«Bigote» es el mejor amigo de su hijo Greivis

Era 1986 en Caracas cuando un médico le comunicó a José Gregorio Vásquez y a su esposa Ivis Rodríguez; que el bebé en su vientre no debía nacer. A los meses, Ivis dio a luz a Greivis. 

En enero de 1987, José Gregorio – conocido como Bigote – llevó a Ivis a la clínica Sthory Ruíz de la Candelaria; para que en la madrugada del 16 naciera Greivis Josué Vásquez Rodríguez. “Ahí comenzó todo. Yo decía que no tenía por quién luchar y vino él, cambió mi vida”, recordó. Lo que en ese momento no se imaginaban es que su hijo sería el tercer NBA venezolano.

Greivis ha demostrado, frecuentemente, la cercana relación que tiene con su padre. Bigote ha estado en cada momento del deportista. “Nosotros tenemos una relación tan estrecha que somos amigos, no padre e hijo, sino amigos. Hemos luchado muchas guerras, hemos vencido y perdido; pero hemos estado juntos en buenas y malas. Cada día, la amistad mejora porque él va madurando, hay más sensatez de ambos lados. Él me dice a mi “Bigote”, no papá. Aunque ya no tenga bigotes; me los quité porque me estaban saliendo blancos y me veo más viejo”, contó con risas. 

https://www.instagram.com/p/BkITqXflnMf/?igshid=1186wix6eqidc

Gregorio recuerda a su hijo como un niño tranquilo, que se dedicaba a sus estudios y deportes. Desde que Greivis estaba muy pequeño los Vásquez se involucraron con el baloncesto, pero antes de llegar ahí, hubo un intento con el béisbol. “Yo jugaba béisbol aficionado y me lo llevé a jugar cuando él tenía ocho años. Lo puse en el shortstop, le di dos rolling nada más, en el segundo fui y le quité el guante. Le dije “dame eso que tu no sirves para el beisbol”, aseguró entre risas. 

Desde ahí no se separaron más del baloncesto. Sin embargo, para un joven tener que asumir la responsabilidad entre ser atleta y estudiar no fue tan fácil. “Una vez me dijo ‘mis amigos van a la playa, disfrutan y yo todo el tiempo entrenando’. Yo le dije: hijo ya verás que después tú vas a disfrutar y más que ellos, pero ahorita te toca esto”, expresó Vásquez. 

En esa misma etapa Gregorio le dio el consejo más importante para él. Una vez íbamos en una camioneta y le dije: tú vas a hacer lo que yo no hice y no vas a hacer lo que yo hice. Eso le quedó marcado”, garantizó.

¡Greivis se ganó la beca! ¡Lo perdimos!

José Gregorio contó uno de los momentos más duros y a su vez más feliz; Greivis había salido del colegio San Juan Bautista, para terminar el bachillerato en el Colegio Paraíso en San Agustín. “Presentó una prueba de aptitud para ver si entraba allí. Yo fui a buscar el resultado si había quedado o no, y la encargada buscó y me dijo que no había quedado. Fue uno de los instantes más tristes. Cuando salí, lloré y caminé un trayecto, pero la misma señora me alcanzó para decirme que ¡se había equivocado! ¡Qué alegría! era difícil entrar en ese colegio y al graduarse ¡se nos fue!”.

Con la determinación que caracteriza a Greivis Vásquez, justo antes de cumplir los 17 años, se ganó una beca para estudiar en los Estados Unidos. “Recuerdo claramente que en ese momento estaba en pleno divorcio con su madre. Luego de despedirlo en el aeropuerto me fui a una plaza en la Candelaria; su mamá me acompañó y nos pusimos a llorar ahí. ¡Es que ese ha sido mi único hijo! Fue bastante fuerte pero un gran logro que obtuviera esa beca, porque para nosotros era imposible costearlo”, rememoró con nostalgia.

¡Llegó a la NBA!

Para Bigote, el ciclo había concluido al finalizar la universidad, pero su hijo le dijo con énfasis que ahora iba por más, su meta era ir “por las tres letras, la NBA”. La noche del draft fue un sufrimiento, los minutos pasaban lentos hasta que mencionaron a Greivis Vásquez. Sus padres estaban ahí, como siempre.  “Fue una alegría que no se olvida”, afirmó Gregorio. 

Sin embargo, concluyó que la época universitaria no tiene comparación e incluso no la cambia por nada. “No es fácil tener un hijo estrella. En ese nivel se acerca mucha gente mala y uno está como un referí: esto no, esto sí”, aseveró.

Momentos difíciles

No todo ha sido color de rosas. Desde hace más de tres años, Greivis está alejado del tabloncillo como jugador debido a la lesión de su tobillo, pero su papá y mejor amigo, lo ha acompañado y ayudado. 

“Nosotros hemos vivido tantas cosas, tanto buenas como malas y de las peores hay que sacar provecho. Yo he estado a su lado, lo ayudo con los nietos. Le digo que, si él necesita mi vida para seguir, con gusto se la doy. Quiero verlo sano”, manifestó Bigote. 

A su vez, confirmó que actualmente lo ve mejor, “muy bien”, con menos peso y enfocado en su recuperación. “En Las caídas hay que levantarse y seguir porque ahí están los logros, en la constancia y persistencia”, alegó.

El abuelo Bigote

Greivis tiene tres hijos, dos niñas y un niño que ¡juega fútbol y no baloncesto! “El nieto me salió futbolista, pero yo le digo a mi hijo que debemos dejarlo porque él ama el fútbol como Greivis ama el baloncesto. Además, es muy disciplinado como el papá y tiene talento”, testificó.

Bigote es un abuelo consentidor. Cuando Greivis viajó a Boloña, Italia para tratar su lesión, su padre quedó al cuidado del nieto. “Yo me fui a Estados Unidos a estar pendiente del pequeño porque él practica cuatro días a la semana; yo lo llevaba y lo acompañaba. Él me pide cosas sin que le diga a su papá y yo estoy para consentirlo ¡es que este es un amor diferente!», contó.

https://www.instagram.com/p/Ba4yJvOALkN/?igshid=1r6oem18iqa70

Greivis, su orgullo

En cada palabra dicha por Bigote, se nota el orgullo y el gran amor por su hijo. Lo admira como profesional en el deporte, alaba su carisma y cómo ha quedado con buenas relaciones en el entorno de la NBA. José Gregorio se asombra la influencia que tiene su único retoño; así de las diversas facetas que ha mostrado Greivis fuera del deporte. 

“Ahorita es donde más estoy disfrutando la paternidad porque estamos en un entendimiento casi total”, expresó.  En sus planes cercanos está poder reencontrarse cuando la pandemia del Covid-19 lo permita. “Cuando pueda viajar, me voy con él a Italia. Bueno lo que diga el coronel, porque ahora él es el que manda”. 

Bigote se cuida la alimentación y realiza ejercicios “para ver cómo termina esta película con Greivis, quiero ver hasta dónde llega porque tiene muchas cosas por lograr”, concluyó el orgulloso padre con una gran sonrisa.

https://www.instagram.com/p/0UPTrUpA0v/?igshid=h3mlgqmsp83a

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba