“Digamos que improviso”: ¿Qué dijo Javier Báez de la loca y horrorosa jugada de Piratas?

Hay que ser claro: no fue exactamente “picardía” o “viveza” caribeña, los lugares comunes (a veces muy bien aplicados) de los amantes del beisbol en habla hispana cuando algo raro ocurre en un terreno de juego. Decir que lo que sucedió este jueves en Pittsburgh fue un “juego Caribe” de Willson Contreras y Javier Báez es una media verdad.

¿Y por qué una media verdad? Pues porque lo que impera fue una ejecución terrible de la jugada de la defensiva de Piratas, pero también es cierto que nada de eso hubiera ocurrido si Báez no hubiera improvisado movimientos atípicos. Entonces… ¿Qué sucedió? Muy posiblemente lo vio en video. Pero igual allí va:

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Javier Báez dio un rodado al antesalista de Pittsburgh Erik González. Era la parte alta del tercer inning y había dos outs. Willson Contreras estaba en segunda base y prácticamente trotó de la intermedia a la antesala. González lanzó abierto, y el inicialista novato Will Craig salió de la base para atrapar la bola. Solo debía regresar a la base y pisarla. Pero algo ocurrió en sus neurotransmisores.

Báez no llegó a la inicial y se regresó al plato. Graig se fue tras de él. ¿Por qué lo hizo si había dos outs y forzado en la inicial? Quizás ni el propio primera base lo sepa responder. Algunas personas en redes sociales criticaron al umpire principal Ryan Additon al no decretar a Báez out al regresar al home, pero lo cierto es que –aunque el imaginario popular diga lo contrario- en ese caso no había out automático.

¿Por qué Báez no fue puesto out al burlar a Pittsburgh?

Allí sí es cierto que Javier Báez jugó con la mente nublada del inicialista de Pittsburgh. Y es que, de acuerdo con Las Reglas de Bruno Egloff, en ninguna parte de las normas dice que un corredor es out automático al pararse o correr hacia el home en vez de a primera. Si Báez hubiera pisado el home otro gallo hubiera cantado, muy posiblemente. De hecho, la regla 7.08 (I) reza:

“Cuando después de ocupar legalmente una base, las corriera en orden inverso con el propósito de confundir a los jugadores de la defensiva o burlarse del juego. El árbitro deberá cantar inmediatamente ‘tiempo’ y sentenciar out al corredor”.

Entonces, ¿qué no aplica en el caso de Javier Báez, o qué fue lo que tal vez interpretó el umpire? Que él nunca ocupó legalmente una base. El periodista venezolano Efraín Ruiz apeló a Luis Alberto Ramírez, director de umpires de la Liga Mexicana de Beisbol, quien sobre la carrera de Báez dijo: “… La ofensiva muy bien de parte del corredor de irse a home y del bateador-corredor de regresar, ya que con el hecho de regresar no es out en automático. Todo legal”.

Ok… Ya sabemos que Báez no es out por regla por el hecho de volver su carrera al home. Ahora: ¿Qué sucedió? Pues que el inicialista Craig, en vez de perseguir a Báez hasta el final (ya era imposible que regresara a la inicial y le ganara en carrera al veloz y vivo Báez), lanzó la bola al receptor Michael Pérez con la intención de retirar a Willson Contreras que, sin nada que perder, se abalanzó al plato. Safe, al menos para ese momento.

Y continuó la anarquía

El desastre de Pittsburgh continuó luego de la anotación en suspenso de Contreras, mientras que Javier Báez, que hasta le dio tiempo de celebrar y decretar el safe, debía correr a la inicial. Si él era out la carrera no entraba por el simple hecho de que él era out forzado en la inicial. Es como si (escenario hipotético) un bateador da un rolling lento al tercera base, con dos outs; el corredor que estaba en la antesala anota antes porque salió a robarse el home. Pero si el antesalista toma la bola y saca al bateador-corredor en la inicial, esa rayita no vale. ¿Por qué? Porque es out forzado, regla básica.

Pittsburgh metió más la pata al dejar que Báez lograra llegar a la inicial a salvo y, además, ya con la carrera válida, el boricua se metió hasta la segunda base. O sea: pasó de correr de primera a home, y sentenciar un safe en el plato, a celebrar en la intermedia. Una locura y una de las peores jugadas defensivas de los tiempos recientes.

“Digamos que improviso”, le dijo Javier Báez a MLB.com, luego de que Cachorros le ganó 5-3 a Pittsburgh. “En el momento puedo reaccionar bastante rápido a cosas como el contacto y cosas así. Pero soy bastante bueno tocando a la gente (para hacerla out) y no dejando que me toquen (para no ser out)”.

La vergüenza debe habitar en el clubhouse de Piratas que, al menos por unos días, será más memeable que Cheems. “Nunca había visto eso antes”, dijo el manager Derek Shelton, de Piratas. “Te garantizo que nunca lo volverán a ver mientras yo esté aquí”.  

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