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Columnistas

Obviedades y hallazgos en la votación para el Luis Aparicio 2021

Salvador Pérez Premio Luis Aparicio
/ MLB

El premio Luis Aparicio al mejor pelotero venezolano de cada temporada en las Grandes Ligas será rebautizado este año con el nombre y apellido de Salvador Pérez. Esa es la mayor obviedad en la planilla, la verdad revelada. El catcher con más jonrones durante una campaña de las mayores, el personaje que superó a Johnny Bench y potencial finalista para Jugador Más Valioso de la Liga Americana debe ser aclamado cual César victorioso.   

El de Salvador Pérez en 2021 es uno de esos casos que escapa a la controversia ¿Hay debate posible cuando tenemos un aspirante que, a la par de golpear 48 cuadrangulares y remolcar 121 carreras pilló a 44% de los malhechores que osaron robar bases mientras él estaba de guardia? ¿Cómo competir frente al colíder jonronero y campeón impulsor de ambos circuitos? Se necesitaría un caudal como el que proyectaba Ronald Acuña Jr. hasta lesionarse de gravedad en julio.  Y no lo hay.

La verdadera discusión en torno al Luis Aparicio es otra: quiénes deben formar parte del cortejo, cuáles serán los escoltas de Salvador Pérez. Son ellos el propósito de esta columna.

Ranger Suárez, el lugarteniente

El lanzador zurdo de los Filis de Filadelfia Ranger Suárez merece sentarse a la diestra del receptor de los Reales de Kansas City. El monticulista de Cardenales de Lara es el gran hallazgo para la comunidad venezolana cobijada bajo la Gran Carpa durante 2021. Tres meses atrás, Triángulo Deportivo publicó una columna en la cual se afirmaba que el caroreño de 26 años de edad podía ser considerado el mejor relevista que tuvo el Circo Máximo en la primera mitad del torneo: 0.77 de efectividad y 0.74 de WHIP. Infranqueable.

A sus relucientes números como bombero les agregó brillantes cifras como abridor que le permitieron compartir una lista con ¡Bob Gibson! alusiva a pitchers con menor efectividad en al menos 100 entradas y doce aperturas para un torneo del Big Show. Suárez fue signatario de una línea con 1.36 de efectividad en 106 innings, 308 de efectividad ajustada, 1.00 de WHIP, apenas 0,3 vuelacercas recibidos por cada nueve tramos lanzados y 9.1 ponches por cada nueve actos de labor.

En el lapso comprendido entre septiembre y octubre, cuando los Filis más necesitaron de él en su intento por alcanzar la postemporada, comenzó seis partidos, uno de los cuales fue blanqueo, y tuvo efectividad de 1.15. Tuvo EFE de 1.51 como iniciador, 1.12 como relevista y hasta salvó cuatro juegos. Si los Filis fallaron, no fue por el caroreño.

Una demostración más del dominio que ejerció Suárez sobre sus oponentes es que estos le batearon para un harapiento promedio de .192. En 2021, solo a seis tiradores de las mayores con al menos cien innings les conectaron para un average menor. Por todas esas razones su compañero de novena, Bryce Harper, lo postuló para Regreso del Año de la Liga Nacional. Aquí lo lanzamos para vice de Salvador Pérez en el Luis Aparicio.   

La reivindicación de Altuve

2021 representó el regreso de José Altuve al espacio sideral.

Luego de su peor año en Grandes Ligas, y de ser sometido al descrédito al igual que todos los Astros de Houston por el escándalo del robo de señas, el ganador del Más Valioso de la Liga Americana en 2017 y tricampeón de bateo reclamó su lugar en las mayores con una cosecha que incluyó 31 jonrones (igualó su techo personal) y 117 anotadas, la cuarta entre las cifras más elevadas entre ambas conferencias.  

Hay una estadística que realza el desempeño de Altuve en 2021: las carreras creadas ponderadas (WRC+), uno de esos medidores holísticos muy en boga actualmente que permiten pesar con más exactitud toda la contribución ofensiva de un jugador. Según el portal Fangraphs, el WRC+ de Altuve (130) fue el más alto entre los peloteros criollos este año, incluso por encima de Salvador Pérez (127).  Su porcentaje de embasado ponderado (WOBA), que difiere del OBP convencional porque asigna valores distintos según la manera de llegar a las almohadillas (le da más valor a un jonrón que a un sencillo, por ejemplo) sitúa a Altuve como segundo entre sus compatriotas (.357, contra .359 de Salvador Pérez).  Este rendimiento fue coronado con su sexta comparecencia en postemporada. Es su reivindicación.

García vs García  

Para la cuarta casilla de la lista para el Luis Aparicio hay dos buenos candidatos, ambos de apellido García: Luis Heibardo García, lanzador, y Avisaíl García, jardinero.

Con efectividad de 3.30 en 155.1 entradas y 9,7 ponches por cada nueve innings, el derecho bolivarense de 24 años de edad se arrellanó en la rotación de los Astros de Houston, a la que llegó por la trastienda y con apenas 12.1 actos de experiencia previa en Grandes Ligas. Ganó once juegos y tuvo WHIP de 1.17. Se da por descontado que recibirá menciones para Novato del Año de la Liga Americana.

Avisaíl García, outfielder de los Cerveceros de Milwaukee, tuvo una de sus campañas más fecundas desde que llegó a MLB al destrozar su techo anterior de jonrones (20) con 29 centellazos a las gradas. El anzoatiguense de 30 años de edad también fijó un tope personal de remolcadas (86) y tuvo buen OBP de .330.

Difícil decisión

¿Cómo escoger entre uno y otro para la cuarta casilla de la planilla cuando cumplen funciones incomparables y ambos descollaron en lo que hacen? La respuesta la hallamos en dos estadísticas: el OPS ajustado y la efectividad ajustada.

El OPS ajustado calcula el aporte global de los bateadores y toma en cuenta factores exógenos como el estadio donde juega el pelotero y la época cuando actúa. La efectividad ajustada hace lo propio con los pitchers. En ambos casos, la cifra que marca la media de la escala es 100. Aquellos con OPS ajustado o efectividad ajustada de 100 son jugadores promedio, en la medianía. Ni mejores, ni peores. Cuanto más ascienda la cifra sobre 100 más se despega el beisbolista por encima de sus colegas comunes y corrientes. Y ahí está la diferencia entre Luis Heibardo y Avisaíl. La efectividad ajustada de 130 del guayanés nos indica que se distinguió más en su área que el anzoatiguense y su 117.     

Armado con una de las rectas cortadas más efectivas de la temporada, Luis Heibardo García es otro delegado de los Astros de Houston en esta planilla para el premio Luis Aparicio al ocupar el cuarto peldaño, con Avisaíl García de quinto.

Que estos hayan sido los cinco venezolanos más destacados en la zafra de Grandes Ligas es un reflejo de la movilidad social existente en la sociedad criolla de las mayores. Ninguno de ellos, con la excepción de Salvador Pérez, apareció en pizarra durante el proceso electoral de 2020. No son siempre los mismos. No hay una casta inamovible. Sí, el establishment conserva su cuota de poder con Salvador Pérez y el regreso de Altuve, pero la inserción de dos actores emergentes como Ranger Suárez y Luis Heibardo García oxigena al contingente nacional que se despliega por el Big Show. Esa es buena noticia. 

Acerca del autor

Carlos Valmore Rodríguez

Periodista deportivo, especializado en la fuente de beisbol. Graduado en la UCAB en 1999. He trabajado en El Nacional, Líder, Meridiano, Unión Radio, IVC, Beisbolplay.

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