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Fútbol

Andrés Escobar: de la gloria a la muerte gracias al narcotráfico

Diez días después de llegar del Mundial de USA 94, fue asesinado. / Semana.com

En ocasiones el fútbol no solo se reduce a lo que sucede dentro del campo, sino por el contrario también el ambiente determina resultados finales. La historia del ex futbolista colombiano Andrés Escobar fue exactamente así, más allá de su desempeño dentro de la cancha, el contexto lo llevó a la muerte.

Fue un 13 de marzo de 1967 cuando nació en Medellín, donde pasó su infancia relativamente feliz y tranquila. Desde pequeño se decantó por el fútbol, aunque por su mente no pasaba, si quiera, que esta pasión lo llevaría muy joven a la muerte.

Por cosas de la vida, Andrés Escobar desarrolló su corta carrera futbolística en una época compleja de Colombia. Misma donde la guerrilla dominaba todo y los narcotraficantes se llevaban todas las noticias, sin embargo, tanto él como el resto de sus compañeros buscaron limpiar la imagen del país. Cambiando balas, muertes y miseria por goles.

Pero esta misma realidad le cobraría la vida al zaguero. En aquel 1994 y con 27 años, “El Caballero del fútbol” iba a disputar su segundo mundial. Mucho más maduro, con cuatro partidos de experiencia en la edición anterior (Italia 1990) e incluso con una experiencia internacional importante tras su paso por Young Boys de Suiza, tras salir campeón de la Copa Libertadores 1989 con el Atlético Nacional.

Colombia era una clara favorita en esta ocasión. Algo que no era tan habitual, pero en el premundial clasificaron como primeros del Grupo A, por encima de Paraguay, Perú y la Argentina comandada por Gabriel Omar Batistuta, Fernando Redondo, Diego Pablo Simeone y dirigida por Alfio “El Coco” Basile.

Ser la selección con mayor regularidad de las Eliminatorias Conmebol, bastó para motivar a jugadores, seguidores y colombianos que no pasaban por la mejor época de su historia.

Momento exacto del autogol de Andrés Escobar ante Estados Unidos. / AFP

El fiasco en el Mundial

Pero la situación fue totalmente opuesta en la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994. Colombia compartió el Grupo A junto a Rumania, Suiza y Estados Unidos. Justo así quedaron finalmente en la tabla de posiciones, ya que los cafeteros fueron últimos con tres unidades donde perdieron dos juegos y ganaron uno.

El 18 de junio debutaron ante Rumania, con resultado adverso 1-3. Cuatro días más tarde, se enfrentaron a los locales y el marcador se abrió gracias a un autogol de Andrés Escobar (35’), que posteriormente complementó Earnie Stewart al 52. Adolfo Valencia descontó sobre el final, pero ya era tarde. La situación de los sudamericanos era compleja.

A la última fecha: Colombia llegaba sin puntos, Rumania con 3 y Estados Unidos y Suiza con 4 unidades sumadas. El 26 de junio, la tricolor derrotó a Suiza, pero aun así quedó de la siguiente instancia, dejando una desilusión bastante grande en territorio nacional.

El fútbol le dio la vida y la mafia lo mató

Tras el regreso al país, Andrés Escobar asumió con mucha responsabilidad que “la vida no terminaba aquí”. Pero todo parecía indicar que sí. No en aquel momento, pero sí diez días más tarde cuando fue asesinado en la salida de una discoteca bajo el nombre de El Indio, en Medellín.

Recibió seis balazos alojados en el pulmón, estómago, cuello y antebrazo izquierdo, que terminaron rápidamente con su vida, según indicó El Clarín. Muchos hacen referencia a que fue el narcotráfico, más específicamente al Cartel de Medellín.

Y es que, durante la estadía en dicho local tuvo diferentes inconvenientes con fanáticos del fútbol colombiano, que claramente lo reconocieron como una figura pública que era. Entre ellos, se encontraban los hermanos David y Santiago Gallón Henao, quienes formaban parte de esta banda. “Usted no sabe con quién se está metiendo”, dijo el segundo de ellos.

Andrés Escobar
Fanáticos colombianos exigieron paz para su país durante el Mundial de Francia 1998. / AFP

Al intentar salir del lugar, continuaba el clima tenso y de discusiones. Incluso, los mismos hermanos lo volvieron a interceptar con su camioneta mientras le repetían la frase y lo insultaban. Esto parece haber sido suficiente motivo para que Humberto Muñoz Castro, chofer de los Gallón, le disparara sin mediar palabras al futbolista hasta matarlo.

Cabe destacar que esta persona fue detenida inmediatamente y condenada a prisión por 43 años. Hay versiones que avalan que Muñoz Castro nunca se dio cuenta de quién era, simplemente, en medio de un tenso clima, disparó al hombre con el que sus jefes tuvieron el problema.

Andrés Escobar murió 25 minutos más tarde de haber recibido el sexto impacto de bala. Pese a todos los intentos de salvarlo por parte de su esposa Pamela, no se pudo hacer nada. Este hecho resultó de gran impacto para la sociedad colombiana, que ya pasaba por una situación delicada a nivel nacional.

Andrés Escobar fue una víctima de las circunstancias

Por su parte, el experimentado entrenador Francisco Maturana aseguró en una entrevista para el reconocido medio internacional ESPN Deportes, que a Andrés Escobar no lo mató directamente lo que sucedió en la Copa del Mundo.

Pacho Maturana. / Goal.com

Por el contrario: “Andrés fue víctima de las circunstancias que vivía el país en aquel momento. Esa noche que lo mataron, pudieron haber matado a decenas de médicos, varios abogados, estudiantes o personas que no tendrían el renombre de Andrés. No creo que en Colombia existiera una maquinaria diseñada para darle muerte a un chico por un autogol”.

Maturana considera que “Andrés estuvo en el lugar equivocado a la hora equivocada, en un sitio y en un país donde no se peleaba si no se trataba de ver quien disparaba primero”, argumentó.

Como líder de aquella selección colombiana que levantó mucha euforia y cariño de la mano de jugadores como Carlos Valderrama, Faustino Asprilla y el mismo Andrés Escobar, el “Pacho” recordó lo vivido en aquella época a mediados de los noventa.

“Colombia se sintió reflejada en nuestro equipo. Se vio, no como el país de la droga, no como el país de la violencia, sino como el país de la gente alegre, el país solidario, el país de los amigos, el país del orden y el país que tenía licencia para la fiesta. (…) se dieron cuenta que aquí hay gente con la alegría y sabor de Leonel Álvarez o Carlos Valderrama”.

Francisco “Pacho” Maturana para ESPN Deportes.

Finalmente, el experimentado estratega colombiano destacó que esta no fue una generación espontánea sino producto del trabajo desde 1987. Aunque lamentablemente, unos años más tarde, la carrera deportiva de Andrés Escobar terminó en una catástrofe.

Acerca del autor

Alberto Gardeazabal

Nací en Caracas, Venezuela. Lasallista y Licenciado en Comunicación Social de la Universidad Monteávila. Gerente Deportivo FIFA de la Universidad Metropolitana. Con cinco años de experiencia en medios web, periodismo institucional, locución y producción radial.

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