Carlos Carrasco volvió a “casa” 423 días después

Pasaron 423 días desde la última vez que Carlos Carrasco abrió un juego de temporada regular en las Grandes Ligas. Sentía la obligación de que su salida ante los Reales de Kansas City debía ser digna de recordar. Vaya que lo consiguió.

Carrasco consiguió su primera victoria de 2020 luego de que trabajó seis entradas en las que recibió dos carreras y cinco inatrapables. Además, el derecho ponchó a 10 bateadores, por lo que llegó a decena de guillotinados en un encuentro por primera vez desde el 17 de abril de 2019.

Lo consiguió donde se siente más cómodo. Como miembro de la rotación de los Indios de Cleveland. Su casa desde 2011 y la que solo abandonó por situaciones que no controla.

“Mis emociones eran realmente fuertes”, dijo Carlos Carrasco a MLB sobre su presentación. “Principalmente, como bien saben, mi última apertura fue el 30 de mayo (de 2019). Mantenerme enfocado y pensar cómo iba a lanzar fue la clave, porque el simple hecho de estar en el estadio esta mañana me hizo sentir feliz”.

Las palabras del lazador estaban acompañadas de alivio, satisfacción y mucho orgullo. En junio del año pasado el derecho recibió una noticia que le cambió la vida. Saber de la voz de un doctor que tenía leucemia hizo pasar muchos pensamientos por la mente de Carrasco: desde continuar su carrera hasta mantenerse con vida, por lo que tener una actuación destacada en el máximo nivel era un premio.

Es por eso que nunca dudó de participar en una temporada con una pandemia activa. Por su caso, es considerado una “persona de alto riesgo”, por lo que pudo optar por mantenerse en su casa y seguir cobrando su dinero. Sin embargo, se anotó para jugar y así dejar su enfermedad en el pasado.

“He pasado por muchas cosas. Pero nunca dejé que un pensamiento negativo se quedara en mi cabeza. Siempre pensé en positivo y así me mantuve desde el día uno hasta la actualidad”, continuó Carrasco.

Carlos Carrasco, con fuerza y preparado

Regresar al montículo era un premio, dominar al rival era el principal objetivo. Pero recuperar la versión de sus años mozos, en lo que superó a los maderos rivales con fuerza, pocos lo vieron venir. Carlos Carrasco siempre lo visualizó.

“Me gustó cómo me sentí esta noche (martes)”, aseguró. “Lanzaba de 88 a 91 mph. Mi primer lanzamiento de esta noche fue de 94 millas por hora. Por lo general, el entrenamiento de primavera es de seis semanas, pero me siento bastante cómodo con mi bola rápida, mi curva y mi control en el slider”.

En su primera presentación de 2020, la recta de Carlos Carrasco promedió 93.9 millas por hora. En 2017, campaña en la ponchó a 226 contrincantes y dejó efectividad de 3.29, el envío rápido del criollo dejó media de 94.3, no muy lejano a su versión actual.

«Creo que esta es una buena señal. Necesito ordenar mis lanzamientos, y cuando tengo esos envíos funcionando realmente bien, es realmente difícil golpear la pelota», cerró.

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