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Tenis

La desilusión del tenista que tiene un año sin ganar un juego: “Pido clemencia”

Gael Monfils-Tenis-Derrotas
Gael Monfils cayó eliminado en la primera ronda del Abierto de Australia. Foto AFP

Son 12 hojas las que debe recuperar Gael Monfils para remontarse a su última victoria. Fue un febrero de 2020 cuando alzó los brazos por última vez en celebración tras un buen encuentro, una imagen que extraña y retumba en su mente sin cesar. Tras otra decepción en el Abierto de Australia, el francés no aguantó durante la rueda de prensa.

Monfils se sentó ante la prensa a responder preguntas que no quería que le hicieran. ¿Qué pasó?, ¿por qué pierdes tan seguido? ¿Hay alguna molestia física que te impide rendir al máximo? ¿Qué haces diferente que no salen las cosas? Son las mismas interrogantes que intentó encontrar una lógica por otras siete oportunidades.

Porque Monfils, quien antes de la pandemia tiene dos títulos y una semifinal obtenida, perdió sus últimos siete apariciones. Llegó a un país, se hospedó, preparó y perdió en primera ronda. Luego de estar en excelente posición en el ranking, cayó al 11° lugar de la clasificación ATP. Pero a Australia llegó renovado, convencido de que un nuevo año le permitiría mejorar, sin embargo, no sucedió. Perdió contra Emil Ruusuvouri, que es considerado el 86 del mundo y solo tiene 21 años de edad.

“Estoy tratando de encontrar confianza. Es difícil. Lo importante es encontrar ese pequeño truco que te hará sumar victorias. Sí, quiero ganar. Estoy tratando de reconstruirme para poder ganar”, inició Monfils. “Entreno, trato de crecer, pero es difícil sin confianza. Dirán que volví a perder, pero para mí es la primera derrota del año. Cada vez que llegó aquí (frente a los medios), me siento juzgado. Ya estoy en el suelo, pido un poco de clemencia”.

Una racha que costó lágrimas a Monfils

La última vez que Gael Monfils sonrió durante una rueda de prensa fue en el ATP 500 de Dubái durante la última semana de febrero. Para ese momento venció a Richard Gasquet en los cuartos de final. Luego cayó contra Novak Djokovic, resultado que apenaría nadie, pero que inició la pesadilla del tenista francés.

Para septiembre, cuando las canchas se reabrieron y las competencias se reanudaron, inició la cadena adversa del jugador. siete derrotas en fila para el jugador de 32 años de edad: Dominik Koepfer (Masters 1000 Roma), Yannick Hanfmann (ATP 500 Hamburgo), Alexander Bublik (Roland Garros), Pablo Carreño Busta (ATP 500 Vienna) y Matteo Berrettini (ATP Cup). El joven Ruusuvouri hundió la banderilla en Australia.

“Juego mal, no puedo sacar, no puedo hacer un golpe de derecha, cometo errores. Soy honesto en decirles que no tengo confianza. No me siento bien, se nota. Eso demuestra qué creo”, continuó Gael Monfils, quien no contuvo las lágrimas. “No me siento bien porque no puedo hacer lo que quiero. Es poca la confianza que me tengo. Eso es lo que me hace sentir mal. Es visible, es frustrante. Lucho, trato de probar cosas pero no puedo hacerlo en absoluto”.

Esas sensaciones no son a las que estaba acostumbrado. De nuevo, antes del 2020 Monfils estaba en la élite de la competencia porque, aunque lo colocaron a la par de Rafael Nadal o Roger Federer, estaba en la parte alta del ranking por sus victorias. Actualmente, tras semejante cadena de derrotas, empezó a caer sin frenos en las clasificaciones. “Me gustaría levantarme y decirte que esta pesadilla se acabó, pero aquí estoy… ¿Por cuánto tiempo?”.

Sin explicaciones por la ausecia de victorias

Gael Monfils ha conquistado 10 títulos durante su trayectoria profesional. Eso, sumado a que el ranking ATP se detuvo durante la suspensión de las competiciones de la pandemia, le permitieron llegar a Australia como uno de los mejores preclasificados. Sin embargo, no logra encontrar su juego. Tampoco tiene la menor de qué es lo que impide volver a su antigua forma.

Monfils no tiene respuestas para su mal momento. Foto AFP

Si fue la pandemia o no, es algo una tesis que no puede asegurar Monfils. Puede ser que le quitó ritmo deportivo, no obstante, otros jugadores lo recuperaron a tiempo. Consideró que el problema se alojó en su mente, aunque tampoco lo garantizó.

“Lo que veo es que empecé la temporada sin mucha confianza. Rápidamente sentí en el entrenamiento que era difícil. No puedo jugar bien. Simplemente no estoy bien. Sigo entrenando, sigo creyendo y espero ganar un partido, luego dos, luego volverá la confianza. Pero aquí es complicado. Me gustaría salir. Pido un poco de clemencia”, analizó.

“Me gustaría levantarme y decirte que esta pesadilla se acabó, pero aquí estoy… ¿Por cuánto tiempo?”, cerró.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

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