José Altuve regresa fuerte tras un 2020 de pesadilla

El 2020 fue un año terrible para José Altuve por muchos motivos que van más allá de tener su peor temporada como profesional. Pasaron muchas cosas en su vida que no le permitirá recordar con cariño aquellos 12 meses, pero son pocas las que conocieron.

Los que todos sabían era que Altuve pasó a ser uno de las historias más conmovedoras a ser uno de los peloteros más odiados de las Grandes Ligas. Aficionados y algunos rivales lo convirtieron en el rostro del escándalo de robo de señas de los Houston Astros usando tecnología en 2017, por lo que se convirtió en enemigo público. A todos los estadios que fue, lo recibieron con un sonoro abucheo.

Aquel jugador de 1,68 metros de estatura que se sobrepuso a todo tipo de escollos para convertirse en figura y ser la cara de los Astros, ahora era el rostro de un episodio oscuro de Major League Baseball (MLB). Desde el dogout del equipo reiteran que Altuve no aprobó el robo de señas, pero poco importó.

“Es el único que estaba en contra de todo eso”, dijo Carlos Correa. “Era el único que no hizo nada de eso. Y él está recibiendo todo lo que la gente diga. Él era el único que se enojaba con la gente por eso. No quería participar. Y eso puede ser difícil, si eres él, sabiendo que eres el único que no lo hizo, pero no quieres tirar a tu equipo debajo del autobús, así que quédate callado».

José Altuve está atravesando posiblemente el peor momento en su carrera, tras una pérdida repentina e inexplicable de habilidades.
José Altuve / Sean M. Haffey/Getty Images/AFP

Lamentablemente fue una posición que seguramente su propio equipo lo colocó. Aunque Correa y otros jugadores mantuvieron que Altuve no utilizó, ayudó o promovió el hurto de señales a los rivales, fue él junto a Alex Bregman los seleccionados para hablar ante los medios por primera vez. Con un discurso preparado junto al dueño Jim Crane, se empeoró la situación.

«Se vio empujado a una situación en la que tal vez no debería haber estado», dice ahora el mánager Dusty Baker, quien tomó las riendas de los Astros tras el despido de A.J Hinch. «Tuvo que responder por todo el equipo, y probablemente ha sufrido por eso más que la mayoría y tuvo que escucharlo inmerecidamente más que la mayoría».

Nunca lo confirmó, pero el entorno de José Altuve está convencido de que los pitos e insultos lo afectaron en 2020. “Eso lo aplastó. Es un poco introvertido, así que no le encanta la atención», aseguró una persona que conoce bien al pelotero a Sports Illustrated.

Desgracia familiar, otro capítulo en el año de José Altuve

Que José Altuve se convirtió en el villano de las Grandes Ligas era más que conocido. Lo que fue poco conocido es que el pelotero de los Astros perdió a varios familiares durante el año de la pandemia. ¿Cuánto influyó eso en el rendimiento de la temporada? Imposible de conocerlo.

Baker aseguró durante el Spring Training que Altuve “sufrió varias muertes dentro de su familia” el año pasado. Además, no asistió a ninguno de los servicios funerales de esas personas porque prefirió mantenerse jugando e intentar arreglar su actuación en el poco tiempo que tenía. Algunas personas cercanas a él se preguntaron si debería optar por no participar.

José Altuve aseguró que la tragedia familiar no afectó su juego, pero admitió que las circunstancias de la temporada le afectaron. «Este juego se supone que es divertido», recalcó en alguna ocasión.

José Altuve se lamenta luego de haber cometido un error Sean M. Haffey/Getty Images/AFP

Quizás por eso—o no—sufrió esos problemas en su juego durante la postemporada. Dentro de las Grandes Ligas se convencieron de que Altuve se contagió con los yips (término utilizado para explicar una pérdida sin explicación de las habilidades).

El primer error llegó en el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Un tiro desde el jardín derecho que le dio un salto a Gurriel, mantuvo viva una entrada. El siguiente bateador, Manuel Margot, conectó de inmediato un jonrón de tres carreras. Correa explicó que esa secuencia nunca abandonó completamente la mente de Altuve. “Cuando esas carreras anotan, te golpean un poco diferente, mentalmente”, dice Correa. «Le importa tanto que, mentalmente, todavía estaba pensando en eso».

Momento de limpiar su imagen

El 2020 terminó y todos los detractores mantienen a José Altuve como villano. Ahora hay una diferencia: José Altuve está preparado mentalmente para eso y mucho más. Así como en Houston lo vieron cabizbajo durante gran parte de la última campaña, ahora lo ven seguro y dispuesto a tener una actuación brillante.

“El año pasado fue difícil para él”, dijo a MLB.com Dusty Baker, mánager de los Astros. “Hay cosas en la vida que la gente cree que no nos afecta. No lo conocía (antes del año pasado). Lo respetaba desde el otro lado del terreno. Ahora lo veo cantando y con una forma de caminar con la que refleja felicidad. Va a tener un buen año”. 

Bueno, con tan solo cuatro juegos de la naciente temporada, Baker puede estar tranquilo con las palabras que dijo en marzo. José Altuve mostró contra los Athletics un enfoque especial, dispuesto a sacar ventaje del mínimo descuido del rival y golpeando a la pelota con la misma contundencia de sus mejores años. Cada abucheo que escuchó en Oakland lo acalló con jugadas dentro del campo.

Y los scouts están de acuerdo: se ha visto bien esta primavera. De hecho, puede estar arreglado. Pero no lo sabremos con certeza hasta que los juegos cuenten.

“Todos los que quieren hacer su trabajo, quieren hacerlo bien. Entonces, cuando algo sale mal, no se siente realmente bien, pero creo que la clave para mí es seguir adelante”, declaró Altuve. “Cada año, no importa si juego muy bien o muy mal, intento llegar a los entrenamientos primaverales con la mente despejada y creo que eso es lo que me ha funcionado. Por eso es difícil recordar exactamente cómo me sentí y qué estaba pasando en ese momento».

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