NBA inicia su temporada entre retos y miedos

Cuando todo indicaba que la postemporada anterior era el gran reto de la NBA, hoy por hoy esa percepción cambió. Ahora es la campaña 2020-2021 es la tarea más complicada en la historia del circuito que, sin burbuja, viajes y un calendario reducido, tendrá que llevar a buen puerto un calendario que proyecta, nuevamente, pérdidas económicas.

Porque será así. La NBA se jugará en los recintos oficiales, con los 30 equipos que conforman la liga y sin la protección que ofrecía el complejo deportivo de Disney. Pero como principal enemigo en Covid-19 deambulando por el mundo y amenazando la integridad de la competencia por un posible brote.

El calendario regular, contará con 72 juegos por equipos en lugar de los 82 habituales. Sin embargo, fue la única forma para moldear una programación que no desgastara a los jugadores y que no coincidiera con los Juegos Olímpicos de Tokio, programados para arrancar el 23 de julio de 2021.

“Las circunstancias son tan excepcionales que es imposible saber cómo van a estar las cosas el próximo verano. Son tiempos en los que las normas tradicionales desaparecen y todo el mundo tiene que adaptarse”, decía Adam Silver, comisionado de la NBA.

¿Cuáles son los principales cambios en la NBA?

La estructura del calendario, sí será similar a los años anteriores. Cada equipo seguirá jugando por lo menos una vez en cada pista contra cada uno de los 15 rivales de la otra conferencia. De esa forma, candidatos y organizaciones con prioridades deportivas diferentes se verán las caras.

Esto deja 42 partidos para repartir contra los catorce equipos de la misma Conferencia. Contra rivales de las dos Divisiones diferentes, serán tres cotejos y en cuanto a la misma División, serán tres partidos contra cada uno de los otros cuatro rivales.

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En el medio, pruebas, un férreo protocolo de seguridad y el pánico a que el brote dentro de un equipo provoque un foco de contagios incontrolable. Así sucedió la campaña pasada con el Utah Jazz que, tras la imprudencia de Rudy Gobert, frenó de seco la campaña anterior. De nuevo, ahora la NBA no tiene la protección de la burbuja de Florida que nunca tuvo un caso positivo cuando inició la competencia.

Entre las disposiciones clave de los protocolos, que no mencionan ningún criterio que pueda hacer que la NBA suspenda la temporada, se encuentran una pequeña cantidad de casos o positivos independientes de Covid-19 que no requieren un cierre de temporada. En caso de un brote, el alto mando del circuito tomará una decisión sobre los pasos a seguir.

Cualquier persona que dé positivo puede regresar al trabajo si pasa 10 o más días después de la primera prueba positiva o el inicio de los síntomas. Además, dos pruebas negativas, con al menos 24 horas de diferencia, dan el aval para la reincorporación al equipo.

Los viajes en equipo estarán limitados a 45 personas, 17 de ellos jugadores, mientras visitan estadios en todo el país. Mínimo contacto con personas externos a los equipos, incluyendo familiares y conocidos.

Por el momento solo un pequeño grupo de franquicias permitirá la entrada a un número limitado de aficionados a sus canchas. Por eso muchos elementos de la NBA aspiraban a jugar en enero, cuando los avances de las vacunas podrían favorecer al ingreso de aficionados a las canchas y una mayor normalidad entre los protagonistas.

Todos contra los Lakers

Dentro de una burbuja, aislados del entorno de los jugadores y sin público, los Lakers se coronaron como reyes de la NBA en la temporada 2020-2021. Ya eso dejaría a Los Ángeles como grandes favoritos para defender su cetro, sin embargo, con los refuerzos obtenidos el equipo solo aumenta sus posibilidades para repetir.

El róster de los Lakers ahora no pareciera tener huecos. Aunque Rajon Rondo y Dwight Howard se marcharon, las incorporaciones de Montrezl Harrell, Wesley Matthews, Dennis Schröder y Marc Gasol los deja en mejor posición. Además, LeBron James y Anthony Davis, ahora como dupla campeona, se mantienen como la punta de lanza del proyecto.

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El único enemigo del equipo es que se empezará a jugar en diciembre. Tuvieron el tramo más corto de la historia entre temporadas (71 días) para descansar, mientras que otros cuentan con poco más de 8 meses. Ese tiempo limitado de recuperación puede pasar factura a los veteranos, especialmente a James que inicia su zafra 18 en la NBA.

Al frente estarán 29 franquicias con mucho deseo de asaltar esa corona. Los Brooklyn Nets, con Kevin Durant y Kyrie Irving a plenitud de condiciones, lucen como el gran antagonista. Milwaukee Bucks, Los Ángeles Clippers, Denver Nuggets y Miami Heat también argumentos para meterse entre los candidatos.

Pero, además, será una temporada en la que la NBA puede vender otros temas más allá de la pelea por el anillo. ¿Luka Doncic está listo para tomar el testigo de LeBron para ser la cara de la liga próximamente? O ¿Finalmente los Phoenix Suns será ese equipo que emocione, pero también gane? El crecimiento de Jason Tatum, Zion Williamson y los novatos que llegaron con muchas expectativas tras un Draft virtual. Después de muchos años Facundo Campazzo estará en los pabellones de la NBA, por lo que Latinoamericana tiene otra razón para ver la liga.

Y así se jugará, todavía sin público o con muy poco. Las franquicias tendrán que vivir, por ahora, sin el latido y los dólares de sus aficionados.

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