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Tigres perdió el rumbo ante la inestabilidad de sus propias armas

En un total de 61.0 tramos laborados, los serpentineros de Tigres aceptaron 54 carreras, de las cuales 49 fueron limpias
En un total de 61.0 tramos laborados, los serpentineros de Tigres aceptaron 54 carreras, de las cuales 49 fueron limpias / Foto Prensa Tigres Ana Isabel Pérez

La Serie Semifinal de Tigres contra Cardenales de Lara quedó sentenciada por el poder de los crepusculares. Sin embargo, el conjunto de Aragua pudo hacerle frente, a pesar de haber sufrido la desaparición de su MVP, Hernán Pérez y el descontrol de su cuerpo de lanzadores.

Llevar la pelea al séptimo duelo, ante un equipo sólido como el de los larenses, fue un logro monumental. El problema es que no pudieron sostener sus éxitos de la Ronda Regular en la postemporada.

Un cuerpo de lanzadores que se perdió en el camino

El pitcheo colectivo de los rayados, durante la campaña fue el tercero mejor con 4.54, pero se desplomó en la serie semifinal al quedar como el peor de la etapa, al presentar 7.23 en los siete encuentros.

En un total de 61.0 tramos laborados, los serpentineros bengalíes aceptaron 54 carreras, de las cuales 49 fueron limpias (una más que Navegantes del Magallanes). La cantidad de boletos otorgados también fue la mayor de los Playoffs, pues al ceder 38 base por bolas, sufrieron un descontrol, que obligó a reflejar un WHIP de 1.87.

Cardenales supo aprovechar los momentos para remontar juegos. Tal como lo hizo en la Ronda Regular, también lo aplicó contra el bullpen de los Tigres. El cuerpo de relevistas felinos, cayó estrepitosamente, con el que dejaron récord de 1-3 con 10.57 de efectividad.

Los tiradores Ronald Belisario, Luis Ysla y el dominicano Wirfin Obispo, sufrieron las derrotas por parte del bullpen. Ellos tres, junto a Anthony Ortega, Rómulo Sánchez, Osmer Morales, Henry Alberto Rodríguez y Alexis Tapia, sufrieron los problemas de intentar contener los bates del rival.

De todos los relevistas usados por el mánager Luis Ugueto, solo el derecho Pablo Guillén mostró en más de una oportunidad (4 en total), que era el único con el control en su brazo. El escopetero de 22 años de edad respondió sin permitir anotaciones limpias (1 sucia) y apenas dos incogibles, de los 14 bateadores enfrentados.

El pitcheo abridor trastabilló en algunas partes. Guillermo Moscoso fue el mejor de toda la Ronda Semifinal entre los cuatro conjuntos. Dejó efectividad de 1.39 en dos presentaciones, repartidas en 11.1 episodios de labor.

Osmer Morales fue otro que lo acompañó con uno bajo porcentaje de carreras limpias admitidas, en su apertura del cuarto encuentro de la serie. Después aparecen los dolores de cabeza. Logan Durán no pudo contener al rival en su primera salida, del juego 1 en la serie. Pero se recuperó con impecable labor para conquistar el quinto encuentro. Mientras que, Noelvis Entenza, no supo llevar su nivel de Ronda Regular a la Postemporada. Dejó una escandalosa efectividad de 18.90 en dos presentaciones, que sumaron 3.1 tramos lanzados.

Los batazos aparecieron, pero no del todo

La ofensiva hizo gran parte de que llegaran hasta el séptimo duelo. Lograron hacerle daño al mejor cuerpo de lanzadores de la temporada. Cardenales dejó efectividad colectiva de 3.45 en la Ronda Regular, para liderar ese departamento. Sin embargo, en semifinal fue inflada a 5.08, todo gracias al ataque explosivo de los rayados.

Tigres no tuvo un buen curso con la ofensiva. Quedaron como el quinto mejor promedio (.292) solo por delante de Tiburones de La Guaira y Leones del Caracas. Aunque, ante Cardenales, se incrementó su poder para ligar .311 (segundo mejor de la ronda, solo por detrás de Caribes de Anzoátegui).

Los batazos salieron. Despacharon 78 incogibles, de los cuales 21 fueron extrabases, repartidos en 15 biangulares, tres tribey y tres jonrones. Además, produjeron 38 rayitas y 40 anotadas. Ramón Flores fue una elección perfecta para sustituir a José “Café” Martínez, quien debió abandonar por firmar con los Mets de Nueva York. El ganador al Premio Productor del Año, quedó como el que más bateó para los bengalíes al irse de 17-8 (.471) y anotar en seis oportunidades.

Luego, aparecen los nombres de Ramón Cabrera y Henry Rodríguez, quienes capitalizaron una postemporada sublime con el madero. Cada uno empujó cinco anotaciones. Roel Santos fue el líder de la cueva, con siete producidas y sus 11 imparables, el cubano hizo de todo cada vez que se paraba en el plato. Sin embargo, les faltó la presencia del Jugador Más Valioso de la campaña 2020/2021.

Un MVP que no respondió para la causa de Tigres

Hernán Pérez no pudo continuar el ritmo arrollador que lo convirtió en bujía, líder y más sobresaliente de los aragüeños. El grandeliga apenas impulsó tres carreras y se fue de 6-0 con hombre en posición de anotar. Cuando el equipo más lo necesitaba, su brillo se apagó.

De haber contado con la grandeza de Pérez en la caja de bateo, la Final quizás habría sido contra la “Tribu”. A pesar de haber conectado al menos un hit en cada encuentro, su producción quedó amarrada por el rival.

El plan mostrado por Ugueto tuvo altos y bajos. Sin embargo, aún falta camino para tumbar a los gigantes de la década (Cardenales y Caribes).

Acerca del autor

Pedro Hernández

Creyente de lo que veo. Venezolano, periodista, redactor y reportero del deporte. Si hay un juego de beisbol en el estadio Universitario, seguramente me consigas allí. Licenciado en Comunicación Social de la Universidad Católica Santa Rosa, con experiencia laboral de una década entre la web y medios impresos.

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