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Jacob deGrom vs. el mundo de los abridores: guía rápida para entender a un alienígena

Ver a Jacob deGrom abrir por los Mets de Nueva York, en estos momentos, es como ser testigo del supuesto caso Roswell. Está en la élite.
Jacob deGrom / Cortesía

Gracias a todas las deidades de la historia que Orson Welles no es un narrador de radio en MLB: si le hubiera tocado describir una apertura de Jacob deGrom es posible que se hubiera derrumbado la civilización como la conocemos. Se habrían visto saqueos y gente disparándole al cielo pensando en una guerra de mundos.

Ver a Jacob deGrom abrir por los Mets de Nueva York, en estos momentos, es como ser testigo del supuesto caso Roswell. Es un encuentro cercano del tercer tipo. Todos nosotros somos Elliot montados en la bicicleta, con deGrom en la canastilla y una toalla en la cabeza.

Es fácil decir que Jacob deGrom está en la élite de los abridores de MLB. Esa es la salida rápida. Pero es que, por lo que ha hecho estas semanas, el lanzador está más allá. Es como si jugara en una liga aparte, o quizás en un planeta distinto. Y solo hay que comparar los resultados de sus actuaciones, con lo que en teoría es normal en estos tiempos en las Grandes Ligas, para comprender que en cualquier momento alguien nos achicharrará el cerebro con un rayo de luz, nos dirá que no hemos visto nada y nos hará olvidar todo.

Tras momentos tensos, Jacob deGrom logró ser el abridor de Mets de Nueva York el  miércoles contra los Cachorros de Chicago. Ha estado rodeado de médicos durante toda la campaña, como si fuera un alienígena monitoreado por su fragilidad. Bueno, tampoco así… es solo que ha estado al límite de lesiones importantes.

Luego de una resonancia magnética, el alto mando metropolitano se convenció de que su “Bicho Raro”, Jacob deGrom, podía con otra salida en MLB. Dejó el juego viernes 11 de junio pasado por una tendinitis en el flexor derecho, reportó la página oficinal de las Mayores. Si eso hubiera sido grave, los sueños de los fanáticos, amantes del beisbol, y quizás ufólogos y criptozoólogos, se habrían hecho añicos.


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Las primeras 10 aperturas de Jacob deGrom en la temporada representan un hecho histórico para los registros de MLB. Su efectividad es de 0.56, por solo cuatro carreras limpias aceptadas en 64.0 innings. Ningún pitcher tuvo una mejor efectividad en 10 primeros juegos de una campaña. Ya por eso se entiende que el lanzador de 32 años debe venir de Venus, Marte, Júpiter, Zeta Retículi u otra galaxia.

El EBE (Entidad Biológica Extraterrestre) de deGrom deja en ridículo a los números promedios que han dejado los abridores de Grandes Ligas esta temporada. El ejemplo más demoledor es su efectividad. Ya sabemos que su guarismo es de 0.56. Bueno, la media de los iniciadores de las Mayores (la mejor liga del mundo) es de 4.13. Es una diferencia abismal, como si Jacob estuviera en la cima del Salto Ángel y el resto de los serpentineros en las piedras que reciben toda el agua en caída.

Y hay más en esta guía rápida de para entender que no estamos solos en el universo, que nos podemos pasar la Ecuación de Drake por la suela y que necesitamos con urgencia a los agentes Mulder y Scully. El WHIP (promedio de rivales embasados por inning) de los abridores de MLB es de 1.25, mientras que el de Jacob deGrom es de 0.53; en pocas palabras, además de ser una diferencia brutal, al derecho de dudosa especie se le embasa (en promedio) casi medio rival por capítulo.

DeGrom es tan malo tratando de aparentar que es humano que, en su histórica campaña, sumaba 103 ponches antes de su apertura del pasado miércoles, y solo había dado ocho bases por bolas. Su relación de ponches/boletos es de 12.88, mientras que la media de Grandes Ligas estaba en 2.96. Es sencillamente un abuso. Además su porcentaje de ponches por bateadores enfrentados es de 46.2%, y el de los abridores de las Mayores de 23.5%; sí, casi el doble…

Y para colmo, para terminarse de burlar de los humanos y de los cuerpos secretos que persiguen las señales extraterrestes, Jacob deGrom es capaz de lanzar rectas de 102 millas por hora durante gran parte de todos sus trabajos.

Ahora, pensándolo bien, hubiera sido muy divertido que Orson Welles narrara un juego de Jacob deGrom. Quizás era el único que hubiese podido describir de una forma magistral la invasión de la especie de este ser.

Acerca del autor

Andriw Sanchez

La ilusión de ser escritor me llevó por el camino del periodismo. Quise escribir sobre letras y música, pero terminé como reportero y columnista de beisbol. Soy graduado en la Universidad Católica Santa Rosa (2019), con ocho años de experiencia en el periodismo deportivo en medios como Ciudad CCS, El Nacional, El Estímulo, LVBP.com, BeisbolPlay, El Planeta de Boston y América Digital. Fui coordinador de prensa de Leones del Caracas en la temporada 2020-2021.

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