Hablaron las proyecciones: ¿Miguel Cabrera llegará a 3.000 hits o 500 jonrones en 2021?

Apenas se cumplió un mes de la temporada regular y ya Miguel Cabrera vivió distintos momentos. Tuvo uno bastante esperanzador, cuando conectó cuadrangular en el Opening Day. Luego llegó un slump que despertó nerviosismo en Detroit e hizo pensar en un posible retiro. Y luego se llegó a la actualidad, cuando mejoró su contacto, aunque con poco poder.

Cabrera batea para .367, con OPS de .824 durante los últimos ocho encuentros de los Tigres. Sin embargo, ninguno de esos hits (11 en 30 turnos) fue extrabase, por lo que es un hecho de que su ofensiva todavía no sigue en el nivel que demostró durante gran parte de su carrera.

Es por eso que el ojo humano no podría identificar con exactitud la misma pregunta que se hizo antes del inicio de la zafra: ¿podrá Cabrera llegar a 500 jonrones o 3.000 hits en 2021? Entre tantos altibajos, sería complicado predecir un escenario cuatro meses después. Afortunadamente, los números pueden ayudar.

Las proyecciones de Miguel Cabrera luego de un mes de campaña podrían intentar responder la interrogante. Ellas, carentes de sentimientos e inmunes a dejarse llevar por buenos o malos momentos, podrían tener una apreciación más precisa.

¿Los 500 jonrones? Más probable para Miguel Cabrera

Dar cuadrangulares regularmente dejó de ser una de las principales virtudes de Miguel Cabrera los últimos años. En la actual zafra tiene dos luego de 102 apariciones legales, una media de un vuelacerca cada 51 chances, mientras que durante su carrera ha pegado un jonrón cada 22 veces que se paró en el plato. Curiosamente, pareciera ser más probable que alcance esta marca.

La proyección actual de Cabrera es que cerrará la temporada con ocho cuadrangulares, por lo que cerraría el 2021 con 495 estacazos de por vida. Sin embargo, es un número que está muy propenso a cambiar y, ante un par de batazos de vuelta entera del aragüeño, entrará de lleno por la posibilidad de cerrar el año con los 500 bambinazos.

Por supuesto, será de suma importancia que el veterano haga los ajustes necesarios dentro de la caja de bateo. Intentar elevar más pelota y arriesgar a que aumente la cantidad de ponches, el principal motivo de su extenso slump.

Además, aumentar drásticamente su ángulo de elevación. Las conexiones de Cabrera tienen promedio de 8.2 grados, mientras que en su carrera tiene una media de 11.8. Cuando golpea la pelota la mayoría son roletazos, un resultado diametralmente opuesto a los jonrones. Ahora, ¿estará eso entre las prioridades de Miguel Cabrera?

“Cuando dicen: ‘oh vas a llegar a los 500’, puedes ver en sus caras lo emocionados que están”, contó Miggy, en un receso en una de las jornadas del Spring Training de Detroit. “Ellos se preocupan por mí tanto como yo por ellos. Significa mucho para mí, porque son mi familia. Si podemos mantenernos unidos y salir a jugar juntos, creo que seremos un equipo muy diferente”.

¿Los 3.000 hits? Menos probable

Ese poco optimismo que puede existir con los 500 cuadrangulares, no pareciera existir referente a los 3.000 inatrapables. Las proyecciones actuales tampoco lo ven con el suficiente tiempo para alcanzar esa cifra con su ritmo actual, pero otros números tampoco ven argumentos para pensar en un cambio drástico.

Las proyecciones indican que Cabrera terminará la actual zafra con 69 hits, por lo que terminaría la campaña regular con 2.935 incogibles. Estaría lejos de los 3.000, por lo que sería una hazaña a la que tendría que apuntar para 2022.

Los últimos años Miguel Cabrera dejó claro que priorizó el contacto antes que al poder. Se mantuvo con su mecánica de sus años mozos, con un swing plano y no por ese balanceo actual que busca aumentar el ángulo de salida para elevar la pelota, lo que estadísticamente provoca un aumento de los extrabases.

El problema es que durante el primer mes de la naciente zafra, el aragüeño tuvo inconveniente para golpear la pelota. No importa si es con fuerza o no, simplemente le costó chocarla. Aumentaron considerablemente la cantidad de ponches y se desplomó un promedio de bateo que ya estaba en declive.

Cuando choca la pelota, normalmente sale despedida con fuerza. El 41.5% de los contactos de Cabrera superan las 95 millas por hora, una media que no está en comparación con los mejores de las Grandes Ligas, pero tampoco es negativa. Sin embargo, con problemas para pegarle a la pelota, cada vez menos se pone de manifiesto esa fuerza. Además, con su swing plano, esa potencia no se traducirá en muchos extrabases.

“Está trabajando mucho para mejorar. Eso se puede ver en cada sesión de entrenamiento y por eso no me cuesta colocarlo en la alineación. Obviamente está frustrado y no está produciendo”, siguió Hinch a Yahoo Sports. “Pero confiamos en el proceso. Tenemos la seguridad de que mejorará pronto”.

La temporada es joven y todavía resta espacio para los ajustes. En el caso de Miguel Cabrera preocupa que perdió una de las razones por las que la analítica mantenía esperanza de su recuperación. La disciplina y la potencia se mantenían, pero durante el inicio de 2021 desapareció, algo que el aragüeño seguramente está empecinado en recuperar.

Además, siempre recordó que llegar a los 500 jonrones y soltar el hit 3.000 en 2021 era uno de sus objetivos. Seguro eso no cambió, ni siquiera tras el peor slump de su carrera que empezó a preguntar sobre su futuro como jugador.

“Espero que podamos lograr ambas cosas”, le dijo a los reporteros que siguen a Detroit en el Spring Training, entre ellos Evan Woodberry, del Michigan Live. “Espero que podamos llegar a los 500 (jonrones) y 3000 (hits) este año. Es una de mis metas de la temporada”.

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