El efecto “Baby Shark” conmociona el béisbol japonés

Es posible que Gerardo Parra jamás se imaginó como sería batear una pelota tan lejos de casa. Siempre se le vio conectar estacazos en un ambiente cálido y reconocido como lo es un estadio de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional o con un frío que arrope la grama del Coors Field en las Grandes Ligas. Se hizo famoso con una canción pegajosa, que motivó a sus compañeros quedar campeones, pero todo eso quizás iba cambiar drásticamente desde el día que decidió montar rumbo al otro lado del mundo.

Nuevas costumbres. Nuevas maneras de decir “Gracias”. El idioma aún no lo domina. En el Zulia quizás le decía a algún vecino “El chino”, pero solo porque se asemejaba a los rasgos orientales o como se refieren a los niños en el Táchira.

Lo cierto es que para Gerardo Parra todo es muy nuevo el tener que acostumbrarse a su nuevo estilo de vida social y deportivo. Sin embargo, la comida, el idioma y el deporte parecen no estar tan unidos como parecen. Pues el exjardinero de los Rockies de Colorado, Cascabeles de Arizona y Nacionales de Wasshington ha sabido responder con par de jonrones en su primera semana del beisbol japonés.

https://www.instagram.com/tv/CBrMNnnpfEn/?utm_source=ig_web_copy_link

Los Gigantes de Yomiuri es la nueva casa del “Baby Shark”, donde el pasado domingo, el criollo conectó su primer cuadrangular para hacer sonar la reconocida canción que lo acompañó en el 2019.

Parra, que el Día Inaugural había golpeado de 3-1, con un boleto y un ponche, sacó su estacazo de vuelta completa con dos corredores en circulación, en medio de un racimo de ocho anotaciones en el séptimo inning. La bola se fue entre los jardines central y derecho.

Encendido y haciéndose notar

Por segundo día consecutivo, Gerardo Parra logró irse a las gradas con el bambinazo número de la temporada, en apenas tres fechas disputadas.

Sin duda, su nivel no era el mismo con el pasar de los años en las Grandes Ligas, pero con la naciente zafra iniciada en la Nippon Professional Baseball, al pelotero le cayó muy bien el cambio de aires.

Parra, que había remolcado una anotación con un sencillo al centro para contribuir con un rally de cinco rayitas en el cuarto inning, conectó su cuadrangular, con un compañero en circulación, ante el derecho Kouki Moriya en el quinto, para poner cifras definitivas al desafío.

Parra duró 11 años como guardabosques en las mayores. Su paso por los desérticos, Cerveceros de Millwaukee, Orioles de Baltimore, Rockies, Gigantes de San Francisco y los actuales campeones de la Serie Mundial, le lograron dejar registro de 83 vuelacercas en el “Big Show”. Con su espectacular inicio no significa que será un slugger en la liga del Sol Naciente, pero de mantenerse así, pues con sus 32 años tiene para quedarse un buen rato en el béisbol.

https://www.instagram.com/tv/CBqP6SppWHW/?utm_source=ig_web_copy_link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba