Eduardo Rodríguez recuperó la sonrisa 587 días después

Eduardo Rodríguez sintió por un momento que la emoción lo superó. Desde su debut en las Grandes Ligas, por allá el 28 de mayo de 2015, no estaba tan emotivo por un encuentro. El motivo era fácilmente identificable: volvía a lanzar en un juego de la temporada regular 587 días después. Sus manos sudaban y había una extraña sensación en su estómago.

“No eran nervios”, comentó el zurdo de los Red Sox a MLB.com. “Pero estaba muy emocionado por volver al montículo”.

Es sencillo de entender. Eduardo Rodríguez no lanzó durante toda la temporada de 2020 por una miocarditis que le provocó el Covid-19. Todo intento que realizó para volver a jugar el año pasado fue rechazado por el cuerpo médico de los Red Sox que, lo único que le ofrecieron para su tranquilidad, fueron ligeras sesiones de entrenamientos.

De esa forma el venezolano pasó el último año. Con una tranquilidad que no es acorde a un beisbolista. Pero retomó la rutina de un pitcher para el Spring Training de 2021. Incluso destacó hasta el punto de que Boston lo nombró el abridor para el Opening Day, pero de nuevo la mala fortuna aplazó su vuelta al montículo.

Una inflamación en el codo izquierdo lo inscribió en la lista de lesionado en lugar de la alineación del equipo para el inicio de la campaña. Todos esos escollos hicieron más especial el momento cuando se subió al morrito del Camdems Yard de Baltimore. Luego de realizar el primer pitcheo en un juego oficial desde el 29 de septiembre de 2019, Rodríguez se sintió de nuevo como un pelotero.

Y lo hizo a lo grande. Eduardo Rodríguez lanzó cinco entradas en los que recibió tres carreras con cuatro hits, pero ponchó a siete rivales. Lo más importante fue que no sintió molestias y que regresó al terreno, sin embargo, hacerlo con victoria fue un bonito desenlace para una jornada especial dentro de los Red Sox.

“Creo que la historia no es sobre el bateo o la defensa, o lo que sea”, explicó el mánager del equipo Alex Cora. “Es sobre Eduardo. Lo que pasó hoy es todo sobre él. Trabajó demasiado para colocarse en una posición de regresar y es muy gratificante. Estamos realmente felices por lo que hizo”.

Eduardo Rodríguez mostró un brazo lleno de vida

El síndrome del brazo muerto no permitió a Eduardo Rodríguez lanzar en el Opening Day. No se trató de una lesión de gravedad, pero sí es una desafortunada incomodidad que frustró uno de los principales objetivos del serpentinero en la campaña. No tardó mucho en demostrar que todo eso quedó en el pasado.

Rodríguez utilizó todo su reportorio contra los Orioles. Lanzó rectas con la potencia de un pitcher saludable y sus envíos secundarios contaron con el movimiento y ubicación que confirmaron las buenas condiciones en la que se encuentra el carabobeño.

Sí, la ofensiva de los Orioles le conectó un cuadrangular, pero el siniestro guillotinó a siete rivales, lo que invitaron a pensar que mejorará a medida que consiga una mayor continuidad. El primer paso fue exitoso.

Usó su cambio de velocidad el 32% del tiempo, más que cualquier otro lanzamiento, que fue inusualmente alto para Eduardo Rodríguez (el uso de cambio de su carrera es del 20,3%, según Statcast). «Ese es su lanzamiento», dijo el receptor Christian Vázquez. “Es difícil pegarle, así que tenemos que lanzarlo. Eso cambió todo».

Apoyo total

Para el inicio del sexto episodio, Eduardo Rodríguez iba encaminado a sufrir una derrota. Los Orioles tenían la ventaja y ya había finalizado su actuación con 79 lanzamientos. Afortunadamente, la ofensiva de los Red Sox quería hacerle un regalo especial.

J.D. Martínez soltó un doble y otros maderos de Boston hicieron su función para voltear el marcador. Era el apoyo que necesitaba Rodríguez y no fue el único que recibió. Su esposa Catherine lo llamó de inmediato para felicitarlo por su actuación, pero no pudo conversar como deseaba porque el juego estaba en curso. “Pero ella estaba muy feliz. Y yo también porque la hice feliz”, dijo el zurdo.

De esa forma finalizó una jornada emotiva. Luego de lidiar con el coronavirus, brazo muerto y todo tipo de contratiempos, Eduardo Rodríguez regresó. Los Red Sox recuperaron a su as de rotación en el momento correcto y cuando su físico estaba listo.

«Obviamente no es un tipo egoísta. Esa conversación una semana antes del Día Inaugural, obviamente quería comenzar. Pero sabía que no iba a poder. Fue una gran conversación. Sabe que estamos aquí para un maratón. No es un sprint. Este es un tipo diferente en comparación con 18 y principios de 19. Lo entiende y, como dije, fue un gran día para todos”, cerró Cora.

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