El día que Cooperstown abrió las puertas a la inmortalidad de los peloteros

Cuentan distintas historias, que los Vikingos después de una vida llena de descubrimientos, peleas y conquistas, cuando mueren se emocionan por llegar al Valhalla. Allí se reunían con sus familias y amigos, en los que continuaban las contiendas en un salón de piso y mesas doradas. En el Beisbol, hay un sitio muy similar a ese lugar, pues Cooperstown se encargó de reunir a los mejores peloteros, después de una larga carrera llena de éxitos.

Tal día como hoy (12 de junio), pero de 1939 abrió las puertas a la inmortalidad de los beisbolistas. Que hicieron vida en las Grandes Ligas.

El Salón de la Fama Nacional de Béisbol, localizado en Cooperstown, Nueva York, Estados Unidos. Es un museo semioficial dirigido por entidades privadas que sirve como punto central para el estudio de la historia del béisbol en los Estados Unidos y en el mundo.

Fue fundado por Stepehn Carlton Clark. El Salón de la Fama y Museo del Béisbol es una entidad sin fines de lucro que preserva la historia del pasatiempo nacional de los norteamericanos. A veces se usan las siglas «HOF» («Hall Of Fame») o el nombre «Cooperstown». El pueblo donde está ubicado el edificio físico de la institución, para referirse al honor de pertenecer a semejante logia.

El Salón de la Fama fue inaugurado en 1939, pero en 1936 ya se había acordado quienes integrarían la primera promoción de miembros y, desde entonces se ha convertido en uno de los santuarios deportivos más importantes del mundo.

Elegidos y electores

Ty Cobb, Walter Johnson, Christy Mathewson, Babe Ruth y Honus Wagner fueron los primeros elegidos en ingresar al Valhalla de los peloteros.

La primera clase de los miembros al Salón de la Fama en Cooperstown / Foto Hall of Fame

La Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA, por sus siglas en inglés) elige la mayor porción de los integrantes del HOF. Cada año, los miembros de la BBWAA con al menos 10 años en la entidad reciben una boleta con los candidatos que son elegibles (peloteros que jugaron un mínimo de 10 años en MLB) y pueden votar por un máximo de 10 jugadores al mismo tiempo.

Después de una limpieza al jurado (retiraron a periodistas que no han estado cubriendo juegos de pelota por los últimos 10 años), el cuerpo de electores quedó reducido de 575 a 450 miembros.

Un jugador necesita aparecer en el 75% de las papeletas para entrar a Cooperstown. Un candidato estará en la papeleta por 10 años, siempre y cuando consiga un mínimo de 5% de apoyo para mantenerse en la misma.

La BBWAA ha seleccionado a 119 de los 310 miembros del Salón de la Fama. Varios comités especiales eligen a ejecutivos, managers y árbitros, así como a una porción de los jugadores que fueron ignorados por los escritores.

Cada 6 de enero se anuncian los resultados del voto.

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