¿Cómo Miguel Rojas se convirtió en una amenaza ofensiva?

Miguel Rojas se ganó a pulso ser un pelotero de todos los días en las Grandes Ligas. Fue algo que a pocos les sorprendió, porque su ética de trabajo y la brillantez de su guante para evitar anotaciones rivales son aspectos que los Marlins quieren tener todos los días en el campo. Lo que pocos contaban, incluso en Miami, es que su madero iba a ser temido por los lanzadores de las Grandes Ligas.

Rojas, un bateador de .260 de por vida y un tímido OPS vitalicio de .680, se convirtió en uno de los toleteros más peligrosos en la actualidad. Su promedio de .360 sería el más alto de la Liga Nacional si tuviera la cantidad de turnos suficientes y su OPS de 1.032 estaría en lo más alto entre todos los campocortos de las mayores.

¿Cómo sucedió ese cambio tan abrupto? Miguel Rojas perfeccionó su disciplina en la caja de bateo. El pelotero de 31 años de edad ahora hace menos swing en el plato, solamente intenta golpear a los envíos que están en una zona en la que puede hacer daño y deja pasar los lanzamientos que provocarían un contacto manso.

En 2020, Rojas solo intenta pegarle a las pelotas que están fuera de la zona de strike el 24.8% de sus apariciones legales. Ese porcentaje no es solo el más bajo de su carrera, sino que es comparables a bateadores élite en ese aspecto como Paul Goldschmidt (24%), Matt Olson (23.9%) o Ronald Acuña Jr. (23.4%).

No solo de paciencia vive Miguel Rojas

Debido a esa perfeccionada disciplina, el venezolano negocia bases por bolas como nunca lo hizo durante su carrera y hace contacto con una potencia que no había acostumbrado. La velocidad de salida promedio de los batazos de Miguel Rojas en la actual campaña es de 88.2 millas por hora (MPH), una cifra superior al 85.7 MPH de media en su carrera. Consigue un pasaporte cada 12% de sus turnos, mientras que anteriormente lo hacía en un 6.4%.

“No es solo una mentalidad, es una forma de abordar la temporada. Cada turno al bate va a contar, cada lanzamiento, cada atrapada”, afirmó Miguel Rojas sobre su crecimiento en 2020. “No es nada nuevo que esté haciendo. Es una forma con la que afrontamos esta temporada”.

Los Marlins de Miami son el equipo más asombroso del año en las Grandes Ligas. Asombroso en su acepción de hecho inesperado.
Miguel Rojas sigue brillando con los Marlins/ Getty Images/AFP

Esperar un pitcheo bueno, no dejarse engañar por el contrario y guardar su energía para cuando llegue el momento en el plato, no es la única clave de Miguel Rojas en 2020. El pelotero de los sorpresivos Marlins de Miami también mejoró su contacto, provocando que las esféricas abandonen su madero con mayor fuerza.

Los números indican eso. Los roletazos, esos que normalmente son atrapados con facilidad por los defensores, Rojas los bajó del 50% en su carrera, al 43.2% en la actualidad, un porcentaje mejor al promedio de las Grandes Ligas (45.3%). Las líneas, que sería el tipo de conexión más creíble porque acostumbran a recorrer más distancia, las consigue en un 35.1% en la campaña, el mejor de todas las mayores.

“Soy muy persistente. Intenté mucho tiempo mejorar ofensivamente”, afirmó Rojas a Fish Stripes “Siempre he estado ahí luchando por una oportunidad y una oportunidad. Siempre quiero competir en un campo de béisbol con todo lo que tengo”.

Resultados instantáneos

Con ese nuevo enfoque en el plato, Miguel Rojas cambió drásticamente su línea ofensiva. Pasó de ser toletero promedio, a uno que se encuentra sobre la gran mayoría de sus colegas en las Grandes Ligas.

Su OPS ajustado en 2020 es de 181, lo que indica que es un 81% superior al promedio de los bateadores en la campaña. En 2019, Miguel Rojas terminó con un OPS ajustado de 90, un crecimiento como ningún otro toletero en la actualidad.

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