Ken Griffey Jr. sufrió, pero su padre le dio la vida y también se la salvó

Después de convertirse en uno de los mejores prospectos imperdibles en la historia del béisbol, a la edad de 18 años, Ken Griffey Jr. el hombre que no solo sería conocido por ese hermoso swing, sino también por su sonrisa contagiosa y aparentemente constante, intentó suicidarse.

Ken Griffey Jr. creció en un hogar centrado en el béisbol. Su padre, Ken Griffey Sr., era muy respetado por derecho propio. Griffey Sr., tres veces Jugador de las Estrellas, probablemente fue más conocido por ser parte integral de los Rojos de Cincinnati de la década de 1970, quienes fueron apodados «The Big Red Machine» y ganaron dos títulos consecutivos de la Serie Mundial en 1975 y 1976. «Junior», como los compañeros de equipo de su padre conocieron al Griffey más joven, estuvo siempre cerca del clubhouse de los Rojos durante esos años.

Ken Griffey Senior junto a sus dos hijos, entre ellos Ken Griffey Jr.

A pesar de su aparente cercanía con su padre, quien lo llevaba a casi todos los juegos con los Rojos, pelearon mucho, según lo contado en distintas ocasiones por Jr.

«Parecía que mi padre y yo siempre estábamos peleando», dijo Junior en una entrevista de 1992. «Sé que muchos niños pasan por eso con sus familias, pero fue difícil para mí». 

Junior también dijo que tanto él como su padre eran tercos e intensos, ambos buenos rasgos para tener como atletas profesionales, pero no siempre buenos cuando se trata de la relación personal de dos de esas personas.

El inicio de una carrera despampanante

El 2 de junio de 1987, los Marineros de Seattle convirtieron a Ken Griffey Jr. en la primera selección del draft amateur de béisbol de ese año. Junior tenía solo 17 años en el momento del draft y fue el primer hijo de un grandeliga en ser reclutado en primer lugar en general.

Todos los scouts tenían una certeza en las proyecciones de Junior, pero los Marineros eran los primeros en presenciarlos.

La presión sobre Junior era inmensa. Bob Harrison, un scout de los Marineros en ese momento, escribió en su informe de scouteo que «Él es el mejor que he visto. Tiene todas las herramientas para ser una superestrella «.

Ken Griffey Senior quería lo mejor para su primogénito, pero quizás no sabía decir o hacer las cosas. Desde pequeño tuvo que vivir en un habitad hostil, con gritos y alguna otra agresión. Luego, cuando pasó por las Ligas Menores y su temporada debut tuvo que aguantar más gritos raciales cada vez que se paraba en el plato.

Ken Griffey Jr. fue la primera escogencia de los Marineros de Seattle en 1987

De inmediato, dominó las menores, colocándolo en la vía rápida hacia las mayores. A pesar de jugar bien, su vida personal estaba en desorden. Vivía fuera de casa por primera vez y no sabía cómo ser un profesional.

En todos los sentidos, Junior se vio obligado a convertirse en un adulto cuando todavía era solo «The Kid». Cuando llegó a casa para su primera temporada baja como jugador profesional de pelota, regresó con sus padres.

Las cosas tampoco fueron fáciles allí. «Parecía que todos me gritaban en el béisbol, luego llegué a casa y todos me gritaban allí», recordó Griffey en 1992, «Me deprimí. Me enojé. No quería vivir «.

Casi se acababa la vida de “The Kid”

En enero de 1988, Junior usó casi 300 aspirinas en un intento de suicidio, algo que de hecho podría haber resultado en su muerte. Según el Dr. Larry Pedegana, uno de los médicos de los Marineros de Seattle en ese momento comentó: «ingerir una gran cantidad de aspirina causará acidosis metabólica, que puede ser fatal».

Jr. fue encontrado cubierto de vómito en su automóvil por su novia y su hermano. Fue llevado de urgencia al hospital por la madre de su novia, donde su estómago fue bombeado de inmediato. Permanecería en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Providence en Mount Airy, Ohio, durante varios días.

Senior luego admitió que estaba «asustado, incluso enojado» con su hijo por su intento de suicidio. De hecho, cuando Senior visitó a Junior en el hospital, una vez más comenzaron a discutir.

Todo ese terrible episodio, le sirvió a “The Kid” para acomodar su tormentoso rumbo. Junior mejoró y su relación con su padre cambió. «El problema fue conmigo y mi padre… No hubo problemas profundos conmigo después», declaró Junior en 1992.

Un hito único

Ken Griffey Jr. estaba en las Grandes Ligas la siguiente temporada, 1989, comenzando en el jardín central para los Marineros de Seattle. El 29 de agosto de 1990, los náuticos firmaron un contrato con Ken Griffey Senior, a la edad de 40 años, por el resto de la temporada. Dos días después, el 31 de agosto, Junior y Senior se convirtieron en el primer combo de padre e hijo en jugar en el mismo juego del “Big show”.

El 14 de septiembre, en un juego contra los Angelinos de California (en el que ganaron 7-5), Ken Griffey Sr. se dirigió al plato en la parte inferior de la 1ra entrada y conectó rápidamente un lanzamiento a las gradas.

Junior fue el siguiente bateador y esperó tres bolas antes de mandar la bola fuera del parque. Junior y Senior lograron batear jonrones consecutivos, reclamando otra distinción en la historia del béisbol como el único combo de padre e hijo que pegaron bombazos de manera seguida.

«No supe lo bueno que era (Junior) hasta que terminé jugando en el jardín izquierdo en Seattle, y pude ver cuánto terreno podía cubrir, qué tipo de jugador era, qué tipo de jugador ofensivo era y los jonrones”, dijo Griffey Sr.

Ken Griffey Jr. se retiró del béisbol durante la temporada 2010, una de las leyendas del béisbol. En 2016 entró al Salón de la Fama en su primer año de elección, aunque no fue de manera unánime.

Para la eternidad

Probablemente hay una docena o más de jugadores en la historia del béisbol que, cuando cumplieron 30 años, tenían al menos un argumento aceptable para estar en la lucha por mejor jugador de la historia. Ken Griffey Jr. fue uno de esos jugadores.

“The Kid” jugo un total de 22 temporadas, en las cuales disputó 2671 encuentros, durante ese lapso visitó 9801 la caja de los bateadores, conecto 2781 incogibles, 524 de ellos fueron dobletes, 38 fueron triples y conecto la cantidad de 630 estacazos de vuelta completa, para ser así el numero #7 de la historia de MLB en jonrones conectados.

También anotó en 1662 oportunidades, trajo 1836 compañeros a la registradora, se estafó 184 almohadillas, se embasó 1312 veces por boleto y bateó para un average vitalicio de .284, dejó un OBP de .370 y el OPS fue de .907.

Nada de eso hubiese sucedido, si la vida de Junior se hubiera terminado la noche de las aspirinas y gritos incontrolables.

Un comentario

  1. 355640 745409Just wanna comment which you have a quite nice web site, I the style and style it truly stands out. 304525

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba