MLB debería imponer una nueva regla: No intentar robar a Yadier Molina

El domingo se llevó a cabo un juego de pretemporada entre Cardenales de San Luis y Astros de Houston. Durante la contienda Yadier Molina se encargó de colocarse sus indumentarias detrás del plato, como es costumbre en su larga carrera. Un novato que no ha podido probar las mieles de las Mayores, quiso pasarse de listo y retar al boricua en las bases ¿El resultado?, alguien debió decirle a ese joven que no lo lograría.

En la séptima entrada del encuentro, Yadier Molina todavía estaba en el juego del domingo como catcher y haciendo cosas que solo Yadier Molina hace. El lanzador novato Jake Woodford acababa de dar una base por bolas a Martin Maldonado cuando los Astros lo reemplazaron por el jardinero de ligas menores José Siri. Este joven que aún no ha alcanzado ser titular, y mucho menos sustituto, tiene 190 robos en 719 juegos en las menores. Molina lo habría saludado de todos modos si hubiera tenido 719 estafadas en 190 duelos. El principal problema, es que se atrevió a retar al receptor ganador de nueve Guantes de Oro en la Liga Nacional.

Molina aplicó su ley en la Primavera

Molina tiene aspectos destacados de sobra para eliminar a los corredores emergentes mientras regresan a la base o pierden la noción del momento. Una vez interceptó a Eugenio Suárez merodeando en la tercera base, inmediatamente después de una caminata para llenar las bases.

Con Siri en la inicial, Molina pide un pickoff. Woodford tira. Siri regresó. En un lanzamiento de 0-1, Molina pide una bola rápida externa y le permite al primera base Paul Goldschmidt saber que podría llegar una jugada rápida. Lo hace. Goldschmidt baja el guante y casi atrapa a Siri. Por poco.

Luego, el veloz dominicano con el número 99 en el dorsal, ingenuo de querer imponerse a Molina, lo reta al levantar la mano e indicarle a su rival que le robará la segunda almohadilla.  El receptor de los Cardenales acepta el duelo, asintiendo con su máscara. Quizás le dijo: “Dale, inténtalo. Despega y veremos”…

El conteo iba de 2-2, y Molina pide el cambio. El lanzamiento fuera de velocidad cae bajo, y el bateador hace un swing y falla. Siri va camino a la segunda. El lanzamiento de Molina lo supera en dos, tres zancadas. Matt Carpenter recibió la bola y colocó out al corredor. ¿La moraleja? No le intenten robar bases a Yadier Molina.

Una carrera llena de corredores puestos out en intentos de robos en la MLB

El jugador de 38 años de edad jugó su primera temporada completa de béisbol en 2005 y desde ese año los Cardenales han limitado las carreras de sus oponentes mejor que cualquier otro equipo en el béisbol. Y, gracias a Yadi, robar no es una opción.

Durante los últimos 16 años, San Luis ha sido el equipo que menos bases robadas ha permitido en la MLB.

El “efecto Yadier Molina” ha causado estragos en aquello corredores, que creen ser más veloz que los envíos del boricua.

Los Cardenales les han estafados un total de 847 bases desde el 2004 hasta la zafra pasada. Muy pero muy lejos de esa cantidad, aparecen los Cascabeles de Arizona como el segundo equipo con 1.250 aceptadas, lo que se entiende como 403 estafadas de diferencia entre ambas novenas. Después le siguen Rojos de Cincinnati (1.307), Mellizos de Minnesota (1.309) y Reales de Kansas City (1.336).

La defensa de Yadier Molina le abre un lugar asegurado en Cooperstown, cuando le llegue el momento de esperar los votos hacia la inmortalidad del Salón de la Fama.

En su trayectoria de 17 temporadas en las Grandes Ligas, Molina ha capturado a 519 corredores en intento de robo, para lograr un 40% de porcentaje en esa estadística. Ha cubierto la receptoría en 1.989 compromisos.

Ya saben… No le intenten robar las bases a Yadier Molina.

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