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¡Dios salve a La Reina Yulimar!

Yulimar Rojas Juegos Olímpicos Tokio 2020
/ IND

Yulimar Rojas ha encarnado una historia deportiva digna de una película, incluso una historia que suena a cliché, pero su autenticidad, su personalidad humilde crearon a una heroína de esas que se convierten en modelo a seguir para todo el mundo. Nacida en Caracas y criada en el estado Anzoátegui, la atleta venezolana logró en Tokio los últimos hitos que le faltaban a su carrera.

Si hoy Yulimar decide retirarse, lo haría por todo lo alto y con todos los récords en su poder, pero la criolla tiene hambre. Los Juegos Olímpicos de Tokio casi se suspende, lo que habría resultado en un desastre para todo el mundo y nos habría privado de ver la historia que escribió Yuli .

No hay que ahondar en su infancia en un ranchito del barrio Pozuelos en Puerto La Cruz, ya es algo del dominio público y que ella supo superar. Hay que concentrarse en lo deportivo, en lo actual y en lo que viene para ella.

Ningún otro venezolano en la historia ha llegado a unos Juegos Olímpicos con el favoritismo de La Reina. Y es que el dominio del salto triple por parte de la venezolana es algo comparable a Usain Bolt y a Michael Phelps. Por eso era importante coronarse, pero Yulimar se veía como si fuera su primera competencia en la élite, con una concentración cuasi zen, en una tierra que sabe mucho de esa escuela.

En su primer salto ya Yulimar ganó con un 15.41 que destronó de la marca olímpica a Francoise Mbango de Camerún. Luego tuvo un 15.25 que fue la tercera mejor marca de la jornada y cerró con el momento más épico del deporte venezolano: 15.67, nuevo récord mundial del salto triple y una medalla de oro.

Oro, plata y bronce para Yulimar Rojas

Si el mundo fuera justo Yulimar tendría las tres medallas en su pecho. Logro tres mejores marcas del a jornada, algo poco visto en las disciplinas de registro. El récord de Inessa Kravets (15.50) que databa de 1996 fue pulverizado por 17 centímetros, lo de Rojas fue increíble.

Como reza la canción de Alphaville, Yulimar fue “Big in Japan” y en la tierra del sol naciente se convirtió en la primera mujer venezolana con una medalla de oro. Además, la consecución de la áurea más las tres medallas de plata, firman la mejor actuación de Venezuela en la historia de los Juegos Olímpicos.

Aunque, el triunfo de La Reina trasciende el deporte. Venezuela entera se levantó temprano para ver a la monarca desfilar por su alfombra de material sintético y arena. La familia estuvo unida y gritó por el triunfo de la venezolana. Las diferencias políticas se hicieron a un lado por, al menos, dos horas.

Ver la competencia en familia es escuchar cosas como las que dijo mi padre, quien vio a Carl Lewis, a Florence Griffith-Joyner, a Usain Bolt, a Iván Pedroso, a Sotomayor, “Si el otro récord era de hace 25 años, éste no lo rompen en 50”, y todo parece afirmar que así será.

¡Visca Yuli!

Yulimar Rojas es el símbolo de un país, en muchos aspectos, les guste o no. El triunfo es de Venezuela, pero no podemos engañarnos, la medalla en gran parte, casi en su totalidad, fue hecha en España. Iván Pedroso fue el segundo entrenador que creyó en ella, el primero fue Jesús Velásquez (el hombre que confió en La reina en el estado Anzoátegui). El campeón olímpico del salto largo en Sydney 2000 se llevó a la venezolana a España y ahí firmó también con el Barcelona F.C.

A partir de eso Yulimar comenzó un trabajo evolutivo sin parangón que la llevó a la forma física mostrada en Tokio, así que no podemos decir que la medalla es totalmente “made in Venezuela”.

En contraste, aún se espera por las pistas de atletismo que se iban a instalar en el país, y no, no es un regaño ni “estar en contra”, es una realidad necesaria. Tenemos a la mejor triplista del mundo, pero pistas de atletismo en decadencia.

Posiblemente, cuando llegue Yulimar Rojas, habrá mil homenajes y la promesa de pistas nuevas en los 24 estados del país, pero no es solo prometer, hay que cumplir. Y por escribir esto no se es “apátrida” ni hay un plan macabro, para nada. No se puede tapar el sol con un dedo, los proyectos están, las promesas a La Reina están y hay que ser cónsono con lo que se predica.

Las Reinas son para siempre, ejemplo de eso es la Reina Isabel II de Inglaterra. Venezuela tiene su reina y su actuación quedará eternamente en la historia del deporte mundial. El próximo objetivo: saltar 16 metros.

Acerca del autor

Rowerth Goncalves

Mi pasión el deporte, mi vida el cine. Periodista y crítico cinemátográfico. Baloncesto, boxeo y olimpismo son mi carta de presentación

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