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Fútbol

¿Cómo Haaland se convirtió en un “animal diferente”?

Erling Haaland
Erling Haaland sorprende al mundo por su talento (Photo by Patrik Stollarz / AFP)

En Noruega son pocos los que dudaron que Erling Haaland se iba a convertir en ese portento físico que es actualmente. Un futbolista que ganará la mayoría de los choques individuales y que superará a la mayoría de los rivales que tenga enfrente. Sin embargo, ese pensamiento sí generará mucha sorpresa en Austria, país que vio por primera vez al delantero de moda.

En el Salzburgo recuerdan a un Haaland muy delgado, poco preparado para soportar las embestidas de los corpulentos centrales que están regados por Europa y poco potente. Para ese momento, por el 2017, ese brillante que se pelean los mejores clubes del mundo no tenía esa proyección.

“Cuando llegó era un tipo pequeño”, declaró a Gret French Football News, Ruben Gabrielsen, excompañero de Haaland en el Molde, que fue protagonista directo del cambio drástico del joven futbolista. “No era muy bueno que digamos, para serles sincero”.

Gabrielsen afirmó que una lesión provocó la transformación del delantero. Un problema físico lo sacó de la cancha por un tiempo importante y desapareció de la vista de sus compañeros. Cuando regresó, era un futbolista completamente diferente.

“Se puso enfermo y se lesionó. No lo vimos por mucho tiempo”, recordó el ahora central de 29 años de edad. “Volvió grande como un monstruo. ¡Era demasiado grande! Se convirtió en un animal diferente. Mataba a todo el mundo durante los entrenamientos. Empezamos a reírnos y decía: ¿quién es este tipo? Aprendió que cuando llegan cosas difíciles se debe trabajar más duro y recibió su recompensa”.

Borre Steebslid fue la clave de Haaland

Erling Haaland pasó de ser un delantero diminuto a superar con facilidad el 1.90 de estatura cuando volvió de su lesión. Sin embargo, todavía tenía poco físico, por lo que apareció el preparador Borre Steebslid, quizás el principal responsable del éxito que tiene el futbolista de 20 años de edad actualmente.

“Ganó 12 kilos de masa muscular en quince meses. ¡Increíble!”, agregó Gabrielsen. “Era necesario porque había crecido 20 centímetros en un periodo breve de tiempo y su cuerpo estaba desiquilibrado”.

Haaland cambió radicalmente su estilo de vida. Era un adolescente con una dieta estricta, una rutina de ejercicios preparada para alguien de su biotipo y un plan de trabajo innegociable. Lo aceptó y cumplió a cabalidad con el objetivo de convertirse en uno de los mejores futbolistas del momento.

“Realmente, tuvimos que resetearlo. Le reconstruimos una musculatura desde cero”, afirmó Steebslid durante una entrevista al diario As. “Su plato era literalmente una montaña de comida cada vez que se sentaba en el comedor del club”.

Poco a poco, ese joven raquítico se convirtió en un corpulento atleta. El preparador físico contó que, durante una práctica en la que Haaland debía golpear un saco de boxeo, “lo partió por la mitad”. Exageración o no, el resultado es notorio en cada ocasión que el ariete sale a la cancha y muestra todas sus herramientas.

“Su cuerpo responde tan bien al entrenamiento porque su genética es privilegiada”, siguió Borre Steebslid, preparador físico noruego con amplia experiencia. “Es algo impresionante la forma en la que asimila los ejercicios y su cuerpo recibe todo rápidamente”.

ADN de portento

Con 20 años, Haaland mide 1,94 metros y pesa 88 kilos. Su contextura física resalta cada vez que sale al campo, al igual que solía hacerlo la de su padre, cuyo último club en el que militó fue el Manchester City desde el 2000 al 2003. Alfie, como se lo conocía, era un robusto defensor de 1,83 metros.

Su madre Gry Marit, en tanto, también estuvo fuertemente vinculada al deporte al ser campeona de heptatlón de forma amateur. Del amor de ellos dos floreció el joven talento que recibió la genética y el cariño por tener su cuerpo preparado para cualquier exigencia.

“Haaland lo hace porque posee cosas que no ha tenido nadie: la amplitud de zancada de un hombre de 1,94 de altura, la frecuencia de un velocista, y el control del centro de gravedad propio de un jugador de 1,65 para girar en ángulos agudísimos. ¡Mide casi dos metros y se desplaza como Messi!”, analizó un cazatalentos.

Debido a su físico, haría esa maniobra tan complicada de enseñar. Para algunos de sus compañeros del Dortmund, como José María Relucio Gallego, esos desmarques son parte del talento innato de Haaland. Otro de los motivos por el que está considerado a ser un delantero histórico.

“Sus movimientos son impecables. Posee una tremenda combinación: gran estatura, gran velocidad y gran inteligencia. A esto añade su asombrosa capacidad para asociarse con el resto del equipo. Si tengo que elegir sus mayores virtudes, diría que son su increíble apetito goleador y su inteligencia para generar ocasiones, para sí mismo y para sus compañeros”, cerró el evaluador.

Acerca del autor

César Sequera

Comunicador Social venezolano, egresado de las Universidad Católica Santa Rosa (UCSAR) en 2013, enfocado en la fuente deportiva. He cubierto las últimas seis temporadas de la LVBP. Atento a las estadísticas, encariñado con el juego y creyente que todo protagonista tiene una historia por contar.

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