Juego de las Estrellas de la NBA recuperó el fuego de la competitividad

Seguramente Adam Silver miró al cielo con una sonrisa en su rostro cuando el último bombillo del United Center de Chicago de apagó. La imagen pudo ser muy parecida a como cuando un niño corre a su casa emocionado con la prueba de que consiguió un sobresaliente en un complicado examen y quiere mostrársela a su padre para recibir un espaldarazo de felicitaciones. Si, el comisionado de la NBA aprobó rotundamente el examen, pero no recibirá esa congratulación.

Sin embargo, el delegado debe estar satisfecho y aliviado. Con los cambios que implementó en el Juego de las Estrellas en 2020, honró el espíritu de los dos honrados de la noche, los recientemente fallecidos David Stearn y Kobe Bryant.  Al primero, le cumplió el deseo que un choque que normalmente era una vidriera para las figuras, se convirtiera en un partido competitivo. Mientras que no hay mejor forma de recordar a la Mamba Negra que con esfuerzo y deseo de ganar.

Y precisamente eso lo consiguió Silver. Con grandes cambios en el sistema de anotación, un Juego de las Estrellas de la NBA volvió a contar con faltas ofensivas, defensas férreas, esfuerzos vistos en postemporada y celebración por conseguir la victoria.

“Debe ser el mejor Juego de las Estrellas en la historia de la liga”, dijo el reconocido periodista Chriss Broussard en Fox Sports. “Nunca vi a los jugadores competir de esta forma en el último cuarto. ¿Cuándo fue la última vez que presenciamos a ese gran talento esforzarse tanto?”.

Poco importó las confusiones en la previa cuando se explicó la forma para ganar para el partido. Con ver la intensidad con la que Giannis Antetokounmpo persiguió a LeBron James para evitar una bandeja sencilla, se entendió que un equipo estaba cerca de la victoria. Notar la emoción en el rostro del normalmente inexpresivo Kawhi Leonard, bastó para comprender que había mucho en juego.

“Fue la mejor forma para recordar el legado de Kobe Bryant en la NBA”, respondió a Broussard el reportero Doug Gottlieb. “Todos estaban peleando por la supremacía y era en el Juego de las Estrellas. Eso nunca pasó”.

NBA recuperó la igualdad en las plantillas

Llegaron a ser muchos las burlas en contra de Antetokounmpo por sus selecciones en el proceso de estructuración de las plantillas, pero como dice el trillado adagio: “el que ríe de ultimo, ríe mejor”. La figura de los Milwaukee Bucks mostró sus condiciones como gerente. Armó un grupo que le compitió hasta el último segundo a un Equipo LeBron con tres ganadores del Jugador Más Valioso en campaña regular y el vigente MVP de la final en la NBA.

Apenas dos puntos de diferencia entre los dos conjuntos, prueba de la competitividad en el tabloncillo. Además, el nuevo formato ayudó a ver un partido peleado. Se cometieron 35 faltas combinadas, la mayor cifra desde 2006, cuando hubo 41.

En el pasado quedó ese aburrido enfrentamiento entre una débil Conferencia Este ante una blindada Conferencia Oeste. Ahora están mezclados. Ver a Ben Simmons evitar que su compañero de equipo Joel Embiid consiga dos puntos, es otro motivo para ver un juego que había perdido interés.

Así que Adam Silver durmió plácidamente. Cumplió a cabalidad lo que se propuso y, aunque parezca imposible, todos los aficionados de la NBA quedaron satisfechos con el espectáculo presenciado.

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