Cabrera y su carrera contra el tiempo para llegar a Cooperstown

A los 37 años Miguel Cabrera afrontará nuevamente una carrera contra el tiempo. La edad y las lesiones han empinado más la cuesta que debe subir el maracayero para optar entrar en el Salón de la Fama. Su determinación y los astronómicos números acumulados lo respaldan, pero debe remar un poquito más.

Con los años sus números han ido mermando. En la temporada pasada, el criollo conectó 12 cuadrangulares, su cifra más baja en una campaña completa; mientras que pegó 139 hits, ligeramente superior a los 117 del 2017.

Pero el slugger de los Tigres de Detroit viene a demostrar que es capaz de terminar de redondear los números para llegar a Cooperstown. Aunque su contrato con los bengalíes terminará cuando cumpla 42 años, este 2020 podría ser clave para conseguir los míticos 500 cuadrangulares y los tres mil hits.

Además del tiempo y las lesiones, el Covid-19 es un nuevo obstáculo. Esta temporada tendrá solamente 60 juegos y para cuando comience, Cabrera tendrá 477 cuadrangulares y 2815 inatrapables.

El desafío luce complicado para esta campaña. En solo 60 juegos Cabrera tendrá que pegar 23 jonrones y 185 hits, una cifra que no consigue desde el 2016. Pero para sumarlos hay que comenzar, por lo menos lo poquito que se logró ver en los spring training, el poderoso bateador está en forma de nuevo.

Miguel Cabrera demostró rapidez y poder con el bate en el spring training

Cuando el fantasma del Covid-19 no había confinado al encierro a la humanidad, Cabrera parecía estar de vuelta. El de Maracay bateó de 29-10, incluyendo un par de cuadrangulares en un mismo juego ante el lanzallamas de los Yankees, Gerrit Cole.

“No es mi día favorito del 2020 hasta ahora, pero solo es el entrenamiento de primavera. Probablemente haya una razón para seguir trabajando en la recta, especialmente a comienzos de la primavera. Ellos están allí para intentar tomarle el tiempo a los picheos”, dijo Cole aquel día después de ser vapuleado por el venezolano.

El trabajo físico ha sido la clave. El pelotero le dijo a MLB que batea a diario en su casa, en el sur de la Florida. “Cuento con un gimnasio en mi casa, así que vengo entrenando todos los días”.

Pero el paso del tiempo ha dejado una huella que los números han reseñado. El bateo de Cabrera va disminuyendo conforme va pasando la temporada. Esto puede deberse al cansancio de lo agotadora que puede ser la temporada completa para un bateador de más de 35 años.

En 2018, Cabrera tuvo un promedio de .303 antes de la pausa del Juego de las Estrellas. De mitas de temporada en adelante, solamente pudo promediar para .254.

Según cifras de MLB, expertos aseguran que Cabrera es mejor bateador cuando tiene motivación. Desde hace varias temporadas los Tigres de Detroit no son contendientes, pero en 2016 pelearon hasta el final por un cupo a los playoffs, allí el criollo pegó para .346 con 20 tablazos de vuelta completa después del Juego de Las Estrellas.

Quizás esta no sea el momento para que Cabrera entre en el club de los 500 cuadrangulares y tres mil hits. Cuando lo haga, se unirá a Albert Pujols, Hank Aaron, Alex Rodríguez, Willie Mays, Rafael Palmeiro y Eddie Murray.

Al venezolano solo le queda echar el resto. El camino a Cooperstown no está lejos. Al menos uno de sus bates que usó en aquel 2012 cuando consiguió la Triple Corona lo espera allí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba