a la vista. En 10 años, Venezuela solo pudo superar a su rival histórico, Colombia, en una edición del ciclo olímpico. Los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Mayagüez en 2010 fueron los últimos en que los atletas criollos pudieron superar a los vecinos.

El retroceso de Venezuela ha sido evidente. Así como no se le ganó a Colombia unos juegos tampoco se organizaron citas del ciclo olímpico tradicional, solo unos Juegos Suramericanos de Playa en Vargas.

El voleibol masculino es, hasta ahora, la única selección clasificada a los Juegos Olímpicos / COV

La migración venezolana se intensificó y con ella la de los atletas y entrenadores. Es cada vez más frecuente que deportistas venezolanos estén ejecutando trabajos fuera del deporte en otros países y, otros tantos, estén optando por nacionalizarse y representar a otras naciones dado el bajo apoyo de las autoridades en la materia dentro del país.

Si se toma como vara de medir la cantidad de atletas clasificados a los Juegos Olímpicos de Tokio, el panorama es más dramático. A Beijing 2008 fueron 108, Londres 2012 tuvo 69, a Rio 2016 acudieron 86 y, antes de la postergación de la cita japonesa, solo 20 tenían cupo; esta cifra incluyendo a los 12 del equipo masculino de voleibol de cancha.

La lista solo incluye a Yulimar Rojas y Robeilys Peinado (atletismo), Antonio Díaz (karate), Daniel Dhers (BMX), Orluis Aular (ciclismo), Andrés Lage (velerismo) y un cupo continental para el judo.

El feo: El deporte profesional dio tumbos

Si el deporte amateur tuvo contratiempos pesados, el profesional no fue la excepción. Entendiendo que la pandemia trastocó todas las disciplinas en el mundo, sin distinción, en Venezuela la carga fue más pesada.

En 2020 no se disputó la LPB y no se tiene claro cuándo volverá a hacerlo, si es que no desapareció. La liga de baloncesto demostró en este 2020 que los equipos venezolanos se ahogaron ante demandas de FIBA, impagos e incapacidad de volver a armar un torneo.

En la acera de en frente, se organizó la primera edición de la Superliga con la aparición de un puñado de equipos nuevos. Se armó una burbuja en Margarita en la que resultó campeón Spartans de Distrito Capital. Fue la única manera de tener baloncesto profesional en una Venezuela que en la década fue campeón sudamericano, de América y participó en unos Juegos Olímpicos.

El fútbol no fue diferente. Aunque otros países arrancaron sus ligas con un panorama claro, más allá de las limitaciones, en Venezuela fue diferente. Nunca se tuvo definidas fechas tentativas para iniciar los torneos, mientras que cuando se comenzó la primera división, no participaron Deportivo Anzoátegui y Fundación Lala; organizaciones endebles llenas de deudas.

La vinotinto inició el 2020 sin técnico luego de la renuncia de Rafael Dudamel, lo terminó con un técnico portugués, José Peseiro, con el que la FCF mantiene deudas. Precisamente el ente rector del fútbol vivió 365 de terror.

Laureano González renunció a principios de año por motivos de salud, dejando a Jesús Berardinelli como presidente. El dirigente yaracuyano murió luego de ser detenido acusado de varios casos de corrupción, lo que significó el retorno de González como cabeza de una Junta Normalizadora. Sí, el mismo que se había ido por problemas de salud.

La liga de béisbol profesional fue la última en comenzar, en comparación a las demás del Caribe. El tema económico, además de la pandemia, pesó demasiado; demostrando que el deporte profesional venezolano depende en demasía de la mano del Estado.

No fue un año sencillo para el deporte mundial, pero mucho más para el venezolano que ya estaba en crisis. Sin embargo, muchos atletas, entrenadores y dirigentes se mantienen empecinados en seguir trabajando para recuperar el sitial que alguna vez tuvo.

¿Qué deparará el 2021?

Acerca del autor

Miguel Ángel Valladares

Soy periodista egresado de la Universidad Fermín Toro de Barquisimeto, Venezuela en 2007. Fui fundador y coordinador de deportes del Diario La Prensa de Lara por ocho años. Me apasiona el deporte. Cubrí eventos internacionales como la Copa América 2007 y 2011. Me gusta contar historias.

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