Método Mike Álvarez: el gurú del pitcheo en la LVBP

Escuchar el nombre de Mike Álvarez dentro de un campo de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) es recrear una imagen de un lanzador arrojando una pelota. Durante mucho tiempo se ganó el respeto de ser una de las mentes más brillantes en lo que respecta al pitcheo, con capacidad de ganarse la confianza de un grupo de jóvenes serpentineros y elogios de todo el circuito.

Pero no es algo de lo que se vanagloria. Seguramente le enorgullece que su trabajo lo haya posicionado tan arriba en la evaluación de personas tan conocedoras del deporte, sin embargo, prefiere mantener los pies sobre la tierra. Es parte de su forma de trabajar, uno que le permitió estar vinculado y ocupado en el beisbol por tanto tiempo.

“Soy el tipo de persona que prefiere mantenerse bajo perfil”, comentó Álvarez durante una entrevista en la temporada 2019-2020. “Que hablen de los lanzadores. Son ellos los que se paran sobre el montículo a hacer lo suyo. No importa el tiempo que dure hablando, son ellos los que salen a hacer el trabajo. Cuando se gana, son los que necesitan tener el reconocimiento”.

Sin embargo, Mike Álvarez tiene un método para llevar a su pitcheo. Porque incluso durante la actualidad, en la que lleva la ropa de mánager, su piel de es coach de lanzadores. Una especial de manual que entrega a sus lanzadores a través de sus extensas conversaciones para que sean más dominantes sobre el terreno de juego.

Wilfredo Ledezma es parte importante de la rotación de Caribes. Foto Prensa Caribes

Durante una entrevista para Alexander Mendoza, jefe de prensa de la LVBP, Mike Álvarez reveló cuáles son las claves de su filosofía. Los principales aspectos que intenta transmitir a los brazos que llegan a Caribes de Anzoátegui y con los que ha podido trabajar durante su extensa carrera en las ligas menores.

Se tratan de consejos valiosos y efectivos. Después de todo, los lanzadores de Caribes han limitado a la ofensiva de Cardenales de Lara a solamente seis carreras durante 29 episodios, por lo que saber las claves para controlar a Gorkys Hernández, Ildemaro Vargas, Yordanys Linarez, Carlos Rivero y compañía, debe ser uno de los secretos más ansiados dentro del circuito venezolano.

“Soy coach de pitcheo, no manager. Así que me mantengo en mi lugar. Y, no quiero que suene mal, pero mi ego no es grande”, comentó el cubano de 61 años de edad.

Mike Álvarez pide tres envíos a sus lanzadores

Seguramente sobran los lanzadores cuyos repertorios son excesivamente amplios, pero controlan pocos. Por ejemplo, Yu Darvish afirmó tener hasta 11 pitcheos diferentes. Sin embargo, Mike Álvarez pide a que sus serpentineros que tengan tres, pero eso sí, que controlen a cabalidad cada uno de ellos.

Contar con un envío quebrado que vaya al lado derecho del plato y otro que tome una dirección contraria será suficiente para armar el arsenal secundario. Mientras que la recta, por más débil que sea, si se coloca en las esquinas, será efectiva.

Caribes
Liarvis Breto tuvo una transición exitosa a la rotación. Foto Prensa Caribes

Eso le funciona a Andrés Pérez, quien se consagró como uno de los relevistas de más confianza para Álvarez. Su recta supera las 90 millas, pero no tiene la potencia como para entregarse solo a ella. Su slider y cambio de velocidad, complementan su repertorio.

“Me siento muy cómodo. Cada conversación la valoro y me ha ayudado desde que llegué a este equipo”, señaló Pérez, quien dejó 4.68 de efectividad durante sus primeras cinco zafras en la LVBP con los Bravos de Margarita, pero desde su llegada a postemporada subió su nivel. De por vida en postemporada, ha concedido un promedio de 2.25 carreras limpias cada nueve entradas.

“No siempre tienes a todos (los lanzamientos) funcionando”, comentó el experimentado instructor. “Si cuentas con tres que localizas bien, tienes chance de ganar o colocar a tu equipo en posición de ganar”.

Ajustes, ajustes y más ajustes

“El beisbol es de ajustes”, una frase que se repitió hasta el cansancio dentro de los estadios. Mike Álvarez comparte ese pensamiento, sin embargo, les ejemplifica esa declaración a sus lanzadores cada vez que tiene la oportunidad.

Por ejemplo, es importante para un lanzador que repita su mecánica. Si el propio pitcher se da cuenta de que no hace lo mismo continuamente, inmediatamente debe modificar. “Arrojar la pelota en el mismo punto le dificulta a los bateadores identificar el tipo de pitcheo”, analizó el mánager de Caribes.


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Esos consejos los dice durante una sesión de bullpen y también durante un encuentro. “Hay momentos, en un conteo de 2-2, que estoy loco por salir a hablar con el lanzador para decirle algo que vi y que yo pensaba que podía determinar ese turno. Pero en ocasiones tienes que aguantarte, por el lanzador”, confesó. “Tener buenos hábitos de trabajo. Es bueno tener habilidad, pero eso no es suficiente a este nivel. Entonces cuando trabajas fuerte, te sientes bien físicamente y eso redunda de manera positiva en lo mental”.

Control para ir al plato y a las bases

Es imposible colocar dentro de estas líneas la cantidad de juegos que perdieron los equipos por errores defensivos de los lanzadores. Mike Álvarez tampoco lo sabe, pero no quiere que ese hipotético número aumente con Caribes.

El pitcheo de Caribes responde en la final / Prensa Caribes

“Detroit perdió una Serie Mundial tirando a las bases y fieldeando”, recordó Álvarez al periodista Alexander Mendoza. Aquella final de las Grandes Ligas, entre los Tigers y los Cardinals en 2006, se les complicó a los bengalíes, entre varios factores, por cinco errores de los lanzadores.

Que sus pupilos dediquen tiempo a trabajar la recepción de roletazos, los disparos a las almohadillas y los fundamentos de juego es importante.

Presencia sobre el montículo

La diferencia entre estar nervioso y demostrarlo, puede significar un cuadrangular o salir del aprieto sin daño. Todo pitcher que esté bajo los cuidados de Mike Álvarez necesita comprender eso.

Irradiar confianza no solo tranquilizará a los compañeros y al cuerpo técnico del equipo, sino que incomodará a los rivales. Todo bateador que le toque enfrentar a un serpentinero que intimide y esté confiado de sus habilidades, es iniciar el turno en desventaja. “No puedes dejar que lo que sientes o está alrededor, influya en tu actuación. Porque no vas a cambiar, porque no vas a tirar más duro, ni vas a tener mejor slider o una curva más efectiva. Entonces hay que controlar la adrenalina”, analizó.

Es parte de las claves del método Mike Álvarez para ser un lanzador dominante en la LVBP. esos consejos son recibidos de la mejor manera por serpentineros y tienen al técnico de Caribes en lo más alto de las evaluaciones por parte de sus colegas.

“Siempre es bonito saber que ellos aprecian y consideran a uno, así se trate del más mínimo detalle”, siguió Mike Álvarez en su conversación con el departamento de prensa de la LVBP. “Uno debe ganarse el respeto. No lo puedes exigir”, cerró.

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