Lucas Giolito: de juguete dañado a un As de rotación

Lucas Giolito siempre fue visualizado como un pitcher especial, de esos que ganan el juego más importante de la temporada, constantemente dominan al rival o de los lanzan juegos sin hit ni carreras, como el que consiguió ante los Piratas de Pittsburgh. Pero su carrera no arrancó como pensaban, luciendo como un proyecto fallido y que renació de la nada en los Medias Blancas de Chicago.

Desde que estaba en la preparatoria, mucho antes de arrojar una pelota como profesional, ya destacaba en los análisis de los cazadores de talento. Su recta era cronometrada en las 100 millas por hora, por lo que tenía condiciones sobre el promedio a otros serpentineros. Sin embargo, una rotura del ligamento colateral en su codo derecho fue el primer traspié. También el inicio de un historia de dudas.

Eso afectó, pero no destruyó su reputación como promesa. Los Nacionales de Washington tomaron a Lucas Giolito en la primera ronda del draft de 2012 como su decimosexta selección y de inmediato se convirtió en uno de los principales prospectos de la organización.

Una operación Tommy John marcó el inicio de su carrera como profesional. Pero en 2013 mostró que su talento era especial y dejó efectividad de 2.78 en la liga de novatos. Un año después, ganó el Lanzador Más Valioso en la Clase-A y fue elegido como el mejor prospecto entre los lanzadores de las Ligas Menores tras ponchar a 110 bateador y apenas recibir 2.20 carrera cada nueve episodios en 20 aperturas. Con todo ese potencial, Lucas Giolito apareció en el Juego de las Futuras Estrellas en 2014.

Lucas Giolito realizó su debut en Grandes Ligas en 2016 con Washington
Lucas Giolito realizó su debut en Grandes Ligas en 2016 con Washington Mitchell Layton/Getty Images/AFP

Tanto potencial tenía en sus envíos, que era una de las joyas más cotizadas por las organizaciones de las Grandes Ligas. Por eso los Medias Blancas exigieron ver su nombre en la lista de jugadores que recibirían a cambio de Adam Eaton, quien los Nacionales deseaban. Tras meses de negociaciones, en aquel momento uno de los grandes prospectos, cambiada de organización.

Lucas Giolito y su montaña rusa en Grandes Ligas

Las primeras experiencias de Lucas Giolito en Grandes Ligas fueron positivas. Quizás no extraordinarias, pero sí aceptable. En 2016, con el uniforme de Washington, lanzó cuatro entradas en blanco en su debut contra los Mets de Nueva York.

La próxima temporada, ahora como patiblanco, Giolito consiguió su primer triunfo en las mayores. Se estableció como un miembro en la rotación de los Medias Blancas tras cerrar con efectividad de 2.38 en siete aperturas.

Lucas Giolito fue el abridor con peores estadísticas en la Liga Americana en 2018
Giolito fue el abridor con peores estadísticas en la Liga Americana en 2018 David Banks/Getty Images/AFP

Pero en 2018 arrancó su pesadilla. En 2018, Lucas Giolito lideró la Liga Americana en bases por bolas (90) y carreras limpias aceptadas (118). Su descontrol lo convirtió en el cuarto serpentinero con más wild pitch (13) y los 27 jonrones que concedió terminaron como la novena mayor cantidad del circuito nuevo. En medio de esas malas estadísticas, problemas físicos bajaron su velocidad y, esa recta que llegó a superar las 100 millas por horas, se desvaneció ante las miradas de los mismos cazadores de talento.

“Si me hubieran dicho en 2018 que iba a lanzar un juego sin hit ni carrera en la actualidad, habría dicho: ¿en qué estás pensando”, dijo Giolito a MLB. “Ese fue un año extraño. Creo que conseguí esto como producto del trabajo fuerte, determinación y aprender a confiar en mí”.

Renacer de Giolito

Para 2019, Lucas Giolito no generaba las mismas expectativas que en años anteriores. Después de una temporada tan mala, no tenía un puesto asegurado en la rotación para los entrenamientos primaverales y esa etiqueta de prospecto codiciado se convirtió en proyecto dañado.

Giolito cambió su mecánica para tener más control de sus lanzamientos. Además, modificó su rutina tras cada encuentro para mejorar y ajustó su repertorio para buscar resultados diferentes. Y lo consiguió. Asistió al Juego de las Estrellas y en 2020 lanzó el primer juego sin hit ni carrera de la temporada, el decimonoveno en la historia de los Medias Blancas.

“Te das cuenta lo mucho que ha trabajado”, afirmó el mánager del equipo, Rick Rentería. “Es uno de esos jugadores que hizo demasiado para dar vuelta a su carrera. No tengo palabras para explicarlo. Quiero llorar. Estoy realmente feliz por él”.

Su juego ante los Piratas, es la más clara demostración de dominio. Ponchó a 13 contrincantes y, aquel pitcher que le costaba lanzar strikes en 2018, solo le negociaron un boleto. En toda su presentación, apenas realizó 101 lanzamientos.

“Vimos una de los mejores lanzadores tener una exhibición que nunca olvidaremos”, expresó el piloto de los bucaneros, Derek Shelton. “Lo he visto muchas veces. De lejos, esto es lo mejor. Total control”.

Y no es algo de una noche. Lucas Giolito emergió como el As en la rotación de los Medias Blancas en la actualidad y se comporta como tal. En 2020 tiene efectividad de 3.09 en siete aperturas, con 58 ponches en 43.2 episodios. Su WHIP 1.00 es de los mejores en las Grandes Ligas y lo opuesto a aquel brazo débil de hace dos años.

«Todavía no puedo superar lo emocionado que estoy por Lucas. Eso es algo que muchos muchachos nunca experimentarán. Solo su historia de regreso y lo duro que trabaja. No puedo decir lo suficiente sobre Lucas, tanto dentro como fuera del campo. Qué trabajador es y qué competidor. Es algo realmente especial para ver. Todavía estoy en la nube», dijo el jardinero de los Medias Blancas, Adam Engel.

Y los bateadores tienen una mala noticia. Lucas Giolito está convencido de que vienen cosas mejores.

“Todavía no lo he asimilado, es una locura, pero sé que puedo seguir mejorando. Hay muchas cosas que puedo mejorar. Eso es todo lo que me importa es convertirme en el mejor lanzador que pueda ser».

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