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Beisbol LVBP

Tucupita Marcano y la huella de su zurdo padre

Tucupita Marcano sigue los pasos de su padre, Raúl / El Fildeo

Cuando se nombra Tucupita en cualquier deporte, no es de extrañar que vaya acompañado de la frase “el primer”. Fue así como Darwin Machis fue el primer jugador nacido en esa ciudad en ser vinotinto y en jugar en España, por poner un ejemplo. Casi siempre hay que destacar que ese atleta es pionero en salir de la capital del estado más deprimido de Venezuela.

Ubicado en plena fachada atlántica, Delta Amacuro no destaca por su deporte. Aunque el fútbol sala es tradicional competidor, es más conocido por sus parajes selváticos y su hermoso delta.

De allí salió Raúl Marcano, el popular Tucupita. Nunca jugó en el sistema organizado de MLB pero en Venezuela fue un pelotero de esos que podría llamar cuatro A. Elegante bate zurdo, bateador de contacto por excelencia. Se cansó de repartir líneas en los estadios venezolanos, mexicanos y estadounidenses, eso sí, de ligas independientes.

Raúl Marcano fue campeón con Magallanes y Cardenales / Pelota Binaria

Con Raúl Marcano hubo necesidad de explicar que era el primer nativo de Tucupita en jugar en la LVBP, porque no lo fue. Pero seguramente sí fue el primero en ocupar roles estelares. En 18 temporadas en Venezuela, ganó títulos con Magallanes y Cardenales. De joven bateó mucho y jugó todos los días en los jardines, cuando se hizo viejo actuó como emergente y también repartió línea, alineando como emergente o primera base.

En sus dos primeras temporadas con los Tigres (88-89 y 89-90) solo tomó dos turnos. Dio un hit en su debut, mientras que en la segunda campaña falló en el único turno que tuvo. Pero para la 90-91 comenzó a demostrar su talento con el bate al chocar .316

Allí el Raúl fue sustituido por el Tucupita, no de manera oficial, pero si tradicional. Quizás debe ser por eso que el 16 de septiembre de 1999 no dudó un segundo en elegir el Tucupita para ser el primer nombre de su hijo. El segundo sería José, pero seguramente, al igual que el Raúl, será poco tomado en cuenta.

Aquel zurdo de Tucupita eligió su apodo para nombrar a su hijo. Ese pequeño que vio la luz del mundo en la lejana Delta Amacuro ahora quiere de nuevo obligar a periodistas y amantes del deporte a explicar que él fue el primero, pero en este caso primer tucupiteño y deltano en llegar a Grandes Ligas.

De Tucupita a sexto mejor prospecto de los Padres

Cuando Raúl Marcano le puso punto final a su carrera como jugador activo, en la temporada 2005-2006 con la camiseta de Cardenales de Lara, Tucupita era un niño. No pudo darse el lujo de ver a su padre, menudo y de tono de voz pausado, brillas en la liga.

“A mi papá lo vi muy poco jugando, pero las veces que lo vi fueron cosas que me marcaron y la estoy demostrando en el terreno. El trabajo diario que hago con el equipo con mi familia es la base de todo esto. Mi coach de bateo desde chiquito es mi papá y con la información que me da el equipo me hacen mejor pelotero”, dijo Tucupita al portal El Fildeo.

Y no debe ser menor cosa tener tal coach. Un bateador con un swing suelto, experto en batear a la misma banda, elegante y chocador. También un hombre que se caracterizó por tener velocidad en sus muñecas y en las bases.

Pero Tucupita no es zurdo como su papá, es derecho y juega en el infield. Pero sí salió de la academia de su padre, de ese que lo bautizó con el apodo que lo hizo famoso. “El propio, es el del viejo. Por la pequeña fama que hizo con el nombre que fue el primer pelotero en salir de ese pueblo (Tucupita) y lo llevo con mucho orgullo y me gusta el nombre llevarlo y representarlo, represento a mi papá, un pueblo, un estado (Delta Amacuro) y me siento bien contento”, le dijo a El Fildeo.

Tucuíta Marcano es uno de los peloteros mejor valorados en las granjas de San Diego / MLB

No tiene equipo en la LVBP donde su padre bateó más de 300 en seis de sus 18 temporadas. Pero en las granjas de los Padres es uno de los prospectos mejor valorados. Los californianos lo firmaron por 320 mil dólares en julio del 2016.

Según reportes de MLB, cuenta con una de las mejores disciplinas al bate y reconocimiento de la zona de strikes en la organización. Todo esto a los 21 años. En 2017 bateó 206 en la liga de novatos, peor un año después pegó para 395 en esa liga y 314 cuando subió a clase A corta. En 2019 promedió 270 en clase A fuerte.

“(Esos logros) son las oportunidades que me ha dado Dios. El trabajo diario que hago con el equipo y con mi familia, son la base de todo esto. Haré lo que sea necesario, donde me pongan tengo que echar para adelante y espero aprovechar la oportunidad de los Padres al máximo”, le dijo a la página de la LVBP.

Su camino es largo pero las proyecciones invitan a tener razones suficientes para esperar por él. De pronto y en un par de temporadas haya que explicar que ese que toma su primer turno al bate es el primer pelotero de Tucupita en jugar en Grandes Ligas.

Acerca del autor

Miguel Ángel Valladares

Soy periodista egresado de la Universidad Fermín Toro de Barquisimeto, Venezuela en 2007. Fui fundador y coordinador de deportes del Diario La Prensa de Lara por ocho años. Me apasiona el deporte. Cubrí eventos internacionales como la Copa América 2007 y 2011. Me gusta contar historias.

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