Eduardo Escobar sobre el Juego de las Estrellas: “Una de las grandes experiencias de mi vida”

El Juego de las Estrellas de Coors Field es diferente para los jugadores. Hay unos como Max Scherzer o Salvador Pérez que ya asistieron en varias ocasiones. Para beisbolistas como Shohei Ohtani, Vladimir Guerrero Jr. o Fernando Tatis Jr., quienes por sus estampas de figura, no se impresionaron por estar en un All-Star. Pero hay otros como Eduardo Escobar, un deportista que jamás pensó ser parte de tal escenario.

¿Revisemos la historia de Eduardo Escobar como beisbolista? Firmó en el 2005 con los Medias Blancas, sin recibir un bono de siete cifras que perciben los prospectos más cotizados y nunca fue visto como la estrella salvadora en Chicago. Tampoco lo vieron así los Tiburones de La Guaira que, pese a sus buenas actuaciones, lo cambiaron a Caribes de Anzoátegui por las pocas oportunidades que podían ofrecerle.

De esa forma pasaron sus primeros años en las ligas menores. Desde 2006 hasta 2010 solo alcanzó hasta el nivel Doble-A y solo por 49 encuentros. Cuando tenía 21 años y varios de sus compañeros ya habían debutado en las mayores, Escobar tuvo que esperar hasta 2011 para jugar en el máximo nivel, aunque lejos de contar con un rol principal.

Quizás por eso lo cambiaron a los Mellizos en 2012 y, al año siguiente, recibió el llamado a las Grandes Ligas. Pero todavía sin muchos aspavientos. En Minnesota lo tenían como un utility, para llenar cualquier espacio que se presente y aceptar un papel secundario.

Luego trabajó, se preparó y mejoró. Eduardo Escobar se convirtió en titular con los Mellizos, luego alcanzó un estatus más importante, llegó a los D-Backs como una figura para mejorar al equipo en 2018 y ahora se convirtió en una estrella. Afirmó que “nadie le regaló nada” y que todo se lo ganó “con esfuerzo propio”, por lo que verse en un Juego de las Estrellas provocó que las lágrimas salieran de sus ojos cuando escuchó su nombre en el Coors Field.

“Es una de las experiencias más inolvidables de mi vida”, declaró Escobar a MLB tras el encuentro. «Esto es algo por lo que siempre me esforcé, trabajé muy duro para lograrlo. Creo que cuando trabajas duro y haces las cosas con amor, todo es posible”.

Un día emocionante y productivo

Eduardo Escobar se encargó de que ese día fuera una celebración personal, pero también para su entorno. El pelotero anotó a su familia en el viaje a Colorado, porque deseaba que todos vivieran esa experiencia de ser una estrella en las Grandes Ligas.

Era otra forma que se le ocurrió para que ese momento quedara grabado en su mente. Que su esposa, hijo y su resto del entorno también lo acompañaran en el campo, pasarela y demás eventos del día.

“Solo traté de olvidar que 2020 fue un año negativo y entré a esta temporada con una actitud positiva y miro los resultados”, dijo Escobar. “Me siento muy feliz. No creo que nadie sepa lo feliz que estoy ahora porque he trabajado muy, muy duro para esto».

Ya con las lágrimas secas y el juego iniciado, Eduardo Escobar dejó cifras en el mercado. En su primer turno al bate en un Juego de las Estrellas, y ante Matt Barnes, quizás el relevista más dominante de la primera mitad de la temporada en la Liga Americana, soltó un sencillo. Ahora no solo era un All-Star, sino que es parte de la historia del evento por haber conectado un incogible.

«Se podía ver en su rostro», dijo el primera base de Arizona Christian Walker sobre la reacción de Escobar. «Era casi una expresión diferente a las que ya había visto. Feliz por sí mismo y orgulloso y aún agradecido, no de una manera extraña, arrogante o egoísta. Casi aliviado. Trabaja demasiado por sus objetivos. Todo el camino de regreso a la temporada baja, con unas pocas libras menos. No se puede pasar por alto. Las cosas en las que ha estado trabajando durante ocho meses, se suman y conducen ahora. No es un accidente que tenga el éxito que él tiene».

Eduardo Escobar se gozó cada minuto

La actualidad de Eduardo Escobar está repleta de incertidumbre. Tanto el pelotero como en Arizona saben que será traspasado durante los próximos días, por lo que desconoce cuál será su siguiente destino en el beisbol. No debe ser una situación sencilla de manejar. Pero ni eso arruinó su paso por el Juego de las Estrellas.

Escobar disfrutó todo lo que vivió. Desde las prácticas, las entrevistas, caminar por una alfombra roja y hasta quedarse en el banco mientras el choque estaba en curso.

«Estás en un clubhouse simplemente compartiendo cosas con todas estas estrellas», dijo Escobar. «Honestamente, esto es lo mejor que te puede pasar en este juego. Te sientes muy orgulloso de estar aquí y para eso trabajas, solo para estar aquí «.

Los compañeros de Escobar sabían lo difícil que fue el 2020 para Escobar, por lo que solo pueden estar feliz por su emoción. La temporada acortada por la pandemia fue una de las peores de su carrera, porque solo bateó para .212 / .270 / .335. Luego admitió que seguramente estaba con exceso de peso.

El jugador de 32 años transformó su cuerpo en la temporada baja y los resultados fueron notables, tanto visual como estadísticamente. Llegó a la mitad de temporada con 20 jonrones y 60 carreras impulsadas, acompañado de un OPS de .785, por lo que se ganó el boleto de ir al Juego de las Estrellas en representación de los D-Backs.

“Realmente trabajé duro por esto y Dios sabe que me lo merecía. Espero que este no sea el único, sino el primero de muchos», cerró.

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