James Harden: el Dennis Rodman del siglo XXI

De momento el plan de ruta dentro de los Houston Rockets lo marca James Harden. Decide si serán contendientes al título o no la siguiente temporada, porque al solicitar traspaso, su presencia es la que define si tienen el talento suficiente para buscar el campeonato. Pero el escolta también decide cuándo entrena, si viaja a Las Vegas y cuándo regresa de su escapada.

Tiene plenos poderes dentro del equipo. Es un beneficio que se ganó gracias a sus condiciones en la cancha, por lo que la franquicia no tiene problemas en soltarle las riendas mientras produzca en el tabloncillo, lo que acostumbra a hacer sin problemas. Sin embargo, se desconocía hasta dónde llegaba el control de Harden.

«Sabíamos quién era el jefe de la organización», ha asegurado un exentrenador asistente de los Rockets, que prefirió mantener el anonimato en un reportaje de ESPN: «Esa era parte del trato cuando aceptabas ir a Houston. Jugadores, entrenadores, directivos… todos lo sabían. Y no culpo a James. Él hacía lo que le permitían hacer».

De acuerdo a la investigación, Harden tenía privilegios que le permiten controlar la agenda de viajes de los Rockets. Si el equipo juega en una ciudad en la que el escolta se siente cómodo, permanecen una noche más. Además, tendrá toda libertad para irse de fiestas, sin que eso ocasione malestar o problemas con el cuerpo técnico.

Eso por eso que poco a poco el ganador de un premio al Jugador Más Valioso ha sido bautizado como el Dennis Rodman de la nueva era. Similar a la leyenda de los Chicago Bulls, James Harden tiene un gusto especial por el ambiente que se vive en Las Vegas. Siempre tiene autorización para trasladarse cuando desee desesterarse.

Según el reportaje de ESPN, Harden siempre pedía días libres cuando había dos o tres días entre partidos para alquilar un avión privado e irse de fiesta. De la misma forma que hacía Rodman, quien se aparecía a horas del encuentro de los Bulls.

“Conseguía todo lo que Harden pedía”, aseguró la fuente que consultó el medio deportivo estadounidense. “Solo es James siendo James. Si tienen varios días libres, todo el mundo lo sabe: James Harden volará a otro lugar y se divertirá», siguió un miembro del cuerpo técnico de la temporada pasada. «Pero él va a volver y tener un triple-doble de 50 puntos, así que están de acuerdo».

James Harden, protagonista de la temporada baja de la NBA

Sus licencias, fiestas y problemas de sobrepeso no es lo único que convirtió a James Harden en uno de los temas más populares dentro de la NBA recientemente. Cuando el escolta solicitó a los Rockets que lo traspasaran, inmediatamente cambió la agenda de la liga.

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Harden se reportó con sobrepeso

Ahora los equipos presionan a Houston para que no ceda. Especialmente cuando el jugador afirmó que su destino preferido era Brooklyn, una petición que no están obligados a cumplir y que crearía un antecedente que otras organizaciones desean evitar.

“Cualquier cosa que James pida”, afirmó un directivo de la NBA cuando le preguntaron cuál es la filosofía de los Rockets. “Ahora deben vivir con las consecuencias. James nunca había escuchado un ‘no’ antes”.

Pero todo indica que en Houston decidieron poner punto y final a las concepciones de su estrella. De acuerdo al mismo medio, están considerando cada vez más traspasarlo, sin embargo, será al equipo que haga mejor oferta y sin importar su opinión. Harden no tiene cláusula para vetar traspasos.

Sixers se posicionan bien

Si bien los Sixers han manifestado su voluntad de incluir a Ben Simmons en los paquetes de intercambio por Harden, esas conversaciones no se han acercado a un acuerdo, reportó Adrian Wojnarowski. Otros conjuntos han mostrado interés, pero desean que la “Barba” muestre compromiso en firmar una extensión antes de negociar un cambio.

James Harden, de 31 años, pidió un canje antes del campamento de entrenamiento. Sorprendió porque los Rockets le ofrecieron una extensión de contrato por dos años y $103 millones. Además de su petición y, ofrecerle una extensión, aún le deben $133 millones.

Pero contra todo pronóstico, el jugador rechazó una oferta que lo convertiría en el primer jugador en la historia de la NBA con un sueldo anual superior a los 50 millones de dólares. Sin embargo, es parte de una personalidad alocada, impredecible y talentosa, como era Dennis Rodman durante su época.

«Solo puedo concentrarme en este momento, y para mí, el mejor James Harden es asegurarse de que esté en forma», afirmó tras su tardía incorporación a la pretemporada de Houston. «Como dije, ni siquiera había tenido la oportunidad de jugar 5 contra 5. Los entrenamientos individuales, son geniales. Pero no hay nada como 5 contra 5 el entrenamiento, el físico, las lecturas y cosas así. Ayer, por primera vez, me sentí bien y eso es emocionante».

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