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Hank Aaron: una leyenda más allá del jonrón

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Hank Aaron falleció a los 86 años de edad. Foto AFP

Decir el nombre de Hank Aaron es inmediatamente vincularlo con jonrones. Fue por mucho tiempo el líder vitalicio de las Grandes Ligas en batazos de vuelta entera y la cara de los sluggers en el beisbol, estableciéndose como uno de los mejores jugadores que pasó por un campo de Major League Baseball (MLB).

Pero el legado va más allá de cuadrangulares herculianos. Hank Aaron, quien falleció a los 86 años de edad la mañana del 22 de enero según un reporte de CBS, se encargó de que su nombre transcendiera el beisbol.

Superó el racismo a lo largo de su carrera e incluso recibió amenazas de muerte mientras realizaba su histórica búsqueda de la marca de jonrones de Babe Ruth. Mientras tanto, se mantuvo humilde y evadió cada obstáculo que tenía frente a él.

Se trataba de un beisbol diferente al actual que, a pesar tener vestigios de racismo por cada rincón, no se compara a lo que sucedió durante los años 50. Por ejemplo, la ficha de evaluación de Hank Aaron mientras estaba en las ligas menores decía que nacionalidad era “negro”.

Pero durante su infancia tuvo un rol a seguir. Aaron era solo un adolescente cuando Jackie Robinson llegó a las Grandes Ligas y se ganó un espacio gracias a sus condiciones para jugar. Se convirtió en su motivación y un camino para emular cuando vivió todo tipo de ataques por su color de piel.

“Hice lo que tenía que hacer y trataba de manejarme con dignidad y fuerza”, dijo Aaron en una entrevista para MLB.com. “Ves, tenía un trabajo que hacer. Pero mientras hacía ese trabajo, nunca olvidé, ni por un minuto, que estaba siguiéndole los pasos a la persona más grande de mi era, y ése era Jackie. Me enseñó que teníamos que concentrarnos y aguantar todo para que toda persona negra que quería jugar deportes pudiera aprovechar nuestros talentos y oportunidades”.

Hank Aaron: una carrera soñada

Fue en Alabama donde Hank Aaron llegó al mundo y se encariñó del beisbol. Jugó en campos cerca de su casa con compañeros y, desde temprano, mostró que tenía condiciones sobre el promedio. Especialmente con su ofensiva, esa que lo iba a llevar a un plano legendario en las Grandes Ligas.

Pero primero pasó por las Ligas Negras y luego estuvo varias campañas en las menores. Ahí terminó de pulir su talento, hasta que recibió el llamado con los Braves, a los 20 años de edad, inició una carrera de 23 años, 21 de ellas con la franquicia de los Braves.

Para cuando estaba en su cuarta temporada, Hank Aaron conectó 44 jonrones, impulsó 132 carreras impulsadas, estadísticas que le permitieron alzarse con su único premio Jugador Más Valioso en las mayores. La temporada de 1957 comenzó una racha larga en la que Aaron conectó al menos 25 jonrones en cada temporada hasta 1973.

8 de abril de 1974, la noche de Hammerin ‘Hank

Para la temporada de 1974, Hank Aaron tenía un objetivo que nadie se propuso en el beisbol de las Grandes Ligas. Tenía la clara oportunidad de destronar a Babe Ruth como el jonronero vitalicio del beisbol,

El 8 de abril de 1974, un lunes por la noche, llegó ese momento. Aaron golpeó un lanzamiento de del lanzador de los Dodgers de Los Ángeles Al Downing sobre la pared del jardín izquierdo en el estadio del condado de Fulton y rompió el récord de jonrones de Babe Ruth de 714 jonrones.

Hank Aaron se mantiene como el líder en carreras remolcadas del béisbol con 2,297 impulsadas. Además, tiene el primer lugar en el departamento de bases alcanzadas con 6,856. Hank Aaron terminó su carrera con 755 jonrones, un récord histórico que se mantuvo durante décadas hasta que Barry Bonds lo pasó y terminó su carrera con 762 jonrones. Fue elegido fácilmente para el Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York en 1982.

En su biografía del Salón de la Fama, aparece una cita que soltó Muhammad Ali y que define a la perfección la importancia de Hank Aaron para el deporte estadounidense. “Esel único hombre al que idolatro más que a mí mismo”, un tributo apropiado al hombre imponente que dejó su huella en el campo de béisbol, la sociedad y en la conciencia de los fanáticos del beisbol.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

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