fbpx
Tenis

¿Cómo afectará la cuarentena en Melbourne al Abierto de Australia?

Melbourne-Australia-Cuarentena
Melbourne anunció una cuarentena. Foto AFP

Las autoridades de Melbourne decretaron una cuarentena radical en la cuidad desde la medianoche del viernes porque un brote por coronavirus estaba latente y era necesario detenerlo. Durante algunas horas se pensó que el Abierto de Australia iba a ser suspendido, sin embargo, la pelota mantendrá su rebote, sin público en las gradas, pero todavía activa.

El primer ministro del estado de Victoria, Daniel Andrews, anunció que este confinamiento, que empezará a medianoche, hora australiana. Era el único recurso para contener a un foco “hiperinfeccioso” de contagios por la variante británica del coronavirus.

El brote apareció en uno de los hoteles en el que pasaron la cuarentena varios jugadores y participantes en el Abierto de Australia. De acuerdo a las cifras de las autoridades de Melbourne, ya detectaron a 13 personas infectadas entre personal del hotel y sus familiares. De momento, no hay ningún afectado entre los tenistas.

Pero la cuarentena no detendrá el Abierto de Australia. Andrews aseguró que el complejo de Melbourse se considera un “lugar de trabajo”, por lo que se mantendrá funcionando pese a las medidas anunciadas. Sin embargo, con un número limitado de empleados. Por eso, el torneo seguirá a puerta cerradas hasta el 17 de febrero.

De nuevo a la burbuja de Melbourne

Mientras la ciudad se encuentra en cuarentena forzosa, el Abierto de Australia volverá a formarse una burbuja. Los jugadores tendrán nuevamente un reglamento férreo por cumplir, según el jefe de Tennis Australia, Craig Tiley.

Los aficionados no volverán a las canchas hasta el miércoles. Foto AFP

“El juego va a continuar. Se establecerá una burbuja sanitaria para los jugadores. Lo que hemos escuchado es que todos los tenistas lo único que quieren es seguir adelante y jugar”, dijo. “Solo se permitirá estar en el lugar a los jugadores y sus equipos, así como a los miembros del personal que no puedan teletrabajar”.

Se habilitarán espacios para que los atletas puedan continuar con sus entrenamientos lo más seguro posible. Además, se atenderán las quejas que realizaron durante sus llegadas, por lo que la alimentación y distracción será más positiva.

Pero la acción sobre Melbourse sí golpeará a la economía del Abierto de Australia. El hecho de que los encuentros se deban realizar sin aficionados, no permitirá el ingreso por dinero por la venta de entradas y restará ambiente a los compromisos. No obstante, fue una norma que debían cumplir sin chistar.

Abucheos por la cuarentena

Aunque la cuarentena en Melbourse se exigió solo para la protección de los ciudadanos, no la recibieron de la mejor manera los aficionados que estaban en la cancha. Mucho menos los que compraron entradas para ver el enfrentamiento entre el número uno mundial Novak Djokovic contra el estadounidense Taylor Fritz que, ante sorpresa de todo, se extendió hasta el quinto set.

“Informamos a quienes tengan entradas, a los jugadores y al personal que a partir de la medianoche del sábado (hora australiana) no habrá ningún espectador en el lugar del Abierto de Australia durante los próximos cinco días”, anunció la dirección del torneo en un comunicado, que indica que habrá reembolsos. “Los partidos programados para este viernes, por el día y por la noche, se mantienen según lo previsto, con las medidas anticovid ya aplicadas”.

La semana pasada, medio millar de personas (jugadores y personal acreditado) que pasaron la cuarentena previa al torneo en el hotel Grand Hyatt tuvieron que aislarse después de que se detectara un caso positivo en un empleado del hotel. Todos se sometieron a un nuevo test que dio negativo.

Los torneos preparativos para el Abierto de Australia estuvieron suspendidos 24 horas a la espera de los resultados de estas pruebas y después se reanudaron. “Es duro, serán días difíciles para todo el mundo. Espero que salgamos rápido de esta situación. No es lo ideal, ha sido muy divertido ver a los espectadores de regreso, pero al final es lo que hay que hacer”, declaró Serena Williams luego de que selló su pase a octavos.

El Abierto de Australia había conseguido una autorización para mantener el número de espectadores previsto, es decir entre 25.000 y 30.000 diarios, lo que daba la sensación de vuelta a la normalidad. Pero los preparativos para el torneo, que se aplazó tres semanas debido al coronavirus, fueron complicados.

Después de una temporada 2020 trastocada por la pandemia, los organizadores apostaron por mantener el torneo, aunque las restricciones sanitarias impusieron una logística extraordinaria.

Todos los jugadores y el personal acreditado (equipos, árbitros …) tuvieron que viajar a la isla continente en una quincena de aviones especialmente fletados por los organizadores a mediados de enero. Además, se sometieron a una estricta cuarentena a su llegada. Solo se les permitió salir cinco horas al día para el entrenamiento físico y las comidas, aunque no fueron pocos los tenistas que se quejaron de las habitaciones y el estado de la alimentación.

Australia es uno de los países que mejor contuvo a la pandemia, con 900 fallecimientos para una población de 25 millones de habitantes. Consiguieron esos resultados por medidas en el momento indicado, algo que ni siquiera el tenis pudo esquivar.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

Agregar comentario

Click aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.