Miguel Cabrera se siente bien y tiene optimismo con respecto a los 500 jonrones y 3000 hits

Es muy posible que Miguel Cabrera haya asegurado ser un favorito para Cooperstown en 2015, muchísimo antes de comenzar a coquetear con los 3000 hits en Grandes Ligas. Ese fue su penúltimo gran año en MLB, hasta ahora. Ganó su cuarto título de bateo en la Liga Americana. Y eso no lo hace cualquier mortal.

Ese experimentado bateador que corre en los campos de Lakeland en el Spring Training de Tigres de Detroit es alguien verdaderamente especial. Es uno de los 14 jugadores que tienen cuatro o más títulos de bateo en el máximo nivel, el único activo. De ese grupo hay 12 miembros del Salón de la Fama de Cooperstown. Solo dos no están en el Olimpo del juego: Cabrera y Bil Madlock, quien tuvo muy buenas temporadas entre los 70’s y 80’s.

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Con los 3000 hits y los 500 jonrones esperándolo en el horizonte, Miguel Cabrera es mucho más atrayente para los periodistas de lo que ya es. Es una leyenda activa, un inmortal en potencia. Los reporteros de Detroit se reencontraron con el venezolano en los campos primaverales de Florida. No hablaron con él durante 2020, cuando la pandemia por Covid-19 mermó la temporada de MLB. Miggy se disculpó con ellos, y pronto les dejó claro algo: sí, hay optimismo por los hitos que están cerca.

“Espero que podamos lograr ambas cosas”, le dijo a los reporteros que siguen a Detroit en el Spring Training, entre ellos Evan Woodberry, del Michigan Live. “Espero que podamos llegar a los 500 (jonrones) y 3000 (hits) este año. Es una de mis metas de la temporada”.

3000 hits, otro gran ítem para Miguel Cabrera

Miguel Cabrera no está solo cuando se habla de los 500 jonrones y 3000 hits. Los periodistas están atentos, tanto en Detroit como en Venezuela. También los otros jugadores bengalíes. Él es toda una institución en la organización, el experimentado al que se acude cuando se requiere de un consejo, la figura que se estudia para ser cada día mejor en el campo. Siempre se encuentra a alguien que le recuerde esos números que están por venir.

“Cuando dicen: ‘oh vas a llegar a los 500’, puedes ver en sus caras lo emocionados que están”, contó Miggy, en un receso en una de las jornadas del Spring Training de Detroit. “Ellos se preocupan por mí tanto como yo por ellos. Significa mucho para mí, porque son mi familia. Si podemos mantenernos unidos y salir a jugar juntos, creo que seremos un equipo muy diferente”.

Quizás Miguel Cabrera está muy consciente que los 3000 hits es casi un boleto directo a Cooperstown. No es algo que él necesita, pero sí un ítem que reafirma su inmortalidad. De los 30 jugadores que batearon 3000 o más hits en sus carreras en MLB, solo seis no están en el Salón de la Fama de Cooperstown. Y no lo están por diversas razones: Rafael Palmeiro (3020 hits) por escándalo de esteroides; Ichiro Suzuki (3089) todavía no ha comparecido en las boletas; Alex Rodríguez (3115) este será su primer año en las boletas; Adrián Beltré (3166) todavía no está entre los elegibles; Albert Pujols (3236) continúa activo; Pete Rose (4256) está vetado por escándalo de apuestas.

Un momento importante para Venezuela

Miggy, además, en las primeras semanas de la temporada –si todo va a bien- se convertirá en el venezolano con más hits en la historia de las Grandes Ligas. Tiene 2866, 11 menos que Omar Vizquel. Cuando Cabrera lo pase será un momento histórico para el deporte nacional. El maracayero de 37 años es desde hace mucho tiempo el venezolano con más cuadrangulares en el nivel. Posee 487 estacazos, y el segundo puesto es de Andrés Galarraga con 399.

Es curioso que, durante la conversación de los 3000 hits y los 500 jonrones, Miguel Cabrera haya recordado esa temporada 2015. Tenía 32 años en ese momento, y las lesiones lo comenzaron a limitar. De hecho, quedó campeón bate con solo 119 juegos disputados. Sus cuadrangulares bajaron de golpe a 18 esa temporada. Luego se recuperó para 2016 y los vuelacercas se incrementaron a 38. Ese Miggy, el de 2014 y 2015, es el mismo que él siente en este momento. Al menos es lo que le dijo a la prensa.

“Traté de trabajar duro (durante el inverno) para llegar en una buena posición al Spring Training y regresar a jugar en el campo (en la primera base)”, dijo el emblema de Detroit. “En los últimos tres años he estado lastimado. No quiero eso más. No quiero estar lesionado. Quiero hacer mi mejor esfuerzo. Quiero hacer todo lo que pueda para que podamos ganar”.

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