Armando Galarraga cumple 10 años como víctima del robo perfecto

El día que Armando Galarraga tuvo en sus manos, la pelota perfecta, pero la suerte obligó a no ser perfecto. Un error causado por otra persona ajena a su rendimiento le quitó la proeza y debió conformarse con un Juego Perfecto de 28 outs.

Este 2 de junio se cumple una década de aquel “Casi Perfecto”, que el mismo Armando Galarraga recuerda como un hecho que “tuvo suerte, de no tener suerte”.

“Bellos momentos que me gustan recordar de aquel juego”, confesó el derecho de 38 años de edad al El Extrabase. “Tenía varios eventos sobre los 10 años de ese juego. Como lanzar la primera bola en un juego de los Tigres de Detroit, pero la situación (Cuarentena) lo obligó a postergar”.

Ese juego terminó con un solo hit conectado y dos bases robadas, pero el verdadero veredicto debió terminar con el número 18 en la lista de Juegos Perfectos y como el primer venezolano en lograrlo.

“Yo no fui un lanzador que pudo jugar 10 años o más en las mayores, pero tuve recuerdos muy bonitos”, aseguró.

Ese hecho le otorgó fama y ser reconocido por personas que no pertenecen al beisbol.

“Los que me reconocen me hablan y me dicen algo positivo. Me preguntan siempre por mi relación con Jim Joyce”, contó Galarraga, quien es muy amigo del umpire.

Si las repeticiones hubiesen estado

De haber existido la repetición instantánea en ese fatídico noveno capítulo, ¿la historia sería otra?, pues sí, pero el mismo Galarraga no podía hacer más nada.

“En ese momento la dinámica era diferente a la actual y teníamos que aceptarlo. En ese momento no había repeticiones y lo respetábamos”, declaró.

Un Juego Perfecto no pasa por la mente de nadie antes de iniciar el juego. De hecho, ni durante su desarrollo se asoma esa posibilidad. Pero cuando ya avanza el camino, se hice un poco visible y es imposible ocultar las probabilidades.

“Me desperté como un día normal. Calenté de manera normal, era un día común y corriente. La diferencia lo noté ya en el transcurso del quinto, sexto y séptimo inning, porque yo tenía una fuerza y confianza por los compañeros que tenía”, describió en la entrevista.

“En el octavo episodio mi corazón latía más rápido, pero la confianza me ayudó mucho como con la jugada de Austin Jackson que me salvó el juego con esa grandiosa atrapada”, agregó Galarraga.

“Ellos (Cleveland) llegaron agresivos, pero mi sinker y varios comandos los usé de la mejor manera para hacerles frente”.

El momento increíble

“Yo agarro la pelota y piso la primera base, pero mi primera reacción fue levantar los brazos, celebro y cuando escuché quieto sonreí, porque no sabía como reaccionar”, explicó el momento del quito cantado por Joyce.

En ese momento las interrogantes le ganaron a la mente calmada de Armando Galarraga y lo obligaron a desconcentrarse.

“Las dudas llegaron a mi cabeza, pensé que no corrí bien, que no pisé la base y perdí la concentración después de eso. El corredor de primera se robó la segunda y después la tercera, pero yo no vi nada, porque solo escuchaba la discusión de (Miguel) Cabrera con Joyce”, relató.

Igualmente, cuando terminó al fin el encuentro, el diestro salió corriendo al dogout y ver la repetición, para revisar la jugada.

“Yo celebré luego de terminar el juego, porque vi la repetición del juego en el dogout y vi el out. Allí celebré porque si fue out. Sin embargo, no sabía que había pasado”, dio a conocer el serpentinero.

Luego, Armando Galarraga tomó la decisión de visitar a aquel villano que le dañó su gran momento.

“Yo fui a hablar con Jim Joyce, porque el gerente general de los Tigres me dijo que Joyce no había podido salir del estadio porque estaba inmóvil. No se había cambiado de ropa y me pidió disculpa, que había cometido un grave error”, dijo Galarraga.

Un gran gesto perfecto

A pesar que la suerte no le sonrió al cumanés, ese episodio le abrió las puertas a muchas otras cosas. La principal es ayudar, a los más necesitados, por medio de aquel episodio que lo hizo tan famoso.

“Yo tuve suerte, de no tener suerte”, aseguró. “Por no hacer ese juego me abrió muchos caminos que me hacen más conocido por no haberlo hecho”.

Al ser recordado cada año, planea hacer viral su “Casi perfecto” para recaudar fondos con su tienda y hacer una buena causa en su país.

“Estoy en una campaña virtual para recaudar fondos y enviarlo a Venezuela mediante la fundación Armando Galarraga. Realmente entro de moda cuando llega el aniversario de ese juego, pero con la compra de estas camisas el dinero podrá ayudar a muchos niños en Venezuela”, confirmó.

Puedes visitar la tienda y ayudar a los más necesitados ingresando aquí: www.armandogalarraga.com/shop

Si llega, llegará

En los últimos meses, Armando Galarraga pidió que se tomara en consideración que la MLB revirtiera la sentencia de aquel juego “Casi” perfecto. Sin embargo, aún no hay respuestas positivas.

“Si el universo me lo quiere dar, yo lo recibo. Diez años después, mi granito de arena por ganar el juego es lo que realmente me enorgullece”, confesó.

Una carrera frustrada

Armando Galarraga no era un lanzador destacado en las mayores. De hecho, antes del Juego (Im)perfecto, no había tenido un duelo muy llamativo. Sin embargo, todo fue culpa de las lesiones, que debió luchar año tras año.

“Siempre tengo la sombra del muchacho que lanzó un juego perfecto de 28 out, pero las lesiones me ocasionaron muchos problemas”, confesó.

Su estadía en Detroit le dio muchas oportunidades de crecer profesionalmente, pero al saber su historial de lesiones, tampoco quisieron contar con sus servicios por mucho más tiempo.

“Yo estaba en Detroit como un alguien llamativo, a pesar de haber pasado por cirugía Tommy John, me quitaron astillas del codo. Pero el equipo después me cambió a Arizona y en 2011 me operaron otra vez, pero no quedó bien”, relató.

Las lesiones obligaban a colgar los spikes, aunque el orgullo de los peloteros intente ocultar esa terminante decisión.

“Fui a Taiwán, a México, pero yo no estaba bien, yo estaba frustrado y cuando me decido retirar me quité un peso de encima, porque no sabía que más hacer para mejorar de tantas lesiones”, contó.

“Me hubiese gustado haber aportado mucho más a los Leones del Caracas. Durar al menos diez años en las mayores. No estoy satisfecho de lo que duré en mi carrera, pero así sucedió”, sentenció el abridor de seis campañas disputadas en las Grandes Ligas.

Si quieres revivir la entrevista concedida a El Extrabase la puedes disfrutar aquí abajo.

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