La curiosa rapidez jonronera de Rougned Odor: una comparación con otros venezolanos

A veces se tiene la percepción de que Rougned Odor es un pelotero de muchos años en Grandes Ligas. Y es compresible que eso suceda. Cuando hizo el grado, en 2014, tenía poco más de tres meses de haber cumplido los 20 calendarios de vida. Además, saltó a la titularidad casi de inmediato, sin esperar mucho.

Hay otra percepción errada con respecto a Rougned Odor: que es un jugador pequeño, un típico camarero de esos habilidosos. Nada más lejos de la realidad. Él parece algo así como un wolverine, uno de esos mamíferos extraños de la tundra rusa y de Alaska que, aunque es pequeño, tiene la fuerza suficiente para hacer correr a osos pardos y volver aserrín a alces.  El pobre José Bautista lo comprobó de la peor manera, y todavía sus lentes están más descontrolados en el cielo que el fallecido cohete chino.

Lee también: Selección de Venezuela sumó a uno de los bates más inspirado de Triple A: Yonny Hernández

Rougned Odor, allí en donde se le ve en Grandes Ligas, es un pelotero que ronda los 90 kilos de fuerza. Y que ni siquiera ha cumplido los 28 años. De hecho, los cumplirá en febrero de 2022, en un buen tiempo. En este momento no está con Yanquis de Nueva York. Después de recuperarse de una colisión con el receptor Martín Maldonado, y volver de la lista de lesionados, fue inscrito en la lista de paternidad. Gleyber Torres sí volvió al clubhouse de los Bombarderos, tras librarse de COVID-19.

El poder de Rougned Odor en Grandes Ligas

Hay que ser claros: Odor está lejos de ser el mejor bateador que tiene Venezuela en este momento. En las últimas cinco temporadas ha batallado con bajos promedios de bateo y también de embasado. Pero cuando se habla de poder es el propio wolverine.

Hace más de dos semanas, Rougned Odor conectó su jonrón 150 en las Grandes Ligas. Es un número redondo que tiene cierta carga de importancia personal, y también trascendencia en la historia venezolana en las Mayores. Pero lo curioso es que lo hizo con solo 27 años. Y eso es algo excepcional en los registros de los peloteros del país que han jugado en el más alto nivel.

Allí se puede apreciar mejor la curiosa rapidez jonronera de Rougned Odor. Es algo que siempre ha tenido. En 2016, con solo 22 años, dio 33 vuelacercas; además remolcó 88 carreras, anotó 89, bateó para .271, y tuvo .798 de OPS. Ha sido su mejor campaña hasta ahora. Pero llegó a la barrera de los 30 bambinazos dos veces más: en 2017 y 2019. Tener tres zafras de al menos 30 estacazos en MLB no es casualidad.

Comparado con otros jonroneros

Hasta ahora -porque por allí viene Ronald Acuña Jr. como ánima en noche sabanera-, Rougned Odor es el segundo venezolanos con 150 o más jonrones en Grandes Ligas antes de cumplir los 28 años. El primero es (sorpresa, sorpresa) Miguel Cabrera con 247. Eso es algo que no pudieron lograr reconocidos hombres de fuerza de Venezuela.

Por ejemplo: Antonio Armas conectó 83 tablazos en las Mayores antes de los 28 años. Andrés Galarraga, que llegó tarde al nivel, está por allá abajo con 54 jonrones. Magglio Ordóñez disparó 111 antes de los 28, mientras que Richard Hidalgo dio 102, Bob Abreu 96, Eugenio Suárez 147 y Carlos González 125. Y la lista sigue.

Cuando nazca ese niño de Rougned Odor, se dará el tupé de tener como papá a uno de los peloteros de más poder que ha visto Venezuela en las Grandes Ligas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba