fbpx
Columnistas

La clave es el control de la porción

Plato en porción
/ chingaledarling.com

La primera de las cuatro leyes de la nutrición hace referencia a la porción, es la que expresa que todas las personas mediante su alimentación deben cubrir las calorías y nutrientes que el cuerpo necesita para cumplir sus funciones y mantener el equilibrio en ellas.

Bien sabemos que todo exceso de cantidad termina llevando a una persona a los rangos conocidos de sobrepeso u obesidad o en algunos casos al desarrollo de enfermedades crónicas no trasmisibles como la diabetes e hipertensión, así como en una cara contraria al déficit que llega a la desnutrición y/o enfermedades por deficiencias de vitaminas.

Cuidar la calidad, de donde proviene el alimento, el etiquetado, seguir un plan keto o paleo, hacer ejercicio, organizarte, entre muchas otras cosas que aunque son importantes conocer y son complemento de unos buenos hábitos, no son la base primordial para establecer cambios en la conducta alimentaria y beneficios a nivel de salud y/o estética.

Adaptación de la porción a los nuevos tiempos

En la actualidad, con el auge de los alimentos calificados como saludables, desplazamos dejando a un lado esta ley de cantidad, y aunque si bien es cierto que consumir alimentos que nos aporten nutrientes de buena calidad y que nos nutran, en vez de solo llenar el vacío del estómago con cualquier alimento, resulta ser otro de los pilares de la nutrición para garantizar una buena alimentación.

También debemos hacer conciencia de que aun cuando el alimento sea saludable, su exceso puede convertirlo en un hábito incorrecto o en un sabotaje para lograr tu objetivo nutricional.

Ahora, si lo vemos desde el otro punto de vista, donde nos restringimos los alimentos que sabemos que no son del todo saludable, pero que en oportunidades sociales pueden estar a mayor disponibilidad, su consumo en dichas ocasiones y en moderadas cantidades no estropeará el estilo de vida saludable, es decir, a manera de ejemplo, no es lo mismo comerse un puño de almendras que tres tazas de éstas, y no es lo mismo comer una porción de torta a una torta completa.

Por eso el comprender qué tipo de alimento estamos consumiendo y conocer la cantidad apropiada para hacerlo, te permitirá sobrellevar tu día a día de forma consciente y saludable desde el punto de vista nutricional y emocional.

Debemos ser realistas

Por otro lado, debemos reconocer que no siempre podemos comer de la misma forma y es por ello por lo que las porciones deben ajustarse según la condición fisiológica que presentemos en el momento.

Lo mismo sucede cuando estamos en crecimiento, envejeciendo, lactando, embarazadas, lesionados, post operados o en una rutina de ejercicio, pues el error más común es mantener la misma alimentación cuando dejamos de hacer actividad física, donde en este caso muchas son las personas que tienden a ganar kilitos extras porque ya su gusto por el ejercicio disminuyo.

En contraparte, tenemos las personas que siguen comiendo igual e incrementan su actividad física de forma progresiva, lo cual pensaran que es beneficioso, y en cierta parte puede serlo hasta que el desgaste del ejercicio se justa a una deficiencia de energía por parte de los alimentos, donde se empieza a ver perjudicada la masa muscular.

La porción tiene un sentido práctico

Una porción como ya habrán leído muchas veces es la medida necesaria que una persona debe consumir de cada grupo de alimento en una sola comida. El tamaño de esta porción puede calcularse mediante el uso del método de la palma de tu mano, donde indican un puño como la porción de carbohidrato, la mano abierta para la proteína, dos puños para vegetales y el dedo pulgar como grasa.

Sin embargo, la forma en que controlamos y calculamos la porción de alimento que vamos a consumir depende de la persona, muchas prefieren algo practico yéndose al método de la palma de la mano o a las medidas por tazas o cucharas medidoras, y otros prefieren la precisión y exactitud que ofrece una balanza.

Indiferentemente de la forma en la cual elijas controlar tu porción, lo importante es primero acudir a un nutricionista que las determine, pues aun leyendo mucho sobre el tema, este profesional es el indicado para prescribir las cantidades de cada nutriente que tu cuerpo necesita.

De igual forma, aprender a calcular la porción a puro ojo es vital para nuestro desempeño en la vida diaria, y más que todo cuando estamos fuera de casa donde el medir la porción es un poco complicado, pero si no somos diestros en esto, podemos seguir consejos básicos mientras nos vamos adiestrando.

Consejos para equilibrar la porción

  1. Evita comer directo de la bolsa.
  2. Traspasa la comida a platos más pequeños.
  3. Sustituye los alimentos con la versión reducida en grasa, para disminuir calorías si erramos en la porción.
  4. Come pensando en lo que éstas haciendo, no te distraigas.
  5. Sal con tus snacks o meriendas desde casa.

Conclusión

Comprender que la alimentación es cambiante, es importante para comprender que las porciones y el ajuste de ellas es la clave para mantenernos saludable, así como, entender que siempre y cuando controlemos las cantidades, cualquier alimento estará permitido en nuestra alimentación.

También pueden leer:

Acerca del autor

Sofia Olivares

Soy nutricionista egresado de la UCV, con casi 6 años de experiencia en el fútbol profesional, me apasiona como los alimentos pueden mejorar el rendimiento deportivo, y aunque me encanta trabajar con atletas de alta competencia, me fascina enseñar y formar a los atletas jóvenes. Además, me gusta enseñar sobre los nutrientes y la calidad de los alimentos, y no simplemente sobre contar las calorías que consumimos.

Agregar comentario

Click aquí para publicar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.